[Fecha y Acusación]
En el segundo año de Darío
la palabra llegó a gobernador y sacerdote:
“Este pueblo dice que aún no es tiempo,
pero sus casas tienen techo y corte.”
[Verso I]
El templo yace en ruinas,
mientras el cedro cubre habitación.
Sembráis mucho, recogéis poco,
y el salario cae por bolsa sin fondo ni razón.
[Coro]
Considerad vuestros caminos,
mirad lo que sembrasteis y quedó.
Coméis sin saciaros, bebéis sin llenaros,
vestís sin calor donde el frío entró.
Considerad vuestros caminos,
subid al monte, traed madera al lugar.
Edificad la casa para su gloria,
y dejad de posponer lo que debéis priorizar.
[Verso II]
Esperasteis veinte y llegaron diez,
lo llevado a casa el viento dispersó.
El cielo retuvo su rocío,
y la tierra su cosecha negó.
[Puente]
La sequía tocó grano, vino y aceite,
ganado, hombre y labor.
No por azar ciego ni destino sin nombre,
sino porque cada cual corrió a su propio interior.
[Coro Final]
Considerad vuestros caminos,
no llaméis prudencia a la demora otra vez.
Subid al monte, levantad la casa,
que la obediencia dé dirección a los pies.
Considerad vuestros caminos,
lo primero revela a quién servís.
[Outro]
La casa propia estaba terminada;
la casa santa esperaba.
Sobre el pasaje
Hageo 1: La casa para la que nunca llega el momento oportuno
El Libro de Hageo abre exponiendo una demora que se ha vuelto más fácil de defender que de examinar. El pueblo encuentra tiempo y material para sus propias casas terminadas mientras la casa del SEÑOR sigue asolada, y el capítulo coloca ese calendario selectivo junto a un patrón de trabajo sin suficiencia. La semilla, la comida, la bebida, la ropa y el jornal no llegan a su fin esperado. El SEÑOR identifica la casa descuidada como la razón y responde al problema con trabajo concreto: subid, traed madera, edificad. El movimiento final es tan exacto como la acusación inicial. Zorobabel, Josué y el remanente obedecen, el SEÑOR les dice «Yo soy con vosotros», y sus espíritus son despertados. Veintitrés días después de la primera palabra fechada, el capítulo registra el regreso al trabajo.
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