Letras · Zechariah
Levántate, Espada, contra Mi Pastor
Zechariah 13:2-9
[Purificación]
Los nombres de ídolos salen de la tierra,
los falsos profetas pierden profesión.
El espíritu inmundo ya no encuentra casa,
y la verdad desviste la simulación.
[Oráculo]
Una espada despierta en el silencio,
se vuelve contra el pastor central.
Cae el pastor, se dispersan las ovejas,
y los pequeños atraviesan el temporal.
[Estribillo]
Hiere al pastor, dispersa el rebaño;
el valle es hondo, el juicio extraño.
Pero por el fuego un remanente quedará,
como plata y oro que la llama probará.
[Coro]
Levántate, espada, contra mi Pastor,
que el consejo escondido llegue a su rigor.
Dos partes caen bajo la desolación,
una tercera pasa por refinación.
Levántate, espada, contra mi Pastor,
no termina el pacto ni se apaga el amor.
La plata probada aprende a invocar,
y el SEÑOR responde para volver a nombrar.
[Puente]
El fuego no halaga, la llama no se apura,
la escoria sube lenta desde la hondura.
El remanente clama, el SEÑOR contestará:
“Pueblo suyo” y “Dios nuestro” la relación declarará.
[Coro Final]
Levántate, espada, contra mi Pastor,
las ovejas cruzan noche, frío y dolor.
La tercera parte sale de la llama,
no abandonada, sino purificada.
[Outro]
El rebaño fue disperso;
el remanente aprendió el Nombre.

