2 Reyes 5:1–19

Naamán es sanado

Edades de 8 a 11

Naamán es sanado

Versículo para memorizar

Y él le dijo: Vete en paz. Partióse pues de él, [y caminó] como el espacio de una milla.

2 Reyes 5:19

Hablemos de ello

  1. ¿Quién fue la primera persona que habló a Naamán acerca del profeta que estaba en Samaria?
  2. ¿Qué sencilla instrucción envió Eliseo a Naamán?
  3. ¿Qué cambió después de que Naamán se lavó siete veces en el Jordán?

Intenta esto

Dobla una hoja de papel en siete secciones. Numéralas del uno al siete y, en cada sección, dibuja una línea sencilla que represente el río o escribe una palabra que te ayude a recordar el relato.

¿Qué podemos aprender?

Una lección que podemos sacar de este relato es que el orgullo puede hacer que una instrucción sencilla parezca más difícil de lo que es. Los siervos de Naamán lo ayudaron a escuchar, y su disposición a seguir las indicaciones de Eliseo cambió el curso del relato.

Edades de 12 a 15

Versículo para memorizar

Y él le dijo: Vete en paz. Partióse pues de él, [y caminó] como el espacio de una milla.

2 Reyes 5:19

Piénsalo

  1. ¿Por qué es importante la participación de la joven israelita aunque tenga muy poco poder dentro de la casa?
  2. ¿Qué muestra la reacción del rey de Israel acerca de lo que creía que solo Dios podía hacer?
  3. ¿Por qué se resistió Naamán al principio a la sencilla instrucción de Eliseo?
  4. ¿Qué muestra la respuesta de Naamán después de ser sanado acerca de cómo había cambiado su manera de ver al Señor?

Para profundizar

Más adelante, Jesús se refiere a este relato cuando menciona que había muchos leprosos en Israel durante el tiempo de Eliseo, pero Naamán el sirio fue limpiado (Lucas 4:27). Esa referencia hace que Naamán forme parte de un patrón bíblico más amplio en el que la misericordia de Dios no está limitada por las fronteras nacionales.

¿Qué podemos aprender?

Una lección que se desprende del relato es que la posición y la fuerza no eliminan la necesidad de recibir ayuda. También muestra el valor de escuchar un consejo sabio, ya venga de una joven sirvienta, del mensajero de un profeta o de los propios siervos.