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Portada de Guardaos en Vuestro Espíritu

Malaquías 2:10-17

Guardaos en Vuestro Espíritu

Letras · Malaquías

Guardaos en Vuestro Espíritu

Malaquías 2:10-17

Letras

Acerca de esta canción

Acerca de esta canción

Esta canción pertenece a la colección de Malaquías. Hay una grabación disponible para escuchar aquí, con la letra completa más abajo.

Libro bíblico
Malaquías
Colección
Malaquías
Estilos musicales
Electrónica
[Verso I] ¿No tenemos todos un Padre, no nos creó un mismo Dios? ¿Por qué traicionar al hermano y profanar el pacto con la voz? [Lamento] Judá abrazó idolatría, llevó la traición al santo lugar. El altar se cubrió de llanto, pero la ofrenda ya no pudo agradar. [Coro] Guardaos en vuestro espíritu, no procedáis con deslealtad. El amor de pacto no es vestido que se arroja por novedad. Guardaos en vuestro espíritu, protegéis la promesa de juventud. Dios fue testigo de la unión, y toda traición comparece ante su luz. [Verso II] La esposa de juventud fue compañera, parte del compromiso y del camino. Dios busca una descendencia fiel, no un hogar herido por capricho clandestino. [Puente] La violencia puede vestir como manto, la crueldad esconderse bajo religión. Guardad el movimiento interior antes que la mano rompa la unión. [Final] Habéis cansado al SEÑOR con palabras: “Quien hace mal es bueno en su opinión.” “¿Dónde está el Dios de juicio?” preguntáis, invirtiendo el orden del corazón. [Coro Final] Guardaos en vuestro espíritu, la fe se prueba en privacidad. El Juez no se cansa hasta callarse; lo secreto saldrá a claridad. [Coda] Guarda el espíritu antes del acto; guarda el pacto antes del llanto.

Sobre el pasaje

Malaquías 2: El pacto traicionado en el altar y en el hogar

El capítulo 2 pregunta qué le ocurre al oficio religioso cuando quienes lo ocupan invierten su propósito. El pacto de Leví se describe mediante la reverencia, la instrucción veraz, la paz, la equidad y el apartar a muchos de la iniquidad. Los sacerdotes presentes, en cambio, hacen tropezar a la gente y muestran acepción de personas en la ley, de modo que la honra ligada a su oficio se derrumba con su conducta. Malaquías lleva después el mismo lenguaje de pacto al matrimonio. La lealtad dividida de Judá y la traición a «la mujer de tu mocedad» no se tratan como asuntos privados sellados lejos del culto. Dios es testigo del pacto matrimonial, y las lágrimas en el altar no hacen desaparecer a la esposa de la vista. La redacción de los versículos 15 y 16 es difícil en partes, pero la acusación repetida del capítulo es clara: deslealtad. Cierra con otra disputa, esta vez sobre el juicio.

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