Los tiempos humanos y la obra duradera de Dios

Eclesiastés 3

El panorama

El nacimiento, la muerte, el trabajo, el dolor y el conflicto tienen su tiempo. El Predicador, el maestro que examina la vida humana, enumera esos tiempos en parejas. Las personas viven dentro de tiempos cambiantes sin gobernar todo el conjunto. La obra de Dios tiene un orden adecuado, pero nadie puede comprenderla de principio a fin. El disfrute sigue siendo un don. Luego el maestro ve maldad donde debería haber justicia y dirige la mirada al juicio de Dios. La muerte alcanza por igual a personas y animales, y renueva la pregunta sobre lo que realmente se puede conocer o conservar.

En este capítulo

Verdad central

Las personas no pueden controlar los tiempos, la muerte ni todo el mal que ven, pero la obra duradera de Dios exige reverencia y deja espacio para la alegría.

Eclesiastés 3: Los tiempos humanos y la obra duradera de Dios
Escena del capítuloEclesiastés 3

Las Escrituras junto al resumen

Eclesiastés · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 22

Eclesiastés 3:1-8

La vida incluye tiempos opuestos

El maestro nombra tiempos en parejas mientras reflexiona sobre la vida humana ante Dios. Aparecen el nacimiento y la muerte, plantar y arrancar, matar y curar, destruir y construir. A las lágrimas responde la risa, y el luto aparece junto al baile. Las piedras se esparcen o se reúnen; los abrazos se dan o se evitan. Ganar, perder, guardar, desechar, romper, coser, callar y hablar tienen su lugar. El amor y el odio, la guerra y la paz completan la lista. Estos contrastes describen toda la variedad de la vida, incluidos los actos dolorosos. No son órdenes individuales de realizar cada acto cuando alguien quiera.

Eclesiastés 3:1-8: La vida incluye tiempos opuestos
Escena del capítuloEclesiastés 3

En la vida diaria

La encargada de un salón comunitario cambia las sillas de una boda por una disposición serena para un acto de recuerdo al día siguiente. La sala sirve tanto para la alegría como para el dolor. Ella no puede imponer un ánimo al otro. Cambia la iluminación y se detiene a mirar el programa antes de abrir las puertas. Una encargada puede elegir el siguiente uso de la sala; las personas no pueden elegir cada uno de los tiempos que se nombran aquí.

Observe

Eclesiastés 3:7 Tanto el silencio como la palabra reciben un tiempo. La forma en parejas se opone a tratar una sola respuesta como adecuada para toda circunstancia de la vida.

Eclesiastés 3:1-8

Santa Biblia Reina Valera 1909

1PARA todas las cosas hay sazón, y todo lo que se quiere debajo del cielo, [tiene su] tiempo:

2Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;

3Tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar;

4Tiempo de llorar, y tiempo de reir; tiempo de endechar, y tiempo de bailar;

5Tiempo de esparcir las piedras, y tiempo de allegar las piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de alejarse de abrazar;

6Tiempo de agenciar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de arrojar;

7Tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar;

8Tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.

Eclesiastés 3:9-15

Nadie comprende todo el plan divino

La pregunta por el provecho regresa después de la lista de tiempos. Dios ha dado a las personas su trabajo y ha hecho que las cosas encajen en su momento. Sin embargo, el corazón humano busca alcanzar un conjunto que no puede comprender de principio a fin. A pesar de ese límite, el maestro nombra dones que aún vale la pena recibir. Entre ellos están la alegría, hacer el bien y disfrutar del alimento y del trabajo. La obra de Dios perdura. Las adiciones humanas no pueden completarla ni las sustracciones humanas reducirla. Esto exige reverencia. El pasado y el presente siguen ante él, incluso donde las personas no logran ver cómo encaja cada parte.

Eclesiastés 3:9-15: Nadie comprende todo el plan divino
Escena del capítuloEclesiastés 3

En la vida diaria

Una voluntaria de restauración trabaja en un panel dañado de un gran mural, mientras el plan completo queda en manos del conservador. Puede hacer bien el trabajo asignado y disfrutar del color restaurado sin afirmar que ve todas las etapas futuras. Cuida cada pincelada. Su trabajo tiene valor a pesar de sus límites. La voluntaria puede pedir que le muestren el plan; nadie puede comprender plenamente toda la obra de Dios.

Observe

Eclesiastés 3:11 Las cosas tienen un tiempo adecuado, pero las personas no pueden descubrir toda la obra. El versículo une el orden con una comprensión limitada, sin prometer una explicación completa.

Eclesiastés 3:9-15

Santa Biblia Reina Valera 1909

9¿Qué provecho tiene el que trabaja en lo que trabaja?

10Yo he visto el trabajo que Dios ha dado á los hijos de los hombres para que en él se ocupasen.

11Todo lo hizo hermoso en su tiempo: y aun el mundo dió en su corazón, de tal manera que no alcance el hombre la obra de Dios desde el principio hasta el cabo.

12Yo he conocido que no hay mejor para ellos, que alegrarse, y hacer bien en su vida:

13Y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.

14He entendido que todo lo que Dios hace, eso será perpetuo: sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y hácelo Dios, para que delante de él teman los hombres.

15Aquello que fué, ya es: y lo que ha de ser, fué ya; y Dios restaura lo que pasó.

Eclesiastés 3:16-17

Los tribunales corruptos afrontan el juicio divino

El maestro observa maldad en el lugar mismo donde debería impartirse el juicio. El mal también ocupa el lugar destinado a la justicia. Hay tribunales y palabras sobre la ley. El problema es que quienes deben juzgar actúan mal. En su interior, responde que Dios juzgará tanto a los justos como a los malvados. Cada propósito y cada obra tienen un tiempo ante él. Esta confianza no niega lo que ve el maestro. Coloca al tribunal humano que ha fallado bajo un juicio posterior, en el que se conoce tanto a quien ocupa el cargo como a la persona perjudicada.

Eclesiastés 3:16-17: Los tribunales corruptos afrontan el juicio divino
Escena del capítuloEclesiastés 3

En la vida diaria

Una intérprete judicial ve cómo se desestima a un testigo vulnerable mientras se escucha sin objeciones a una persona con buenas conexiones. Registra la diferencia de trato por el canal formal de revisión, en vez de llamar justa a la audiencia porque cumplió el horario. La sala ha fallado en su propósito. El juicio de Dios alcanza plenamente a ambas partes; otra audiencia humana todavía puede fallar.

Observe

Eclesiastés 3:16 El mal se encuentra dentro del lugar del juicio. La observación señala la corrupción de una institución de confianza, no solo el mal que ocurre en algún lugar fuera de sus muros.

Eclesiastés 3:16-17

Santa Biblia Reina Valera 1909

16Vi más debajo del sol: en lugar del juicio, allí la impiedad; y en lugar de la justicia, allí la iniquidad.

17Y dije yo en mi corazón: Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay tiempo á todo lo que se quiere y sobre todo lo que se hace.

Eclesiastés 3:18-22

El aliento y el polvo revelan límites

Dios permite que las personas vean cuánto se parece su condición mortal a la de los animales. Ambos respiran, ambos mueren y ambos vuelven al polvo. En ese final que se puede observar, los seres humanos no pueden alegar ninguna ventaja. El maestro pregunta quién conoce los distintos destinos del espíritu humano y del animal, y aquí deja abierta la pregunta. Vuelve a la alegría en el trabajo presente como la parte que le corresponde a una persona. Nadie puede llevarla a ver todo lo que ocurrirá después. La muerte sigue a la vista. Los resultados que no se ven no borran los límites de lo que las personas saben ahora.

Eclesiastés 3:18-22: El aliento y el polvo revelan límites
Escena del capítuloEclesiastés 3

En la vida diaria

Una veterinaria de granja entierra a un viejo perro de trabajo y luego pasa junto a las tumbas de su familia en la misma ladera. Vidas distintas han regresado a la misma tierra. Ella no deja que la semejanza visible responda a todas las preguntas que quedan fuera de lo observable, pero esa semejanza hace evidente la mortalidad. El maestro pregunta qué sucede con el espíritu; las tumbas compartidas solo revelan el final de los cuerpos.

Observe

Eclesiastés 3:21 La frase está formulada como una pregunta sobre quién sabe. Dentro de este capítulo no ofrece un mapa detallado de lo que ocurre después de la muerte.

Eclesiastés 3:18-22

Santa Biblia Reina Valera 1909

18Dije en mi corazón, en orden á la condición de los hijos de los hombres, que Dios los probaría, para que así echaran de ver ellos mismos que son [semejantes] á las bestias.

19Porque el suceso de los hijos de los hombres, y el suceso del animal, el mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros; y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia: porque todo es vanidad.

20Todo va á un lugar: todo es hecho del polvo, y todo se tornará en el mismo polvo.

21¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres suba arriba, y que el espíritu del animal descienda debajo de la tierra?

22Así que he visto que no hay cosa mejor que alegrarse el hombre con lo que hiciere; porque esta es su parte: porque ¿quién lo llevará para que vea lo que ha de ser después de él?

Detalles que vale la pena notar

22versículos en esta lectura
4movimientos principales
3preguntas en el texto bíblico

La imagen inicial

Eclesiastés 3:1 comienza con “PARA todas las cosas hay sazón, y todo lo que se quiere debajo del cielo, [tiene su] tiempo:”

Dónde cambia el capítulo

Eclesiastés 3:9 forma un giro natural: “¿Qué provecho tiene el que trabaja en lo que trabaja?”

La nota final

Eclesiastés 3:22 deja al lector con “Así que he visto que no hay cosa mejor que alegrarse el hombre con lo que hiciere; porque esta es su parte: porque ¿quién lo llevará para que vea lo que ha…”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras tiempo, todo, Dios, PARA, hombres, porque ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

sazón
Momento oportuno o adecuado para algo, no el sabor de una comida.
endechar
Lamentar una muerte o expresar dolor mediante un lamento.
agenciar
Conseguir o procurar algo, aquí en contraste con perderlo.
iniquidad
Maldad o injusticia, aquí presente donde debería impartirse justicia.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20