Jueces 13–16
Sansón
De 12 a 15 años

El relato
Israel estaba bajo el dominio de los filisteos cuando comienza el relato de Sansón. En Zora vivían Manoa, un hombre de la tribu de Dan, y su esposa, que no tenía hijos. El ángel del SEÑOR se le apareció a ella y le dijo que tendría un hijo. Le indicó que no bebiera vino ni bebidas fuertes y que no comiera alimentos impuros. Al niño no se le debía cortar el cabello con navaja, porque estaría consagrado a Dios como nazareo desde el vientre de su madre. Él comenzaría a liberar a Israel de los filisteos.
Manoa oró para que el mensajero regresara, y así ocurrió. Las instrucciones se repitieron. Más tarde, Manoa presentó al SEÑOR una ofrenda que se quemaba por completo, y el ángel del SEÑOR ascendió en la llama del altar. Con el tiempo nació el niño prometido, y lo llamaron Sansón. El SEÑOR lo bendijo, y el Espíritu del SEÑOR comenzó a actuar en él.
Ya de adulto, Sansón quiso casarse con una mujer filistea de Timnat. Sus padres se opusieron, pero el libro de Jueces dice que ellos no sabían que el SEÑOR estaba usando esa ocasión para actuar contra los filisteos. Durante el camino, un león joven salió a atacar a Sansón. El Espíritu del SEÑOR vino sobre él con gran poder, y Sansón mató al león. Más tarde encontró miel en su cuerpo muerto. Eso le dio la idea para una adivinanza durante su banquete de bodas. La disputa por la adivinanza provocó un conflicto, y las luchas de Sansón con los filisteos se hicieron cada vez más intensas.
En distintas ocasiones, el Espíritu del SEÑOR le dio a Sansón una fuerza extraordinaria. Se libró de las cuerdas que lo ataban y derribó a muchos filisteos. Después de una batalla tuvo una sed desesperante, y Dios le dio agua. El libro de Jueces dice que Sansón fue juez de Israel durante veinte años, en tiempos del dominio filisteo.
Más adelante, Sansón se enamoró de una mujer llamada Dalila. Los gobernantes filisteos le prometieron dinero si descubría de dónde venía su fuerza. Sansón le dio respuestas falsas varias veces, pero finalmente le contó que nunca le habían cortado el cabello con navaja, porque había estado consagrado a Dios como nazareo desde el vientre de su madre. Mientras dormía, le cortaron el cabello. Perdió su fuerza y, cuando llegaron los filisteos, no sabía que el SEÑOR se había apartado de él. Lo capturaron y lo dejaron ciego. Lo mantuvieron preso, pero su cabello comenzó a crecer de nuevo.
Durante una gran reunión en el templo de su dios Dagón, los filisteos sacaron a Sansón para presentarlo ante todos. Sansón oró a Dios para que le diera fuerza una vez más. Empujó las columnas que sostenían el edificio, y el templo se derrumbó. Sansón murió junto con muchos filisteos. Su familia recogió su cuerpo y lo enterró en la sepultura de su padre.
Versículo para memorizar
Y la mujer parió un hijo, y llamóle por nombre Samsón. Y el niño creció, y Jehová lo bendijo.
Jueces 13:24
Para pensar
- ¿Qué partes del relato muestran que la fuerza de Sansón estaba relacionada con el Espíritu del SEÑOR y no simplemente con su cuerpo?
- ¿Por qué era importante para el relato de su vida que Sansón hubiera sido llamado a ser nazareo?
- ¿Qué muestra el relato sobre la diferencia entre tener una gran fuerza física y tomar decisiones sabias?
- ¿Por qué crees que el libro de Jueces cuenta tanto las victorias de Sansón como sus graves errores?
Para profundizar
La consagración de Sansón como nazareo se relaciona con las instrucciones para los nazareos en Números 6, aunque el llamado de Sansón se anunció antes de que naciera. Dentro de lo que ocurre a lo largo del libro de Jueces, Sansón comenzó a liberar a Israel del poder filisteo, pero no puso fin por completo a ese conflicto. Más adelante, Hebreos 11:32 menciona a Sansón entre las personas de las que se habla en un capítulo sobre la fe.
¿Qué podemos aprender?
Una lección que podemos sacar de este relato es que tener una capacidad extraordinaria no elimina la necesidad de tomar decisiones sabias y ser fiel. La vida de Sansón también muestra que Dios puede cumplir sus propósitos en circunstancias complicadas, incluso cuando las personas involucradas cometen errores graves.

