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Revelation 6:1-17

Quien Podra Estar En Pie

Letras · Apocalipsis

Quien Podra Estar En Pie

Revelation 6:1-17

Letras

Acerca de esta canción

Acerca de esta canción

Esta canción pertenece a la colección de Apocalipsis. Hay una grabación disponible para escuchar aquí, con la letra completa más abajo.

Libro bíblico
Apocalipsis
Colección
Apocalipsis
Estilos musicales
Blues y gótico sureño
[Intro] [Verse 1] El sello era cera y la cera cedió, crujió como hueso cuando el día murió. Bajó una voz como piedra al rodar: ven y mira lo que se ha de revelar. Un caballo blanco en el monte desnudo, un arco en la mano, y el puño mudo. Le ciñeron corona sobre la sien y salió por la senda de sangre también. [Verse 2] El segundo sello, el segundo clamor, un caballo del color de un cielo en ardor. Pusieron en su mano un hierro afilado y arrancaron la paz de todo el poblado. Se volvió el hermano en la plaza del mercado, nadie dio el golpe y el golpe fue dado. Sacó una mujer a su niño del portal y el humo salió rodando por más mal. [Chorus] Llegó el día, el día del furor, y no hay en esa senda protector. Ni muro, ni moneda, ni un trato que hacer, ni hoyo más profundo, ni cielo que ascender. El rey, el esclavo, la tierra y su confín : ¿quién podrá estar en pie? ¿quién podrá estar en pie? [Verse 3] El tercer sello abrió y el caballo era negro, una balanza al hombro del jinete entero. Un día de trabajo por un día de pan, y el fiel quedó a nivel, y callados están. Tres de cebada por la misma moneda, la fila enmudeció de punta a vereda. Pero el aceite dulce y el vino se guardó tras el arco donde el rico mandó. [Verse 4] El cuarto sello giró y el cuarto vino andando, verde como un cadáver, y Muerte lo iban llamando. Y algo caminaba en el polvo detrás que nunca tomó forma que hallaras jamás. La cuarta parte de la tierra cayó, el humo se echó plano y la luz se apagó. Tres perros flacos al borde del sembrado de pie donde la cosecha se ha doblado. [Chorus] Llegó el día, el día del furor, y no hay en esa senda protector. Ni muro, ni moneda, ni un trato que hacer, ni hoyo más profundo, ni cielo que ascender. El rey, el esclavo, la tierra y su confín : ¿quién podrá estar en pie? ¿quién podrá estar en pie? [Bridge] Bajo el altar, bajo la piedra fría, donde la sangre bajó y el hueso bebía, alzaron un solo clamor a la vez: ¿cuánto más, oh Señor? ¿cuánto tiempo, cuánto es? Y una túnica blanca a cada uno llegó, y dijo una voz: descansa : no terminó. Descansa un poco. Descansa y espera. Descansa un poco más, aún no es la hora. [Verse 5] El sexto sello abrió y el suelo se partió, una grieta corrió como un pecho que estalló. El sol se puso negro como tela de saco, la luna subió y volvió del opaco roja como aquello que no pudo esconder. Las estrellas cayeron por el monte al caer como higos verdes que arranca el vendaval, y el cielo se cerró sobre todo el umbral. [Verse 6] Las islas se arrastraron y el monte resbaló, y todo hombre fue donde lo oscuro se escondió. Siete en la hendidura de la piedra que arde, corona, collar, y cada uno aparte. Volvieron sus rostros a la roca y clamaron: caigan sobre nosotros : que el monte esconda lo que no podemos mirar. Y la luz se encendió. Y la luz se encendió. [Final Chorus] Llegó el día, el día del furor, y no hay en esa senda protector. Ni muro, ni moneda, ni un trato que hacer, ni hoyo más profundo, ni cielo que ascender. El rey, el esclavo, la tierra y su confín : ¿quién podrá estar en pie? [Outro] Uno quedó en pie en el campo abierto, de espaldas a la sombra y al mundo desierto. Sin corona en la frente, sin espada en la mano. ¿Quién podrá estar en pie? ¿Quién podrá estar en pie?