Una invitación aplaza la súplica

Ester 5

El panorama

Esther, reina de Persia, ha aceptado el riesgo de presentarse ante Assuero, el rey, sin invitación. Su pueblo judío afronta un decreto de muerte dispuesto por Amán, el principal funcionario del rey. Tras el ayuno compartido, ella se viste con ropa real y entra en el patio interior. La respuesta del rey decidirá si podrá siquiera hablar. Mientras tanto, el placer de Amán por el favor real se envenena con su ira contra Mardochêo, primo de Esther, que se niega a honrarlo.

En este capítulo

Verdad central

Esther consigue que el rey la escuche mediante su hospitalidad, mientras el odio de Amán hacia Mardochêo lo lleva a preparar una ejecución.

Ester 5: Una invitación aplaza la súplica
Escena del capítuloEster 5

Las Escrituras junto al resumen

Ester · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 14

Ester 5:1-5

El rey recibe a Esther

Al tercer día, Esther se viste como reina y se coloca en el patio interior frente al rey. Él la ve y extiende su cetro de oro. Ella se acerca y toca su punta, recibiendo la bienvenida que le salva la vida. Él pregunta qué desea y ofrece una ayuda generosa. En vez de mencionar el peligro de su pueblo, ella lo invita con Amán a un banquete que ha preparado. El rey ordena a Amán que se apresure, y ambos asisten. La primera barrera ha quedado atrás, aunque la súplica principal aún no se ha expresado.

Ester 5:1-5: El rey recibe a Esther
Escena del capítuloEster 5

En la vida diaria

Una cirujana joven se detiene en la puerta de una reunión restringida para plantear una preocupación urgente. Quien preside la ve y le indica que entre antes de preguntarle qué necesita. Ella pide primero una conversación con menos personas y con el implicado. La aceptación de Esther le salva la vida, mientras esta visitante arriesga una reprimenda profesional.

Observe

Ester 5:2 Esther toca el cetro después de que el rey lo extiende. Ese pequeño acto marca la diferencia entre una entrada prohibida y una audiencia aceptada ante él.

Ester 5:1-5

Santa Biblia Reina Valera 1909

1Y ACONTECIÓ que al tercer día se vistió Esther su vestido real, y púsose en el patio de adentro de la casa del rey, enfrente del aposento del rey: y estaba el rey sentado en su solio regio en el aposento real, enfrente de la puerta del aposento.

2Y fué que, como vió á la reina Esther que estaba en el patio, ella obtuvo gracia en sus ojos; y el rey extendió á Esther el cetro de oro que tenía en la mano. Entonces se llegó Esther, y tocó la punta del cetro.

3Y dijo el rey: ¿Qué tienes, reina Esther? ¿y cuál es tu petición? Hasta la mitad del reino, se te dará.

4Y Esther dijo: Si al rey place, venga hoy el rey con Amán al banquete que le he hecho.

5Y respondió el rey: Daos priesa, [llamad] á Amán, para hacer lo que Esther ha dicho. Vino pues el rey con Amán al banquete que Esther dispuso.

Ester 5:6-8

Esther vuelve a invitarlos

Durante el banquete con vino, el rey vuelve a preguntar a Esther cuál es su petición y promete una respuesta generosa. Ella dice que, si cuenta con su favor, él y Amán deben asistir a otro banquete al día siguiente. Entonces responderá a su pregunta. El relato no explica por qué espera. Deja abierta la oferta del rey y lleva a Amán a otra reunión privada con ellos. Esther tiene ya permiso para hablar, pero elige el momento y el lugar de la súplica que aún hará.

En la vida diaria

Una aprendiz de un restaurante pide al dueño y al jefe de cocina que vuelvan a la mañana siguiente antes de explicar una preocupación seria. Tiene su atención, pero quiere otra reunión antes de exponer el problema. La espera da espacio para desarrollar su petición. El momento que elige Esther afecta a la supervivencia de un pueblo, y no se explica por qué demora su petición.

Observe

Ester 5:8 Esther promete responder al rey al día siguiente. Su demora fija una cita concreta en vez de abandonar la petición por la que arriesgó la vida.

Ester 5:6-8

Santa Biblia Reina Valera 1909

6Y dijo el rey á Esther en el banquete del vino: ¿Cuál es tu petición, y te será otorgada? ¿Cuál es tu demanda? Aunque sea la mitad del reino, te será concedida.

7Entonces respondió Esther, y dijo: Mi petición y mi demanda es:

8Si he hallado gracia en los ojos del rey, y si place al rey otorgar mi petición y hacer mi demanda, que venga el rey con Amán al banquete que les dispondré; y mañana haré conforme á lo que el rey ha mandado.

Ester 5:9-14

Amán prepara la muerte de Mardochêo

Amán sale encantado, pero ve en la puerta a Mardochêo, que no se levanta ni se mueve por él. Contiene su ira y va a casa para presumir ante su esposa Zeres y sus amigos. Enumera su riqueza, sus hijos, su rango y su lugar en los banquetes de Esther. Sin embargo, dice que nada lo satisface mientras Mardochêo siga en la puerta. Le aconsejan construir una horca muy alta y pedir al rey que cuelgue a Mardochêo. Él acepta y manda hacerla. La negativa de un hombre pesa más que todos sus honores.

En la vida diaria

Un criador premiado está entre sus trofeos, pero vuelve una y otra vez a la negativa de un rival a felicitarlo. Su familia escucha la lista de cada éxito, seguida de la misma queja amarga. Los honores no satisfacen la necesidad de aprobación universal. Amán convierte ese resentimiento en planes para una ejecución real.

Observe

Ester 5:13 Amán dice que sus muchas ventajas no valen nada mientras Mardochêo siga allí. La afirmación muestra cómo la resistencia de una persona ha llegado a gobernar su disfrute de todo lo demás.

Ester 5:9-14

Santa Biblia Reina Valera 1909

9Y salió Amán aquel día contento y alegre de corazón; pero como vió á Mardochêo á la puerta del rey, que no se levantaba ni se movía de su lugar, llenóse contra Mardochêo de ira.

10Mas refrenóse Amán, y vino á su casa, y envió, é hizo venir sus amigos, y á Zeres su mujer.

11Y refirióles Amán la gloria de sus riquezas, y la multitud de sus hijos, y todas las cosas con que el rey le había engrandecido y con que le había ensalzado sobre los príncipes y siervos del rey.

12Y añadió Amán: También la reina Esther á ninguno hizo venir con el rey al banquete que ella dispuso, sino á mí: y aun para mañana soy convidado de ella con el rey.

13Mas todo esto nada me sirve cada vez que veo al judío Mardochêo sentado á la puerta del rey.

14Y díjole Zeres su mujer, y todos sus amigos: Hagan una horca alta de cincuenta codos, y mañana di al rey que cuelguen á Mardochêo en ella; y entra con el rey al banquete alegre. Y plugo la cosa en los ojos de Amán, é hizo preparar la horca.

Detalles que vale la pena notar

14versículos en esta lectura
3movimientos principales
2preguntas en el texto bíblico

La imagen inicial

Ester 5:1 comienza con “Y ACONTECIÓ que al tercer día se vistió Esther su vestido real, y púsose en el patio de adentro de la casa del rey, enfrente del aposento del rey: y estaba…”

Dónde cambia el capítulo

Ester 5:6 forma un giro natural: “Y dijo el rey á Esther en el banquete del vino: ¿Cuál es tu petición, y te será otorgada? ¿Cuál es tu demanda? Aunque sea la mitad del reino, te será…”

La nota final

Ester 5:14 deja al lector con “Y díjole Zeres su mujer, y todos sus amigos: Hagan una horca alta de cincuenta codos, y mañana di al rey que cuelguen á Mardochêo en ella; y entra con el…”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras Esther, banquete, dijo, ella, Mardoch, petici ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

solio
Trono o asiento que ocupa un rey al ejercer su autoridad.
codos
Medida antigua de longitud basada en la distancia del codo a la punta de los dedos.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20