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Jeremías 1:1-19

Antes Que Te Formara

Letras · Jeremías

Antes Que Te Formara

Jeremías 1:1-19

Letras

Acerca de esta canción

Acerca de esta canción

Esta canción pertenece a la colección de Jeremías. Hay una grabación disponible para escuchar aquí, con la letra completa más abajo.

Libro bíblico
Jeremías
Colección
Jeremías
Estilos musicales
Sin clasificar
[Golpe Inicial] Antes que te formara, el llamado permanecía; antes de los rostros, la palabra ya vivía. [Verso 1] Antes del aliento, antes del nombre, una palabra marcó el camino que no escogí. Dije: soy joven, mi boca es pequeña, pero el temor no fue aceptado como muralla. [Coro] Antes que te formara, el llamado permanecía; antes de los rostros, la palabra ya vivía. Una mano tocó donde el silencio reinó: arranca la mentira y planta lo que Dios mandó. [Verso 2] La rama de almendro veló el invierno tardío, una olla hirviendo se inclinó desde el norte. Reyes resistirían, sacerdotes culparían, pero el bronce no se dobla si Dios lo sostiene. [Puente] Luchan con el mensajero, no con la fuente de la llama; antes que te formara, conocía tu nombre. [Coro Final] Antes que te formara, el llamado permanecía; antes de los rostros, la palabra ya vivía. arranca la mentira y planta lo que Dios mandó. antes que te formara, conocía tu nombre.

Sobre el pasaje

Jeremías 1: Una boca designada antes de que caiga una ciudad

El Libro de Jeremías comienza situando el cautiverio de Jerusalén en el encabezado antes de que se relate el llamamiento del propio Jeremías, de modo que el final proyecta su sombra sobre el principio. La autoridad del profeta no nace de su ascendencia sacerdotal ni de la confianza en su propia capacidad. Él objeta que no sabe hablar, y Dios responde tocando precisamente la boca que Jeremías considera insuficiente. Dos visiones definen entonces la comisión: una vara de almendro señala que Dios vela sobre su palabra, mientras que una olla que hierve apunta hacia el desastre que viene del norte. El capítulo se cierra convirtiendo al mismo Jeremías en imagen de defensa. Llega a ser ciudad fortificada, columna de hierro y muros de bronce frente a reyes, príncipes, sacerdotes y pueblo. La oposición no queda eliminada de la promesa. Está incorporada en ella: pelearán, pero no prevalecerán.

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