El panorama
Ezechîas llega al trono del reino de Judá después de Achâz, su gobernante anterior. Reabre el templo de Dios en Jerusalem, la ciudad real. Llama a los sacerdotes y Levitas, encargados del servicio sagrado, para que se preparen y limpien el edificio. Ve las derrotas y el cautiverio de la nación como resultado de haberse apartado de Dios. La limpieza da paso a sacrificios, música y culto compartido. Después el pueblo trae tantos regalos que se necesitan más ayudantes. El servicio renovado trae alegría tras el descuido del reinado anterior.
En este capítulo
- El rey abre las puertas 2 Crónicas 29:1-11
Ezechîas abre y repara las puertas del templo en su primer mes como rey.
- Limpian los recintos sagrados 2 Crónicas 29:12-19
Las familias de Levitas se reúnen y se preparan antes de comenzar la limpieza.
- Las ofrendas atienden la culpa del pueblo 2 Crónicas 29:20-24
Ezechîas se levanta temprano y lleva a los dirigentes de la ciudad al templo.
- La música acompaña al sacrificio 2 Crónicas 29:25-30
Los Levitas ocupan sus lugares con címbalos, arpas y otros instrumentos, mientras los sacerdotes sostienen trompetas.
- Regalos voluntarios llenan el templo restaurado 2 Crónicas 29:31-36
Ezechîas invita al pueblo a traer sacrificios y ofrendas de gratitud ahora que está apartado para Dios.
Verdad central
Ezechîas guía al pueblo desde un templo cerrado y descuidado hacia la limpieza, el sacrificio y el culto gozoso dirigido a Dios.

Las Escrituras junto al resumen
2 Crónicas · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 362 Crónicas 29:1-11
El rey abre las puertas
Ezechîas abre y repara las puertas del templo en su primer mes como rey. Reúne a los sacerdotes y Levitas y les dice que se preparen para el servicio sagrado. Deben sacar la suciedad de la casa de Dios. Recuerda las puertas cerradas, las lámparas apagadas y las ofrendas descuidadas, y vincula esas faltas con la derrota y el cautiverio. Quiere una alianza, un compromiso obligatorio con Dios, para que se aparte la ira. Los servidores escogidos deben dejar de descuidar su trabajo. Restaurar el culto comienza por afrontar por qué fue abandonado.

En la vida diaria
La directora de una biblioteca abre una sala de lectura cerrada desde hace tiempo y reúne al personal bajo las lámparas apagadas. Nombra las tareas descuidadas que dejaron los libros húmedos y a los lectores sin acceso. Las reparaciones exigirán un compromiso renovado además de herramientas. La reapertura de Ezechîas responde a la culpa ante Dios y llama a los servidores sagrados a retomar su labor asignada.
Observe
2 Crónicas 29:3 Ezechîas abre las puertas en el primer mes de su reinado. Restaurar el acceso a la casa de Dios es una prioridad inicial, no un añadido tardío.
2 Crónicas 29:1-11
Santa Biblia Reina Valera 19091Y EZECHÎAS comenzó á reinar siendo de veinticinco años, y reinó veintinueve años en Jerusalem. El nombre de su madre fué Abía, hija de Zachârías.
2E hizo lo recto en ojos de Jehová, conforme á todas las cosas que había hecho David su padre.
3En el primer año de su reinado, en el mes primero, abrió las puertas de la casa de Jehová, y las reparó.
4E hizo venir los sacerdotes y Levitas, y juntólos en la plaza oriental.
5Y díjoles: Oidme, Levitas, y santificaos ahora, y santificaréis la casa de Jehová el Dios de vuestros padres, y sacaréis del santuario la inmundicia.
6Porque nuestros padres se han rebelado, y han hecho lo malo en ojos de Jehová nuestro Dios; que le dejaron, y apartaron sus ojos del tabernáculo de Jehová, y le volvieron las espaldas.
7Y aun cerraron las puertas del pórtico, y apagaron las lámparas; no quemaron perfume, ni sacrificaron holocausto en el santuario al Dios de Israel.
8Por tanto la ira de Jehová ha venido sobre Judá y Jerusalem, y los ha entregado á turbación, y á execración y escarnio, como veis vosotros con vuestros ojos.
9Y he aquí nuestros padres han caído á cuchillo, nuestros hijos y nuestras hijas y nuestras mujeres son cautivas por esto.
10Ahora pues, yo he determinado hacer alianza con Jehová el Dios de Israel, para que aparte de nosotros la ira de su furor.
11Hijos míos, no os engañéis ahora, porque Jehová os ha escogido á vosotros para que estéis delante de él, y le sirváis, y seáis sus ministros, y le queméis perfume.
2 Crónicas 29:12-19
Limpian los recintos sagrados
Las familias de Levitas se reúnen y se preparan antes de comenzar la limpieza. Los sacerdotes entran en las salas interiores y sacan al atrio el material impuro. Los Levitas lo llevan desde allí al torrente de Cedrón. El trabajo llega al pórtico después de ocho días y termina el día dieciséis. Informan que el edificio, el altar, la mesa del pan y los utensilios están listos. También han preparado los objetos desechados bajo Achâz. Los distintos grupos cumplen sus partes asignadas, y el rey recibe un informe claro antes de que comience el culto público.
En la vida diaria
Una restauradora de museo lleva objetos dañados de una galería sellada al banco de restauración. Los cargadores sacan los escombros mientras los especialistas se ocupan de las piezas frágiles. Tras varios días, firma un informe por sala que declara lista la colección. La limpieza del templo restaura un lugar sagrado para el culto, no una colección para exhibir.
Observe
2 Crónicas 29:16 Los sacerdotes llevan el material impuro al atrio, y los Levitas lo sacan más lejos. La labor sigue funciones distintas en vez de tratar todos los espacios de igual manera.
2 Crónicas 29:12-19
Santa Biblia Reina Valera 190912Entonces los Levitas se levantaron, Mahath hijo de Amasai, y Joel hijo de Azarías, de los hijos de Coath; y de los hijos de Merari, Cis hijo de Abdi, y Azarías hijo de Jehaleleel; y de los hijos de Gersón, Joah hijo de Zimma, y Edén hijo de Joah;
13Y de los hijos de Elisaphán, Simri y Jehiel; y de los hijos de Asaph, Zachârías y Mathanías;
14Y de los hijos de Hemán, Jehiel y Simi; y de los hijos de Jeduthún, Semeías y Uzziel.
15Estos juntaron á sus hermanos, y santificáronse, y entraron, conforme al mandamiento del rey y las palabras de Jehová, para limpiar la casa de Jehová.
16Y entrando los sacerdotes dentro de la casa de Jehová para limpiarla, sacaron toda la inmundicia que hallaron en el templo de Jehová, al atrio de la casa de Jehová; la cual tomaron los Levitas, para sacarla fuera al torrente de Cedrón.
17Y comenzaron á santificar el primero del mes primero, y á los ocho del mismo mes vinieron al pórtico de Jehová: y santificaron la casa de Jehová en ocho días, y en el dieciséis del mes primero acabaron.
18Luego pasaron al rey Ezechîas, y dijéronle: Ya hemos limpiado toda la casa de Jehová, el altar del holocausto, y todos sus instrumentos, y la mesa de la proposición con todos sus utensilios.
19Asimismo hemos preparado y santificado todos los vasos que en su prevaricación había maltratado el rey Achâz, cuando reinaba: y he aquí están delante del altar de Jehová.
2 Crónicas 29:20-24
Las ofrendas atienden la culpa del pueblo
Ezechîas se levanta temprano y lleva a los dirigentes de la ciudad al templo. Se ofrecen animales por el reino, el lugar santo y Judá. Los sacerdotes ponen sangre sobre el altar. El rey y el pueblo reunido colocan las manos sobre los machos cabríos traídos como ofrendas por el pecado. Su sangre hace expiación, tratando la culpa ante Dios. Ezechîas ordena estos sacrificios por todo Israel. El edificio reabierto necesita algo más que salas limpias. El pueblo viene ante Dios con ofrendas que atienden el mal que dañó su relación con él.

En la vida diaria
Una dirigente comunitaria reúne a los vecinos junto a un salón de reuniones dañado para reconocer cómo sus decisiones perjudicaron a otros vecinos. Nombran el mal antes de celebrar las reparaciones. Un edificio limpio no puede por sí solo restaurar la confianza entre ellos. La asamblea de Ezechîas ofrece sangre animal para la expiación ante Dios, un acto sagrado distinto de una admisión pública entre vecinos.
Observe
2 Crónicas 29:24 Ezechîas especifica que las ofrendas abarcan a todo Israel. La preocupación del rey alcanza a más personas que los dirigentes locales reunidos con él junto al altar.
2 Crónicas 29:20-24
Santa Biblia Reina Valera 190920Y levantándose de mañana el rey Ezechîas reunió los principales de la ciudad, y subió á la casa de Jehová.
21Y presentaron siete novillos, siete carneros, siete corderos, y siete machos de cabrío, para expiación por el reino, por el santuario y por Judá. Y dijo á los sacerdotes hijos de Aarón, que los ofreciesen sobre el altar de Jehová.
22Mataron pues los bueyes, y los sacerdotes tomaron la sangre, y esparciéronla sobre el altar; mataron luego los carneros, y esparcieron la sangre sobre el altar; asimismo mataron los corderos, y esparcieron la sangre sobre el altar.
23Hicieron después llegar los machos cabríos de la expiación delante del rey y de la multitud, y pusieron sobre ellos sus manos:
24Y los sacerdotes los mataron, y expiando [esparcieron] la sangre de ellos sobre el altar, para reconciliar á todo Israel: porque por todo Israel mandó el rey [hacer] el holocausto y la expiación.
2 Crónicas 29:25-30
La música acompaña al sacrificio
Los Levitas ocupan sus lugares con címbalos, arpas y otros instrumentos, mientras los sacerdotes sostienen trompetas. Esta organización sigue mandatos transmitidos por reyes y profetas anteriores. Cuando comienza el holocausto, también comienza el canto. El pueblo adora mientras la música sigue hasta que termina la ofrenda. Después, el rey y la asamblea se inclinan. Los Levitas cantan con alegría palabras de alabanza de David y Asaph. La música forma parte del culto ordenado, uniendo las voces y los cuerpos del pueblo a lo que sucede en el altar.
En la vida diaria
La directora de un coro levanta la mano al comenzar una ceremonia de conmemoración. Cantantes, músicos de instrumentos de metal y familias reunidas siguen un orden común hasta la inclinación final. La música da a todo el grupo una forma de participar. Esta música del templo acompaña sacrificios mandados por Dios y sigue instrucciones recibidas por medio de sus profetas.
Observe
2 Crónicas 29:27 El canto comienza al mismo tiempo que el holocausto. La música y el sacrificio están unidos en el tiempo, en vez de ser partes sin relación dentro de la reunión.
2 Crónicas 29:25-30
Santa Biblia Reina Valera 190925Puso también Levitas en la casa de Jehová con címbalos, y salterios, y arpas, conforme al mandamiento de David, y de Gad vidente del rey, y de Nathán profeta: porque aquel mandamiento fué por mano de Jehová, por mano de sus profetas.
26Y los Levitas estaban con los instrumentos de David, y los sacerdotes con trompetas.
27Entonces mandó Ezechîas sacrificar el holocausto en el altar; y al tiempo que comenzó el holocausto, comenzó también el cántico de Jehová, con las trompetas y los instrumentos de David rey de Israel.
28Y toda la multitud adoraba, y los cantores cantaban, y los trompetas sonaban las trompetas; todo hasta acabarse el holocausto.
29Y como acabaron de ofrecer, inclinóse el rey, y todos los que con él estaban, y adoraron.
30Entonces el rey Ezechîas y los príncipes dijeron á los Levitas que alabasen á Jehová por las palabras de David y de Asaph vidente: y ellos alabaron con grande alegría, é inclinándose adoraron.
2 Crónicas 29:31-36
Regalos voluntarios llenan el templo restaurado
Ezechîas invita al pueblo a traer sacrificios y ofrendas de gratitud ahora que está apartado para Dios. Muchos dan de buena voluntad, y los animales son numerosos. Hay muy pocos sacerdotes preparados para quitar la piel de todos los holocaustos. Los Levitas ayudan hasta terminar el trabajo y hasta que más sacerdotes estén listos. Se elogia su disposición por encima de la de los sacerdotes. El servicio del templo vuelve al orden. Ezechîas y el pueblo se alegran porque Dios los ha preparado y el cambio ha llegado pronto.

En la vida diaria
Una voluntaria de un banco de alimentos ve cómo las donaciones llenan las mesas de clasificación tras meses de descuido. Ayudantes capacitados de otro equipo intervienen cuando hay muy poco personal habitual preparado. Su disposición mantiene en marcha el trabajo renovado. Todo el grupo celebra la respuesta repentina. El pueblo de Ezechîas da sacrificios y atribuye a Dios la preparación de sus corazones.
Observe
2 Crónicas 29:34 Los Levitas muestran mayor disposición a prepararse que los sacerdotes. Su ayuda muestra que el rango formal y la preparación práctica no siempre coinciden.
2 Crónicas 29:31-36
Santa Biblia Reina Valera 190931Y respondiendo Ezechîas dijo: Vosotros os habéis consagrado ahora á Jehová; llegaos pues, y presentad sacrificios y alabanzas en la casa de Jehová. Y la multitud presentó sacrificios y alabanzas; y todo liberal de corazón, holocaustos.
32Y fué el número de los holocaustos que trajo la congregación, setenta bueyes, cien carneros, doscientos corderos; todo para el holocausto de Jehová.
33Y las ofrendas fueron seiscientos bueyes, y tres mil ovejas.
34Mas los sacerdotes eran pocos, y no podían bastar á desollar los holocaustos; y así sus hermanos los Levitas les ayudaron hasta que acabaron la obra, y hasta que los sacerdotes se santificaron: porque los Levitas tuvieron mayor prontitud de corazón para santificarse, que los sacerdotes.
35Así pues hubo gran multitud de holocaustos, con sebos de pacíficos, y libaciones de cada holocausto. Y quedó ordenado el servicio de la casa de Jehová.
36Y alegróse Ezechîas, y todo el pueblo, de que Dios hubiese preparado el pueblo; porque la cosa fué prestamente hecha.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
2 Crónicas 29:1 comienza con “Y EZECHÎAS comenzó á reinar siendo de veinticinco años, y reinó veintinueve años en Jerusalem. El nombre de su madre fué Abía, hija de Zachârías.”
Dónde cambia el capítulo
2 Crónicas 29:18 forma un giro natural: “Luego pasaron al rey Ezechîas, y dijéronle: Ya hemos limpiado toda la casa de Jehová, el altar del holocausto, y todos sus instrumentos, y la mesa de la…”
La nota final
2 Crónicas 29:36 deja al lector con “Y alegróse Ezechîas, y todo el pueblo, de que Dios hubiese preparado el pueblo; porque la cosa fué prestamente hecha.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, casa, hijos, Levitas, para, sacerdotes ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- holocausto
- Ofrenda de un animal que se quemaba por completo sobre el altar.
- expiación
- Acto sagrado que trata la culpa para restaurar la relación con Dios.
- libaciones
- Ofrendas de líquido que se derramaban como parte del culto a Dios.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



