Génesis 4:1–16
Caín y Abel
De 12 a 15 años

El relato
Génesis 4 presenta a Caín y Abel, hijos de Adán y Eva. Caín trabajaba la tierra, mientras Abel cuidaba ovejas. Con el tiempo, cada hermano llevó una ofrenda al Señor. Caín llevó frutos de la tierra. Abel llevó de las primeras crías de su rebaño y de la grasa de ellas. El Señor miró con agrado a Abel y su ofrenda, pero no miró con agrado a Caín y su ofrenda.
El pasaje no explica directamente la razón de esas respuestas diferentes. Sí nos cuenta lo que ocurrió después. Caín se enojó mucho y su rostro se entristeció. El Señor le preguntó por su enojo y le advirtió que, si hacía el bien, sería aceptado, pero que, si no lo hacía, el pecado estaba a la puerta. La advertencia terminó indicando que el deseo del pecado sería hacia él y que él debía dominarlo (Génesis 4:7).
Caín después habló con Abel. Mientras estaban en el campo, Caín se levantó contra su hermano y lo mató. Génesis presenta el hecho con claridad, sin una descripción gráfica.
El Señor le preguntó a Caín dónde estaba Abel. Caín respondió que no lo sabía y preguntó si él era responsable de cuidar a su hermano. Entonces el Señor lo confrontó. La sangre de Abel se describió como un clamor que subía desde la tierra. Como la tierra había recibido la sangre de Abel derramada por la mano de Caín, Caín quedó bajo una maldición relacionada con la tierra. El suelo que trabajaba ya no le daría su fuerza, y él se convertiría en un fugitivo que vagaría de un lugar a otro.
Caín respondió que su castigo era más de lo que podía soportar. Dijo que estaba siendo expulsado de la tierra, que quedaría oculto del rostro de Dios y que temía que cualquiera que lo encontrara lo matara.
El Señor respondió que cualquiera que matara a Caín recibiría una venganza siete veces mayor. Luego puso una señal en Caín para que quien lo encontrara no lo matara. Génesis no describe cómo era esa señal, por lo que cualquier dibujo o explicación de su forma va más allá de lo que dice el pasaje.
Después, Caín salió de la presencia del Señor y vivió en la tierra de Nod, al este de Edén.
Este breve relato aparece poco después de la desobediencia de Adán y Eva en Génesis 3. Ahora los efectos del pecado se manifiestan no solo entre las personas y Dios, sino también entre dos hermanos.
Versículo para memorizar
Y Jehová dijo á Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé; ¿soy yo guarda de mi hermano?
Génesis 4:9
Para reflexionar
- ¿Por qué es importante no inventar una razón para las distintas respuestas de Dios a las dos ofrendas cuando Génesis 4 no la expresa directamente?
- ¿Qué muestra la advertencia de Dios a Caín sobre la gravedad del enojo y el pecado antes de que Caín ataque a Abel?
- ¿Por qué importa la respuesta de Caín sobre Abel después de que el Señor le pregunta dónde está su hermano?
- ¿Qué muestra la señal puesta en Caín sobre la diferencia entre el juicio de Dios y dar permiso a otros para vengarse?
Para profundizar
Génesis 3 muestra la entrada del pecado en la vida humana, y Génesis 4 muestra cómo se extiende a una familia y termina en un asesinato. Más adelante, Hebreos 11:4 recuerda la ofrenda de Abel en relación con la fe, mientras que 1 Juan 3:12 contrasta las obras de Caín con las de Abel. Esos pasajes posteriores añaden una reflexión bíblica, pero Génesis 4 se centra en los hermanos, la advertencia que recibió Caín, su acto contra Abel y el juicio de Dios después de lo ocurrido.
¿Qué podemos aprender?
Este relato puede ayudarnos a tomar en serio el enojo, los celos y nuestra responsabilidad hacia otras personas antes de que se cause daño. También nos advierte que no debemos añadir explicaciones que la propia Escritura no da, especialmente al hablar de por qué Dios aceptó una ofrenda y no la otra.

