El panorama
La oración sigue ahora a las preguntas difíciles que Habacuc, profeta de Dios, planteó sobre la violencia. Ha oído la respuesta de Dios y tiene miedo. Pide misericordia en medio de la ira y luego presenta al Señor moviéndose por la creación para rescatar a su pueblo y vencer a los malvados. La visión no lo deja tranquilo. Su cuerpo tiembla mientras espera la angustia. Sin embargo, aunque fallen los campos, las vides y los rebaños, decide alegrarse en Dios, quien le da fuerza para mantenerse firme.
En este capítulo
- La oración pide misericordia en medio de la ira Habacuc 3:1-2
El capítulo comienza como una oración de Habacuc con una indicación musical cuyo significado exacto es incierto.
- Los montes tiemblan cuando Dios se acerca Habacuc 3:3-7
La oración presenta a Dios llegando de Temán, una región del sur, y de Parán, una zona montañosa.
- Las aguas y el cielo responden al guerrero divino Habacuc 3:8-11
Habacuc pregunta si la ira de Dios se dirige contra los ríos o el mar cuando monta caballos y carros de rescate.
- Dios sale para salvar a su pueblo Habacuc 3:12-15
Dios marcha por la tierra con ira y aplasta naciones como grano bajo un instrumento de trilla.
- La alegría permanece cuando falla toda fuente de alimento Habacuc 3:16-19
El cuerpo de Habacuc tiembla por lo que ha oído.
Verdad central
Habacuc afronta la pérdida venidera con temblor, sin negarla, pero halla alegría en el Dios cuya fuerza y misericordia no dependen de una cosecha abundante.

Las Escrituras junto al resumen
Habacuc · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 19Habacuc 3:1-2
La oración pide misericordia en medio de la ira
El capítulo comienza como una oración de Habacuc con una indicación musical cuyo significado exacto es incierto. Él ha oído la palabra del Señor y siente miedo. Pide a Dios que renueve su obra y la dé a conocer a lo largo de los años. También pide que recuerde la misericordia en medio de la ira. La petición no retira las preguntas anteriores ni finge que el juicio será indoloro. Las convierte en una súplica para que Dios actúe sin olvidar la compasión. El profeta espera la obra ya anunciada, pero pregunta cómo será sostenido su pueblo en medio de ella.

En la vida diaria
Una mujer que debe evacuar por una inundación escribe una oración junto al aviso fijado en la puerta de su desván. Pide cuidado mientras su familia prepara las cosas para salir. Su hija sostiene la última bolsa seca mientras ella dobla el papel. No pueden detener la inundación quedándose. Habacuc pide misericordia a Dios mientras él trae el juicio, no solo protección contra el agua.
Observe
Habacuc 3:2 Se pide misericordia dentro de la ira, no solo después de que pase todo peligro. Habacuc pide cuidado mientras ocurre la temible obra del juicio.
Habacuc 3:1-2
Santa Biblia Reina Valera 19091ORACIÓN de Habacuc profeta, sobre Sigionoth.
2Oh Jehová, oído he tu palabra, y temí: oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, en medio de los tiempos hazla conocer; en la ira acuérdate de la misericordia.
Habacuc 3:3-7
Los montes tiemblan cuando Dios se acerca
La oración presenta a Dios llegando de Temán, una región del sur, y de Parán, una zona montañosa. Su gloria llena el cielo y la tierra. Rayos brillantes salen de su mano, donde se oculta su fuerza. La enfermedad y el calor ardiente avanzan delante de él y a su alrededor. Se alza sobre la tierra, dispersa naciones y hace que los montes, que parecían permanentes, se inclinen y se quiebren. Sus propios caminos perduran cuando los montes no lo hacen. Las tiendas de Cushán y Madián, pueblos nombrados a lo largo de su llegada, tiemblan de angustia. Las imágenes muestran que la creación y las naciones no pueden permanecer impasibles cuando aparece el Dios santo.

En la vida diaria
Una geóloga de campo observa cómo los instrumentos registran movimiento bajo una cresta que generaciones han considerado fija. El mapa antiguo sigue siendo útil, pero sus líneas firmes ya no significan que el suelo no pueda moverse. Ella registra el cambio con cuidado. Habacuc describe la llegada radiante de Dios que sacude naciones y montes, no fuerzas que una geóloga pueda medir bajo la tierra.
Observe
Habacuc 3:6 Los montes se describen como duraderos, pero se dispersan mientras los caminos de Dios permanecen. El contraste traslada la idea de permanencia del paisaje al Señor.
Habacuc 3:3-7
Santa Biblia Reina Valera 19093Dios vendrá de Temán, y el Santo del monte de Parán. (Selah.) Su gloria cubrió los cielos, y la tierra se llenó de su alabanza.
4Y el resplandor fué como la luz; rayos brillantes salían de su mano; y allí estaba escondida su fortaleza.
5Delante de su rostro iba mortandad, y á sus pies salían carbones encendidos.
6Paróse, y midió la tierra: miró, é hizo temblar las gentes; y los montes antiguos fueron desmenuzados, los collados antiguos se humillaron á él. Sus caminos son eternos.
7He visto las tiendas de Cushán en aflicción; las tiendas de la tierra de Madián temblaron.
Habacuc 3:8-11
Las aguas y el cielo responden al guerrero divino
Habacuc pregunta si la ira de Dios se dirige contra los ríos o el mar cuando monta caballos y carros de rescate. La pregunta apunta a un propósito mayor que luchar contra el agua misma. El arco de Dios está preparado conforme a su palabra jurada. Los ríos abren la tierra, los montes tiemblan y las aguas profundas se alzan con voz propia. El sol y la luna se detienen mientras resplandecen flechas y una lanza brillante. Son imágenes de Dios como un guerrero cuya acción alcanza todo el mundo creado. Los elementos no forman un obstáculo que deje su promesa sin poder.

En la vida diaria
Un ilustrador marítimo dibuja un barco de rescate frente a enormes olas y luego quita un pie de imagen que presenta al mar como el objetivo final de la misión. El barco cruza el peligro para llegar hasta las personas. Las olas importan por ese propósito. El guerrero divino de Habacuc gobierna las aguas y las luces del cielo, no es un barco que opera dentro de sus límites naturales.
Observe
Habacuc 3:8 Los carros se describen como instrumentos de rescate mientras se plantean preguntas sobre los ríos. La imagen dirige la atención desde el agua agitada hacia el propósito salvador de Dios.
Habacuc 3:8-11
Santa Biblia Reina Valera 19098¿Airóse Jehová contra los ríos? ¿contra los ríos fué tu enojo? ¿tu ira contra la mar, cuando subiste sobre tus caballos, y sobre tus carros de salud?
9Descubrióse enteramente tu arco, los juramentos á las tribus, palabra [segura]. (Selah.) Hendiste la tierra con ríos.
10Viéronte, y tuvieron temor los montes: pasó la inundación de las aguas: el abismo dió su voz, la hondura alzó sus manos.
11El sol y la luna se pararon en su estancia: á la luz de tus saetas anduvieron, y al resplandor de tu fulgente lanza.
Habacuc 3:12-15
Dios sale para salvar a su pueblo
Dios marcha por la tierra con ira y aplasta naciones como grano bajo un instrumento de trilla. Su propósito es salvar a su pueblo con su ungido, el gobernante apartado para él. Golpea la cabeza de la casa malvada y deja desnuda su estructura. Quienes irrumpen como una tormenta para dispersar a los indefensos son atravesados con sus propias armas. Se habían alegrado de devorar a los pobres en secreto. Dios avanza luego por el mar con sus caballos. La oración mantiene unidos el rescate y la derrota violenta: el pueblo se salva cuando se rompe el poder que lo devora.

En la vida diaria
Una defensora de supervivientes camina con un cautivo liberado junto a las puertas cerradas de un antiguo campo de prisioneros. Él se detiene donde los guardias antes revisaban sus documentos. Ella espera mientras él contempla la torre de vigilancia vacía. Habacuc describe a Dios golpeando a los malvados en batalla, no la visita tranquila que sigue al cierre de un campo.
Observe
Habacuc 3:13 El propósito declarado del avance de Dios es rescatar a su pueblo. Por eso las imágenes violentas están ligadas al derrocamiento de quienes han estado devorando a los indefensos.
Habacuc 3:12-15
Santa Biblia Reina Valera 190912Con ira hollaste la tierra, con furor trillaste las gentes.
13Saliste para salvar tu pueblo, para salvar con tu ungido. Traspasaste la cabeza de la casa del impío, desnudando el cimiento hasta el cuello. (Selah.)
14Horadaste con sus báculos las cabezas de sus villas, que como tempestad acometieron para derramarme: su orgullo era como para devorar al pobre encubiertamente.
15Hiciste camino en la mar á tus caballos, por montón de grandes aguas.
Habacuc 3:16-19
La alegría permanece cuando falla toda fuente de alimento
El cuerpo de Habacuc tiembla por lo que ha oído. Sus labios se estremecen y su fuerza parece deshacerse mientras espera el día de angustia y al ejército invasor. Luego imagina que falla toda fuente de alimento: higos, uvas, aceitunas, grano, ovejas y ganado. Aun entonces se alegrará en el Señor que lo salva. Dios es su fuerza y le dará pies como los de una cierva en las alturas. La oración no dice que el hambre sea agradable ni que el miedo sea irreal. Sitúa la alegría en Dios cuando faltan los bienes que suelen sostener la vida diaria.

En la vida diaria
Una pequeña agricultora cierra el libro de cuentas de un año sin cosecha aprovechable. No quedan animales para vender. Le tiemblan las manos mientras se sienta junto a una amiga de confianza cuyo cuidado no ha cambiado con las cifras. La pérdida y la relación siguen siendo realidades distintas. Habacuc se alegra en la fuerza salvadora de Dios en medio de la carencia total, no en la capacidad de una amiga para sustituir los ingresos perdidos.
Observe
Habacuc 3:18 La decisión de alegrarse sigue a la lista completa de fuentes de alimento fallidas. No espera a la próxima cosecha para demostrar que las circunstancias han mejorado.
Habacuc 3:16-19
Santa Biblia Reina Valera 190916Oí, y tembló mi vientre; á la voz se batieron mis labios; pudrición se entró en mis huesos, y en mi asiento me estremecí; si bien estaré quieto en el día de la angustia, cuando suba al pueblo el que lo invadirá con sus tropas.
17Aunque la higuera no florecerá, ni en las vides habrá frutos; mentirá la obra de la oliva, y los labrados no darán mantenimiento, [y] las ovejas serán quitadas de la majada, y no habrá vacas en los corrales;
18Con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salud.
19Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual pondrá mis pies como de ciervas, y me hará andar sobre mis alturas. Al jefe de los cantores sobre mis instrumentos de cuerdas.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Habacuc 3:1 comienza con “ORACIÓN de Habacuc profeta, sobre Sigionoth.”
Dónde cambia el capítulo
Habacuc 3:8 forma un giro natural: “¿Airóse Jehová contra los ríos? ¿contra los ríos fué tu enojo? ¿tu ira contra la mar, cuando subiste sobre tus caballos, y sobre tus carros de salud?”
La nota final
Habacuc 3:19 deja al lector con “Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual pondrá mis pies como de ciervas, y me hará andar sobre mis alturas. Al jefe de los cantores sobre mis instrumentos…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, sobre, tierra, como, para, contra ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- Sigionoth
- Indicación musical que acompaña la oración y cuyo sentido preciso es incierto.
- saetas
- Flechas disparadas con arco, aquí parte de la imagen de Dios como guerrero.
- majada
- Lugar donde se reúne y se guarda un rebaño de ovejas.
- ciervas
- Hembras del ciervo, presentadas aquí como animales de paso seguro en las alturas.
Escucha y mira junto al pasaje
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