El panorama
Construir, guardar una ciudad y criar hijos se ponen junto a la necesidad de la ayuda de Dios. El poema no niega el trabajo de los constructores ni de los vigilantes. Dice que su esfuerzo no puede asegurar su propio éxito sin Jehová. Las horas de ansiedad contrastan con el sueño dado a quienes él ama. Luego los hijos se presentan como regalos y como fuerza para un hogar. La escena final es una disputa en la puerta de una ciudad, donde se atendían asuntos públicos.
En este capítulo
- El esfuerzo ansioso no reemplaza a Dios Salmos 127:1-2
Los constructores trabajan en una casa y un vigilante permanece despierto sobre una ciudad.
- Los hijos son regalo y fuerza Salmos 127:3-5
Se nombra a los hijos como un regalo de Jehová.
Verdad central
El trabajo humano no puede asegurar la vida sin Jehová, que da descanso e hijos como regalos, no como productos del esfuerzo ansioso.

Las Escrituras junto al resumen
Salmos · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 5Salmos 127:1-2
El esfuerzo ansioso no reemplaza a Dios
Los constructores trabajan en una casa y un vigilante permanece despierto sobre una ciudad. Ninguno de esos esfuerzos logra seguridad duradera sin la ayuda de Jehová. Luego el poema se dirige a quienes madrugan y se acuestan tarde, comiendo pan obtenido mediante tristeza y esfuerzo. Más horas no eliminan su dependencia de Dios. Él da sueño a quienes ama. La idea no es que nadie necesite construir o vigilar. Es que el esfuerzo ansioso no puede ocupar el lugar de la ayuda que hace fructífero el trabajo.

En la vida diaria
La dueña de una panadería revisa los hornos por tercera vez después de cerrar, aunque los controles de seguridad ya están firmados. Su socio le quita el libro de cuentas de las manos y señala la lista completada. Seguir despierta no puede controlar cada suceso de la noche. Ella apaga la luz y se va a casa. El salmo coloca el trabajo y el descanso bajo el cuidado de Dios.
Observe
Salmos 127:1 Los constructores y un vigilante siguen apareciendo en su trabajo. La advertencia trata del trabajo considerado suficiente por sí solo, no de una orden de abandonar todo esfuerzo.
Salmos 127:1-2
Santa Biblia Reina Valera 19091Cántico gradual: para Salomón. SI Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican: si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guarda.
2Por demás os es el madrugar á levantaros, el veniros tarde á reposar, el comer pan de dolores: pues que á su amado dará [Dios] el sueño.
Salmos 127:3-5
Los hijos son regalo y fuerza
Se nombra a los hijos como un regalo de Jehová. Los nacidos durante la juventud de un padre se comparan con flechas en la mano de una persona fuerte. El hogar recibe apoyo a medida que los hijos crecen, y una familia numerosa se considera dichosa. La escena final es la puerta de la ciudad, donde se trataban disputas y asuntos públicos. Los familiares pueden mantenerse unidos ante los adversarios en vez de enfrentarlos solos. La imagen trata de la fuerza y la posición de un hogar. Presenta a los hijos como regalos recibidos, no como posesiones fabricadas por la preocupación de un padre.

En la vida diaria
Un padre viudo llega a una audiencia sobre una propiedad con sus hijos adultos, que llevan los documentos familiares. Uno abre la escritura mientras otro lo ayuda a encontrar una fecha. Enfrenta la reclamación contraria acompañado de personas que conocen el hogar y permanecen a su lado. Su presencia le da fuerza. El salmo celebra a los hijos como regalos de Dios dentro de un hogar antiguo.
Observe
Salmos 127:5 La puerta es un lugar para disputas públicas, no solo una entrada a la ciudad. La imagen familiar incluye apoyo cuando el hogar enfrenta adversarios.
Salmos 127:3-5
Santa Biblia Reina Valera 19093He aquí, heredad de Jehová son los hijos: cosa de estima el fruto del vientre.
4Como saetas en mano del valiente, así son los hijos [habidos] en la juventud.
5Bienaventurado el hombre que hinchió su aljaba de ellos: no será avergonzado cuando hablare con los enemigos en la puerta.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Salmos 127:1 comienza con “Cántico gradual: para Salomón. SI Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican: si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la…”
Dónde cambia el capítulo
Salmos 127:3 forma un giro natural: “He aquí, heredad de Jehová son los hijos: cosa de estima el fruto del vientre.”
La nota final
Salmos 127:5 deja al lector con “Bienaventurado el hombre que hinchió su aljaba de ellos: no será avergonzado cuando hablare con los enemigos en la puerta.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, hijos, vano, aljaba, amado, avergonzado ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- heredad
- Bien recibido de otro, aquí un regalo que procede de Dios.
- aljaba
- Estuche donde se guardan las flechas para tenerlas listas al usarlas.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



