Letras · Habacuc
Tus Ojos Son Demasiado Puros
Habacuc 1:12-2:1
LetrasNombrados en esta canciónBabilonia
Sobre el pasaje
Habacuc 1: La respuesta hace más difícil la pregunta
Habacuc 1 comienza con una contradicción legal y moral: la ley está presente, y sin embargo el juicio sale torcido y la violencia sigue ganando. Habacuc lleva esa contradicción directamente a Dios, esperando que el Dios que oye y salva la responda. La respuesta no es alivio en forma sencilla. Dios está levantando a los caldeos, cuya velocidad, apetito y desprecio por todo freno los vuelven aterradores, y cuya conquista se describe ella misma como violencia. Habacuc presiona por tanto la pregunta desde dentro de su convicción de que Dios es eterno y santo. El capítulo termina con una imagen de pesca en la que los pueblos se vuelven una captura provechosa y el conquistador honra la red que lo alimenta. La primera respuesta ha llegado, pero ha vuelto más difícil, no más fácil, el problema original del profeta.
Estudia Habacuc 1 a fondoHabacuc 2: El saqueador no tendrá la última palabra
Habacuc 2 responde a la espera vigilante del profeta con una visión que ha de escribirse claramente y preservarse para su tiempo señalado. El contraste en su centro está entre el alma envanecida y el justo que vive por la fe, confiando a través de la demora en vez de medir la verdad por la apariencia inmediata. Cinco ayes desmontan después la aparente permanencia del conquistador. El botín vuelve sobre el saqueador, una casa fortificada halla testigos en sus propias paredes, y una ciudad construida con sangre resulta haber agotado a la gente por algo combustible. La humillación vuelve sobre quien la infligió, mientras que el último ay despoja a los ídolos fabricados de toda pretensión de vida o palabra. El capítulo cierra reemplazando el ruido imperial con un mandato para que toda la tierra calle delante del Señor vivo.
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