Génesis 11:1–9
La torre de Babel
Edades de 8 a 11 años

El relato
Al principio, toda la tierra tenía una sola lengua y una misma manera de hablar. Mientras las personas viajaban desde el oriente, encontraron una llanura en la tierra de Sinar y vivieron allí.
Decidieron hacer ladrillos y cocerlos bien. Usaron ladrillos en lugar de piedra y betún como mezcla. Después planearon construir una ciudad y una torre cuya parte más alta pudiera llegar hasta el cielo. También querían hacerse un nombre para no ser esparcidos por toda la tierra.
El SEÑOR descendió para ver la ciudad y la torre que las personas estaban construyendo. Dijo que el pueblo era uno y que todos tenían una misma lengua. Dios vio lo que habían comenzado a hacer.
Entonces el SEÑOR confundió su lengua para que ya no pudieran entender lo que decían los demás. El SEÑOR los esparció desde aquel lugar por toda la tierra, y dejaron de construir la ciudad.
La ciudad fue llamada Babel porque allí el SEÑOR confundió la lengua de toda la tierra y esparció a las personas.
El relato comienza con todos hablando la misma lengua. Termina con muchas personas que ya no se entienden unas a otras y que viven en lugares diferentes.
Versículo para memorizar
Era entonces toda la tierra de una lengua y unas mismas palabras.
Génesis 11:1
Hablemos de esto
- ¿Dónde se establecieron las personas?
- ¿Qué decidieron construir?
- ¿Qué ocurrió después de que el SEÑOR confundió su lengua?
Prueba esto
Dobla una hoja de papel para formar cuatro cuadros. Dibuja o escribe una parte del relato en cada cuadro: una sola lengua, la construcción de la ciudad y la torre, la confusión de las lenguas y las personas siendo esparcidas.
¿Qué podemos aprender?
Una lección que podemos sacar es que estar unidos no hace que todos los planes sean buenos. Las personas trabajaron juntas, pero Dios detuvo su plan y las esparció.
Edades de 12 a 15 años
El relato
Génesis dice que toda la tierra tenía una sola lengua y una misma manera de hablar. Mientras las personas viajaban desde el oriente, encontraron una llanura en la tierra de Sinar y se establecieron allí. El pasaje da importancia a la lengua que compartían porque más adelante el SEÑOR señala su unidad y su lengua común al hablar de lo que habían comenzado a hacer.
Las personas decidieron hacer ladrillos y cocerlos por completo. Génesis explica que usaron ladrillos en lugar de piedra y betún como mezcla. Primero hablaron entre sí acerca de fabricar los ladrillos y después acerca de lo que construirían con ellos. Planearon una ciudad y una torre cuya parte más alta pudiera llegar hasta el cielo. Su propósito también era claro: querían hacerse un nombre y no querían ser esparcidos por toda la faz de la tierra. El pasaje no da las medidas de la torre ni describe cómo era, aparte de ese propósito y de la altura que pretendían alcanzar.
Después, el SEÑOR descendió para ver la ciudad y la torre que las personas habían construido. Dios dijo que el pueblo era uno y que todos tenían una sola lengua. También dijo que aquello era solo el comienzo de lo que habían pensado hacer y que nada les sería impedido. Su manera común de hablar, que les había ayudado a trabajar juntos, se convirtió entonces en el punto donde Dios interrumpió el proyecto.
El SEÑOR confundió su lengua para que ya no pudieran entender lo que decían los demás. El resultado fue inmediato. El SEÑOR los esparció desde aquel lugar por toda la faz de la tierra, y dejaron de construir la ciudad.
Génesis dice que aquel lugar fue llamado Babel porque allí el SEÑOR confundió la lengua de toda la tierra. Desde Babel, esparció a las personas por toda la tierra.
El relato resulta llamativo porque el propio objetivo de las personas incluía evitar exactamente ese resultado. Construyeron juntas para no ser esparcidas, pero eso fue precisamente lo que ocurrió. Génesis no nos dice cuánto tiempo trabajaron ni cuántas personas había. Su atención permanece en la lengua que compartían, su plan, la respuesta del SEÑOR y la dispersión de las personas por la tierra.
Versículo para memorizar
Era entonces toda la tierra de una lengua y unas mismas palabras.
Génesis 11:1
Piénsalo
- ¿Por qué crees que Génesis da tanta importancia a la lengua que compartían las personas?
- ¿Qué razones dieron las personas para construir la ciudad y la torre?
- ¿Por qué es importante que las personas fueran esparcidas si lo comparamos con lo que esperaban evitar?
- ¿Qué muestra la respuesta del SEÑOR acerca de los límites de los planes humanos?
Para profundizar
Antes, en Génesis, después del diluvio, Dios les dijo a Noé y a sus hijos que fueran fructíferos, se multiplicaran y llenaran la tierra (Génesis 9:1). En Babel, las personas esperaban específicamente no ser esparcidas, pero Dios las esparció por la tierra. Mucho más tarde, Hechos 2:5–11 describe a personas de muchas naciones reunidas en Jerusalén que oyeron a los apóstoles hablar en sus propias lenguas. La Biblia vuelve al tema de las diferentes lenguas y pueblos en un ambiente muy distinto.
¿Qué podemos aprender?
Una lección que podemos sacar es que la cooperación humana es poderosa, pero el propósito importa. Los constructores tenían una lengua compartida, recursos y un plan común, pero Dios interrumpió lo que estaban haciendo. El relato también nos recuerda que los planes humanos nunca colocan a las personas fuera de la autoridad de Dios.

