Daniel 6
Daniel y los leones
Edades de 8 a 11 años

El relato
El rey Darío puso a muchos gobernantes sobre su reino, con tres presidentes por encima de ellos. Daniel era uno de los tres. Daniel hacía tan bien su trabajo que el rey pensaba ponerlo sobre todo el reino.
Los otros dirigentes intentaron encontrar algo malo en el trabajo de Daniel, pero no pudieron. Decidieron que tendrían que usar contra él su fidelidad a la ley de Dios. Convencieron al rey de firmar una ley que decía que, durante treinta días, nadie podía pedir nada a ningún dios ni persona excepto al rey. Quien quebrantara la ley sería arrojado a un foso de leones.
Daniel sabía que la ley había sido firmada. Aun así, volvió a su casa, abrió las ventanas que daban hacia Jerusalén, se arrodilló tres veces al día, oró y dio gracias a Dios, como acostumbraba hacerlo.
Los dirigentes encontraron a Daniel orando y lo denunciaron. Darío quería salvarlo, pero la ley no podía cambiarse. Daniel fue arrojado al foso de los leones y colocaron una piedra sobre la entrada.
El rey pasó la noche en ayuno y no pudo dormir. Muy temprano por la mañana, se apresuró al foso. Daniel estaba vivo. Dijo que Dios había enviado a su ángel y cerrado la boca de los leones.
Sacaron a Daniel sin ninguna herida porque había creído en Dios. Después, el rey castigó a los acusadores de Daniel y a sus familias, y murieron en el foso de los leones. Darío envió un mensaje por todo su reino para honrar al Dios de Daniel, y Daniel prosperó.
Versículo para memorizar
El Dios mío envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen mal: porque delante de él se halló en mí justicia: y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho lo que no debiese.
Daniel 6:22
Hablemos de esto
- ¿Qué ley convencieron los dirigentes a Darío para que firmara?
- ¿Qué siguió haciendo Daniel después de enterarse de la ley?
- ¿Qué había hecho Dios cuando el rey llegó al foso de los leones?
Prueba esto
Dibuja una línea del tiempo sencilla con cuatro cuadros: la nueva ley, Daniel orando, el foso de los leones y Daniel saliendo a salvo. Debajo de cada cuadro, escribe una oración sobre lo que ocurrió después.
¿Qué podemos aprender?
Una lección que podemos sacar de este relato es que los buenos hábitos constantes pueden ser importantes cuando llega la presión. Daniel siguió orando y dando gracias tal como lo había hecho antes.
Edades de 12 a 15 años
El relato
Darío organizó su reino bajo ciento veinte príncipes y puso a tres presidentes sobre ellos. Daniel era uno de esos presidentes. Como Daniel tenía un espíritu excelente y se distinguía en su trabajo, el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino.
Los otros presidentes y príncipes buscaron alguna falta en el trabajo de gobierno de Daniel, pero no pudieron encontrar error ni corrupción. Decidieron que la única forma de acusarlo sería crear un conflicto relacionado con la ley de su Dios.
Fueron ante Darío y le pidieron establecer una ley real durante treinta días: nadie podría hacer una petición a ningún dios ni persona excepto al rey. Quebrantar la ley significaría ser arrojado a un foso de leones. Le recordaron a Darío que, según la ley de los medos y los persas, un decreto firmado no podía cambiarse. El rey lo firmó.
Daniel sabía que el decreto había sido firmado. Fue a su casa, donde sus ventanas estaban abiertas hacia Jerusalén, y se arrodilló para orar tres veces aquel día, dando gracias delante de Dios tal como lo había hecho antes. Los hombres lo encontraron orando y llevaron el asunto ante Darío.
El rey quedó muy disgustado consigo mismo y trabajó hasta la puesta del sol tratando de encontrar una forma de rescatar a Daniel. Los funcionarios le recordaron que el decreto no podía modificarse. Daniel fue colocado en el foso de los leones, y la entrada fue cerrada con una piedra y sellada. Darío le dijo a Daniel que el Dios a quien servía continuamente lo libraría.
El rey volvió a su palacio, ayunó, rechazó todo entretenimiento y no pudo dormir. Muy temprano a la mañana siguiente, se apresuró al foso y llamó a Daniel. Daniel respondió que Dios había enviado a su ángel y cerrado la boca de los leones para que no le hicieran daño.
Darío se alegró muchísimo. Sacaron a Daniel y no encontraron ninguna herida en él, porque había creído en su Dios.
El capítulo registra después una parte difícil del relato. Los hombres que habían acusado a Daniel, junto con sus esposas e hijos, fueron arrojados al foso de los leones y murieron. Darío envió después un decreto por todo su reino llamando a la gente a temer al Dios de Daniel. Daniel siguió prosperando durante los reinados de Darío y de Ciro el persa.
Versículo para memorizar
El Dios mío envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen mal: porque delante de él se halló en mí justicia: y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho lo que no debiese.
Daniel 6:22
Piénsalo
- ¿Por qué decidieron los funcionarios usar la adoración de Daniel a Dios como forma de acusarlo?
- ¿Por qué destaca el pasaje que Daniel oró tal como lo había hecho antes?
- ¿Qué muestra el largo esfuerzo de Darío por rescatar a Daniel acerca de la trampa creada por su propio decreto?
- ¿Qué muestra el rescate de Daniel acerca del poder de Dios comparado con la ley que el rey no podía cambiar?
Para profundizar
Daniel 6 sigue un patrón que aparece repetidas veces en las Escrituras: las personas fieles pueden vivir bajo gobernantes cuyas leyes entren en conflicto con la obediencia a Dios. Daniel no dirige una rebelión ni deja de servir al reino. Continúa con su trabajo habitual y también continúa con su adoración. El relato también recuerda otros rescates bíblicos en los que Dios protege a sus siervos cuando el poder humano ha llegado a su límite.
¿Qué podemos aprender?
Una lección que podemos sacar de este relato es que la integridad se construye antes de que llegue una crisis. Los enemigos de Daniel no pudieron encontrar corrupción en su trabajo, y su vida de oración no apareció de repente cuando comenzaron los problemas.

