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Portada de Oye Tú Desde los Cielos

1 Reyes 8:1-66

Oye Tú Desde los Cielos

Letras · 1 Reyes

Oye Tú Desde los Cielos

1 Reyes 8:1-66

Letras

Acerca de esta canción

Acerca de esta canción

Esta canción pertenece a la colección de 1 Reyes. Hay una grabación disponible para escuchar aquí, con la letra completa más abajo.

Libro bíblico
1 Reyes
Colección
1 Reyes
Estilos musicales
Sin clasificar
[Verso 1] El camino de Salomón llegó a un punto sin retorno. Nadie pudo detener lo que la palabra comenzó. Salomón caminó bajo la palabra, y la historia cambió. Pero el propósito siguió avanzando aquella vez. [Pre-Coro] El camino se estrechó delante de sus pies, Pero la verdad no retrocedió aquella vez. [Coro] Oye Tú Desde los Cielos, que el pacto quede en pie, Cada orden, cada altar, cada acto de fe. Desde la casa santa se levantó la voz, Y el final quedó delante del santo Dios. [Verso 2] Adoración y sacrificio fueron presentados delante del SEÑOR. Mientras el pueblo aprendía lo que cuesta la verdad. La soberbia cayó, y la misericordia encontró el arrepentimiento. Y la consecuencia vino sin pedir permiso al entrar. [Puente] El trono cambió de manos, y el reino entró en su prueba. Lo que el hombre había sembrado comenzó a responder. El pueblo se alegró y convirtió la liberación en un cántico. Y la historia llegó al punto que no podía regresar. [Coro Final] Oye Tú Desde los Cielos, que el pacto quede en pie, Cada orden, cada altar, cada acto de fe. Desde la casa santa se levantó la voz, Y el final quedó delante del santo Dios. [Outro] Bajó la llama, permaneció el deber. El pacto guardó lo que el pueblo debía aprender.

Nombrados en esta canciónSalomón

Sobre el pasaje

1 Reyes 8: Una casa de oración, no un recipiente para Dios

El templo se vuelve santuario cuando el arca entra en él y la gloria del SEÑOR llena la casa de tal modo que los sacerdotes no pueden seguir ministrando. Salomón interpreta entonces el edificio mediante la promesa y no la posesión. David deseó edificar, Salomón fue designado para terminar la obra, y el arca en el centro lleva el pacto hecho después de la salida de Egipto. En la oración que sigue, Salomón declara el límite del templo con la misma claridad con que expone su importancia: ni el cielo puede contener a Dios, de modo que la casa es un lugar hacia el cual se dirige la oración mientras Dios oye desde el cielo. Las peticiones recorren pleitos, derrota, sequía, hambre, enfermedad, extranjeros, guerra, pecado y cautiverio final. La dedicación mira así mucho más allá de su propio momento de prosperidad. Imagina a personas orando desde situaciones en que el templo no puede funcionar como amuleto contra las consecuencias. El capítulo cierra con sacrificios y una fiesta de catorce días tan abundante que hace falta más espacio en el atrio, y el pueblo se marcha alegre.

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