El panorama
El maestro considera cómo los justos y los sabios siguen en manos de Dios, aunque comparten la muerte con todos los demás. La conducta importa, pero ningún patrón visible permite interpretar cada resultado como favor u odio. Los vivos aún tienen esperanza y una parte en el trabajo, las comidas y el amor. La velocidad y la fuerza no pueden garantizar el éxito cuando llegan sucesos imprevistos. Un relato final muestra cómo la sabiduría de un pobre salva una ciudad, y luego queda en el olvido. La sabiduría es valiosa, pero no asegura fama ni control.
En este capítulo
- Los vivos tienen esperanza antes del fin común Eclesiastés 9:1-6
Los justos, los sabios y sus obras están en manos de Dios.
- Comidas, amor y trabajo llenan los días recibidos Eclesiastés 9:7-10
El maestro anima a comer y beber con alegría.
- La capacidad no gobierna todos los resultados Eclesiastés 9:11-12
Los corredores rápidos no siempre ganan, ni los combatientes fuertes siempre vencen.
- La sabiduría olvidada aún puede salvar una ciudad Eclesiastés 9:13-18
Una ciudad pequeña con pocos defensores se enfrenta a las obras de asedio de un gran rey.
Verdad central
El fin que todos comparten y los resultados inciertos hacen valiosos el trabajo y el amor presentes, mientras la sabiduría sigue siendo útil aun cuando se olvida lo que aportó.

Las Escrituras junto al resumen
Eclesiastés · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 18Eclesiastés 9:1-6
Los vivos tienen esperanza antes del fin común
Los justos, los sabios y sus obras están en manos de Dios. Las personas no pueden deducir amor u odio de lo que tienen delante. La muerte llega a buenos y malos, a quienes adoran y a quienes no lo hacen. El maestro llama a este fin compartido un hecho doloroso en vidas ya llenas de maldad y locura. Sin embargo, estar vivo deja esperanza: un perro vivo está mejor que un león muerto. Los muertos ya no participan del trabajo, el amor, la rivalidad ni la recompensa en la tierra. El relato habla desde la pérdida de su lugar bajo el sol.

En la vida diaria
Un jardinero de cementerio de escasa posición social cuida un pequeño jardín público junto al monumento de un dirigente famoso que murió hace mucho. Todavía puede plantar, hablar con los visitantes y cambiar lo que crecerá mañana. El título grabado en la piedra no puede hacer nada de eso. Estar vivo permite participar de lo que ocurre después. Eclesiastés también afronta el inquietante fin que comparten las personas buenas y las malas.
Observe
Eclesiastés 9:4 Se prefiere al humilde perro vivo antes que al noble león muerto. La posición social pierde su valor ante la diferencia básica entre seguir teniendo parte en la vida y ya no tenerla.
Eclesiastés 9:1-6
Santa Biblia Reina Valera 19091CIERTAMENTE dado he mi corazón á todas estas cosas, para declarar todo esto: que los justos y los sabios, y sus obras, están en la mano de Dios; y que no sabe el hombre ni el amor ni el odio por todo lo que [pasa] delante de él.
2Todo acontece de la misma manera á todos: un mismo suceso ocurre al justo y al impío; al bueno y al limpio y al no limpio; al que sacrifica, y al que no sacrifica: como el bueno, así el que peca; el que jura, como el que teme el juramento.
3Este mal hay entre todo lo que se hace debajo del sol, que todos tengan un mismo suceso, y también que el corazón de los hijos de los hombres esté lleno de mal, y de enloquecimiento en su corazón durante su vida: y después, á los muertos.
4Aun hay esperanza para todo aquél que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto.
5Porque los que viven saben que han de morir: mas los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido.
6También su amor, y su odio y su envidia, feneció ya: ni tiene ya más parte en el siglo, en todo lo que se hace debajo del sol.
Eclesiastés 9:7-10
Comidas, amor y trabajo llenan los días recibidos
El maestro anima a comer y beber con alegría. La ropa blanca y el aceite expresan una vida recibida con gozo. Habla de la aceptación de Dios e invita a disfrutar con la esposa amada durante los días fugaces que se han recibido. Esa vida compartida y ese trabajo son la parte que le toca a cada persona. Cualquier tarea que se tenga a mano debe hacerse con fuerzas, porque en el sepulcro no continúan el trabajo ni los planes. El consejo no afirma que la vida se haya vuelto permanente. Su urgencia nace de lo contrario: estos bienes pertenecen a días que aún pueden vivirse.

En la vida diaria
Un carpintero casado cierra el taller a la hora acordada y se sienta con su esposa a comer lo que prepararon juntos. Planea la reparación del día siguiente y luego guarda la libreta para escuchar cómo le fue a ella. Tanto el trabajo como el cariño tienen su parte en la tarde. Eclesiastés sitúa ese disfrute presente en los días que Dios da antes de que la muerte ponga fin a la actividad terrenal.
Observe
Eclesiastés 9:10 El llamado a trabajar con fuerzas está ligado a la ausencia de trabajo en el sepulcro. La oportunidad limitada da peso a la acción presente, en vez de quitarle sentido.
Eclesiastés 9:7-10
Santa Biblia Reina Valera 19097Anda, y come tu pan con gozo, y bebe tu vino con alegre corazón: porque tus obras ya son agradables á Dios.
8En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza.
9Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu vanidad, que te son dados debajo del sol, todos los días de tu vanidad; porque esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo con que te afanas debajo del sol.
10Todo lo que te viniere á la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el sepulcro, adonde tú vas, no hay obra, ni industria, ni ciencia, ni sabiduría.
Eclesiastés 9:11-12
La capacidad no gobierna todos los resultados
Los corredores rápidos no siempre ganan, ni los combatientes fuertes siempre vencen. La sabiduría no asegura el pan, el entendimiento no asegura riquezas y la destreza no asegura el favor. El tiempo y los sucesos imprevistos alcanzan a todos. Las personas no saben cuándo llegará su hora decisiva. Como peces en una red o aves en una trampa, pueden quedar atrapadas de repente por un mal momento. El dicho no declara inútil la capacidad. Niega que esta pueda controlar todas las condiciones de las que depende un resultado.

En la vida diaria
Una corredora destacada mira su reloj después de que una tormenta repentina obligue a cancelar la carrera para la que se ha preparado todo el año. Su preparación sigue siendo real, pero la velocidad no puede hacer que la prueba se celebre. Recoge su bolsa junto con los participantes más lentos y espera el transporte de vuelta a casa. Eclesiastés extiende este límite al éxito, al sustento y a los peligros repentinos de toda la vida.
Observe
Eclesiastés 9:12 La trampa llega de repente, sin que el animal sepa cuándo le toca. La imagen explica por qué la destreza por sí sola no puede garantizar una vida libre de desastres.
Eclesiastés 9:11-12
Santa Biblia Reina Valera 190911Tornéme, y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontece á todos.
12Porque el hombre tampoco conoce su tiempo: como los peces que son presos en la mala red, y como las aves que se prenden en lazo, así son enlazados los hijos de los hombres en el tiempo malo, cuando cae de repente sobre ellos.
Eclesiastés 9:13-18
La sabiduría olvidada aún puede salvar una ciudad
Una ciudad pequeña con pocos defensores se enfrenta a las obras de asedio de un gran rey. Un hombre pobre y sabio encuentra la manera de salvarla, pero después nadie lo recuerda. El maestro juzga que la sabiduría es mejor que la fuerza, aunque reconoce que la pobreza lleva a la gente a despreciar su voz. Las palabras sabias dichas con calma merecen más atención que la orden ruidosa de un necio. La sabiduría supera a las armas, pero un solo pecador puede arruinar mucho bien. El relato da verdadero poder a la sabiduría sin prometer honores a quien la posee. Su logro puede perdurar en una ciudad a salvo aun cuando falte gratitud.

En la vida diaria
Una trabajadora de limpieza observa un desagüe obstruido antes de una lluvia fuerte e indica al encargado del lugar cómo despejarlo. El edificio se mantiene seco, pero el informe posterior solo menciona a los responsables que autorizaron el trabajo. Aun así, lo que ella supo ver fue decisivo. Eclesiastés da al logro de la persona sabia olvidada una dimensión mayor: salvar una ciudad sitiada.
Observe
Eclesiastés 9:15 La ciudad se salva aunque se olvide a quien la ayudó. Que la sabiduría no reciba recompensa ni sea recordada no significa que no haya logrado nada.
Eclesiastés 9:13-18
Santa Biblia Reina Valera 190913También vi esta sabiduría debajo del sol, la cual me parece grande:
14Una pequeña ciudad, y pocos hombres en ella; y viene contra ella un gran rey, y cércala, y edifica contra ella grandes baluartes:
15Y hállase en ella un hombre pobre, sabio, el cual libra la ciudad con su sabiduría; y nadie se acordaba de aquel pobre hombre.
16Entonces dije yo: Mejor es la sabiduría que la fortaleza; aunque la ciencia del pobre sea menospreciada, y no sean escuchadas sus palabras.
17Las palabras del sabio con reposo son oídas, más que el clamor del señor entre los necios.
18Mejor es la sabiduría que las armas de guerra; mas un pecador destruye mucho bien.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Eclesiastés 9:1 comienza con “CIERTAMENTE dado he mi corazón á todas estas cosas, para declarar todo esto: que los justos y los sabios, y sus obras, están en la mano de Dios; y que no…”
Dónde cambia el capítulo
Eclesiastés 9:9 forma un giro natural: “Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu vanidad, que te son dados debajo del sol, todos los días de tu vanidad; porque esta…”
La nota final
Eclesiastés 9:18 deja al lector con “Mejor es la sabiduría que las armas de guerra; mas un pecador destruye mucho bien.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras todo, porque, debajo, sabidur, todos, como ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- baluartes
- Obras de defensa o asedio construidas para proteger un lugar o atacarlo.
- industria
- Aquí se refiere a la habilidad para idear y realizar una tarea.
- feneció
- Llegó a su fin o dejó de existir.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



