El panorama
La creación está completa, y Dios aparta un día para el descanso. Génesis acerca entonces la mirada a la vida humana. Adam, el hombre que Dios forma, recibe un huerto que cuidar en Edén, la región donde Dios lo planta. Hay alimento, trabajo y un límite claro sobre lo que puede comer. Sin embargo, aún falta algo. El hombre no tiene una compañera humana, y Dios actúa para poner fin a esa soledad.
En este capítulo
- Dios aparta un día de descanso Génesis 2:1-3
Los cielos, la tierra y todo lo que contienen están terminados.
- El hombre recibe un huerto Génesis 2:4-17
Jehová Dios forma al hombre con polvo del suelo y le infunde vida con su aliento.
- Dios da una compañera a Adam Génesis 2:18-25
Dios dice que la soledad del hombre no es buena.
Verdad central
Dios da a la vida humana descanso, trabajo, alimento, un límite claro y la compañía que le falta al primer hombre.

Las Escrituras junto al resumen
Génesis · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 25Génesis 2:1-3
Dios aparta un día de descanso
Los cielos, la tierra y todo lo que contienen están terminados. Dios concluye su trabajo y descansa el séptimo día. Bendice ese día y lo aparta como santo, es decir, dedicado de manera especial a él. La razón que se da es que su obra de creación está completa. Este descanso forma parte del relato de un mundo bueno. No se presenta como un remedio después de que algo sale mal. El día tiene valor aunque no se haga en él ninguna criatura nueva.

En la vida diaria
Una alfarera agotada deja la última taza en un estante y se lava las manos. El horno está lleno, el trabajo ha terminado y deja cerrado el taller al día siguiente. Marca un final en vez de empezar otra tanda. Su descanso responde a una necesidad del cuerpo; el descanso de Dios aquí señala que la creación está terminada.
Observe
Génesis 2:3 El séptimo día recibe tanto una bendición como una condición especial. Génesis da al tiempo mismo un lugar en el buen orden que Dios establece.
Génesis 2:1-3
Santa Biblia Reina Valera 19091Y FUERON acabados los cielos y la tierra, y todo su ornamento.
2Y acabó Dios en el día séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho.
3Y bendijo Dios al día séptimo, y santificólo, porque en él reposó de toda su obra que había Dios criado y hecho.
Génesis 2:4-17
El hombre recibe un huerto
Jehová Dios forma al hombre con polvo del suelo y le infunde vida con su aliento. Planta un huerto en Edén y lo coloca allí. Los árboles aportan belleza y alimento, entre ellos el árbol de la vida y el del conocimiento del bien y del mal. Un río riega el huerto y se divide en cuatro brazos. Las tierras de alrededor también tienen materiales valiosos. Dios da trabajo al hombre: cultivar y cuidar el huerto. Le permite comer de sus árboles, pero prohíbe el fruto de uno. La advertencia por comer de ese árbol es la muerte.

En la vida diaria
Un jardinero recibe las llaves del gran jardín de una finca. Su empleador le muestra los árboles frutales de los que puede comer y los bancales que debe cuidar. Una zona cerrada queda fuera de su permiso. La provisión generosa no elimina el límite. Este jardinero arriesga su empleo; Adam recibe una advertencia sobre la muerte.
Observe
Génesis 2:15 El trabajo comienza cuando el huerto aún es bueno. Cuidarlo forma parte del lugar que ocupa el hombre allí; todavía no es un castigo por una mala acción.
Génesis 2:4-17
Santa Biblia Reina Valera 19094Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron criados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos,
5Y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese: porque aun no había Jehová Dios hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra;
6Mas subía de la tierra un vapor, que regaba toda la faz de la tierra.
7Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fué el hombre en alma viviente.
8Y había Jehová Dios plantado un huerto en Edén al oriente, y puso allí al hombre que había formado.
9Y había Jehová Dios hecho nacer de la tierra todo árbol delicioso á la vista, y bueno para comer: también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de ciencia del bien y del mal.
10Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro ramales.
11El nombre del uno era Pisón: éste es el que cerca toda la tierra de Havilah, donde hay oro:
12Y el oro de aquella tierra es bueno: hay allí [también] bdelio y piedra cornerina.
13El nombre del segundo río es Gihón: éste es el que rodea toda la tierra de Etiopía.
14Y el nombre del tercer río es Hiddekel: éste es el que va delante de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates.
15Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y le puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.
16Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto comerás;
17Mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás.
Génesis 2:18-25
Dios da una compañera a Adam
Dios dice que la soledad del hombre no es buena. Los animales y las aves pasan ante Adam, y él les pone nombre, pero ninguno es una compañera humana adecuada. Dios hace que Adam duerma profundamente, toma una de sus costillas y forma una mujer. Cuando Dios la lleva ante él, Adam reconoce que comparten carne y huesos. Génesis relaciona esta unión con el matrimonio: un hombre deja a sus padres y se une a su esposa como una sola carne. El hombre y la mujer están desnudos juntos, sin vergüenza. En su cercanía no hay miedo ni nada que ocultar.

En la vida diaria
Un panadero viudo termina otra larga tarde solo con sus hornos y su furgoneta de reparto. Su hermana llega para trabajar a su lado, comprende sus preocupaciones y comparte las decisiones. Los equipos útiles nunca han resuelto su necesidad de compañía humana. Que una hermana se una a una panadería aporta compañía, pero Génesis describe la unión de marido y mujer.
Observe
Génesis 2:23 Adam recibe a la mujer como alguien que comparte su propia carne y sus huesos. Sus palabras destacan el parentesco, no la posesión de otra criatura.
Génesis 2:18-25
Santa Biblia Reina Valera 190918Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; haréle ayuda idónea para él.
19Formó, pues, Jehová Dios de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y trájolas á Adam, para que viese cómo les había de llamar; y todo lo que Adam llamó á los animales vivientes, ese es su nombre.
20Y puso Adam nombres á toda bestia y ave de los cielos y á todo animal del campo: mas para Adam no halló ayuda que [estuviese] idónea para él.
21Y Jehová Dios hizo caer sueño sobre Adam, y se quedó dormido: entonces tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar;
22Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y trájola al hombre.
23Y dijo Adam: Esto es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne: ésta será llamada Varona, porque del varón fué tomada.
24Por tanto, dejará el hombre á su padre y á su madre, y allegarse ha á su mujer, y serán una sola carne.
25Y estaban ambos desnudos, Adam y su mujer, y no se avergonzaban.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Génesis 2:1 comienza con “Y FUERON acabados los cielos y la tierra, y todo su ornamento.”
Dónde cambia el capítulo
Génesis 2:13 forma un giro natural: “El nombre del segundo río es Gihón: éste es el que rodea toda la tierra de Etiopía.”
La nota final
Génesis 2:25 deja al lector con “Y estaban ambos desnudos, Adam y su mujer, y no se avergonzaban.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Dios, tierra, Jehov, hombre, toda, para ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- santificólo
- Lo apartó como santo, dedicado de manera especial a Dios.
- ayuda idónea
- Una compañera adecuada para él, capaz de compartir su vida.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



