El panorama
La canción que cierra el libro de Salmos reúne lugares, motivos, sonidos y el aliento de los seres vivos en alabanza. Nombra tanto la morada santa de Dios como el gran cielo. Sus obras y su inmensa grandeza dan el motivo. La trompeta, las cuerdas, el tambor de mano, la danza, las flautas y los címbalos llenan la respuesta de sonido y movimiento. La invitación final llega a todo lo que respira. No se añade ninguna queja ni petición nueva. El libro termina llamando a la creación viviente a honrar al Señor.
En este capítulo
- Un lugar amplio y motivos sin medida Salmos 150:1-2
La alabanza comienza en el lugar santo de Dios y en el amplio cielo que muestra su poder.
- Los sonidos conducen al aliento de vida Salmos 150:3-6
La trompeta comienza la lista, seguida por instrumentos de cuerda.
Verdad central
El libro de Salmos termina llamando a todo ser que respira a alabar las obras y la grandeza de Dios con toda la riqueza de sonidos a su alcance.

Las Escrituras junto al resumen
Salmos · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 6Salmos 150:1-2
Un lugar amplio y motivos sin medida
La alabanza comienza en el lugar santo de Dios y en el amplio cielo que muestra su poder. La adoración no se presenta como encerrada en una sala pequeña. La siguiente línea da los motivos: sus obras poderosas y su grandeza sin medida. Las obras conocidas y la grandeza que nunca se agota van juntas. La canción no vuelve a relatar las obras ni las reduce a un solo rescate. Al cerrar el libro, reúne su importancia en un llamado amplio. La respuesta ha de estar a la altura del Dios que recibe la alabanza.

En la vida diaria
Una guía de museo abre la última galería después de mostrar a los visitantes muchas salas con obras. Les pide que recuerden lo que han visto y luego observen el tamaño del edificio entero. Tanto las piezas individuales como el conjunto logrado merecen atención. El salmo llama a adorar a Dios, cuya grandeza supera cualquier colección humana.
Observe
Salmos 150:2 Se nombran tanto las obras como la grandeza como motivos de alabanza. Esta responde a lo que Dios ha hecho y reconoce a la vez que ninguna lista de obras abarca todo lo que él es.
Salmos 150:1-2
Santa Biblia Reina Valera 19091Aleluya. ALABAD á Dios en su santuario: alabadle en la extensión de su fortaleza.
2Alabadle por sus proezas: alabadle conforme á la muchedumbre de su grandeza.
Salmos 150:3-6
Los sonidos conducen al aliento de vida
La trompeta comienza la lista, seguida por instrumentos de cuerda. Un tambor de mano y la danza aportan ritmo y movimiento corporal. Se suman más cuerdas e instrumentos de viento. Luego los címbalos sonoros refuerzan la sensación de una respuesta plena y resonante. La lista no exige que un solo sonido suave sostenga toda la alabanza. Distintas voces y movimientos sirven al mismo fin. Por último, el llamado alcanza a todo ser que respira. Las últimas palabras del libro vuelven a la alabanza del Señor. Dejan al mundo viviente invitado a continuar lo que la canción ha comenzado.

En la vida diaria
Una directora de orquesta reúne los metales, las cuerdas, la percusión y los instrumentos de viento de madera en el acorde final. Luego se vuelve hacia el público cuando comienza un estribillo compartido. Las personas sin instrumentos añaden sus voces. El sonido ya no pertenece solo a quienes están en el escenario. Ella mantiene el compás hasta que se apaga el último aliento. El salmo llama a todo lo que respira a alabar a Dios, una alabanza que no se limita a una actuación musical.
Observe
Salmos 150:6 La invitación final pasa de los instrumentos nombrados a todo lo que tiene aliento. Para recibir este llamado basta con tener vida. No hace falta poseer un instrumento ni desempeñar una función.
Salmos 150:3-6
Santa Biblia Reina Valera 19093Alabadle á son de bocina: alabadle con salterio y arpa.
4Alabadle con adufe y flauta: alabadle con cuerdas y órgano.
5Alabadle con címbalos resonantes: alabadle con címbalos de júbilo.
6Todo lo que respira alabe á JAH. Aleluya.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Salmos 150:1 comienza con “Aleluya. ALABAD á Dios en su santuario: alabadle en la extensión de su fortaleza.”
Dónde cambia el capítulo
Salmos 150:3 forma un giro natural: “Alabadle á son de bocina: alabadle con salterio y arpa.”
La nota final
Salmos 150:6 deja al lector con “Todo lo que respira alabe á JAH. Aleluya.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras alabadle, Aleluya, mbalos, adufe, ALABAD, alabe ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- bocina
- Instrumento de viento semejante a una trompeta, empleado aquí para alabar a Dios.
- salterio
- Instrumento musical de cuerdas que se tocaba para acompañar el canto.
- adufe
- Un pequeño tambor que se toca con las manos para acompañar la música.
- órgano
- Aquí designa un instrumento de viento, no necesariamente un órgano moderno de teclado.
- címbalos
- Instrumentos de percusión formados por placas metálicas que producen un sonido fuerte al golpearse.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



