Juan 11:1–44
Lázaro vuelve a vivir
De 8 a 11 años

El relato
Lázaro vivía en Betania con sus hermanas, María y Marta. Lázaro se enfermó, así que sus hermanas enviaron un mensaje a Jesús. Jesús amaba a Marta, a María y a Lázaro.
Jesús se quedó donde estaba dos días más. Después, les dijo a sus discípulos que volverían a Judea. Los discípulos sabían que regresar allí podía ser peligroso. Jesús les dijo claramente que Lázaro había muerto, y fueron.
Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba cuatro días en la tumba. Marta salió a encontrarse con Jesús. Hablaron de que Lázaro volvería a vivir, y Jesús le dijo que él es la resurrección y la vida. Marta dijo que creía que él era el Cristo, el Hijo de Dios.
Después, María se acercó a Jesús. Ella lloraba, y las personas que la acompañaban también lloraban. Jesús se conmovió. Jesús lloró.
Jesús llegó a la tumba, que era una cueva con una piedra en la entrada. Les dijo que quitaran la piedra. Marta señaló que Lázaro llevaba cuatro días muerto.
Después de que quitaron la piedra, Jesús oró al Padre para que las personas que estaban allí creyeran que el Padre lo había enviado. Entonces Jesús llamó a Lázaro para que saliera.
Lázaro salió vivo, todavía envuelto en las vendas con las que lo habían sepultado. Jesús les dijo a las personas que le quitaran las vendas y lo dejaran ir.
Versículo para memorizar
Y lloró Jesús.
Juan 11:35
Para conversar:
- ¿Quiénes le enviaron a Jesús el mensaje de que Lázaro estaba enfermo?
- ¿Qué hizo Jesús cuando llegó a la tumba?
- ¿Qué pasó cuando Jesús llamó a Lázaro para que saliera?
Intenta esto:
Dobla un papel para formar cinco secciones y dibuja un símbolo sencillo en cada una: una casa para representar Betania, un mensaje, una lágrima, una piedra y una entrada abierta. Usa los símbolos para contar el relato en orden.
¿Qué podemos aprender?
Una enseñanza que podemos sacar de este relato es que no tenemos que fingir que el dolor por una pérdida es poca cosa. Jesús lloró, y el relato también muestra su poder sobre la muerte.
De 12 a 15 años
El relato
Lázaro de Betania estaba enfermo. Era hermano de María y Marta. Las hermanas le enviaron a Jesús un mensaje para decirle que el hombre a quien él amaba estaba enfermo. Jesús dijo que esa enfermedad serviría para la gloria de Dios, y Juan destaca que Jesús amaba a Marta, a María y a Lázaro.
Incluso después de recibir la noticia, Jesús se quedó donde estaba dos días más. Entonces les dijo a sus discípulos que volverían a Judea. Los discípulos recordaban que, poco antes, algunas personas de allí habían intentado apedrear a Jesús, así que le preguntaron por qué iba a regresar. Jesús siguió adelante y después les dijo claramente que Lázaro había muerto.
Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba cuatro días en la tumba. Betania estaba cerca de Jerusalén, y muchos judíos habían ido a consolar a Marta y a María.
Marta salió a encontrarse con Jesús. Le dijo que, si él hubiera estado allí, su hermano no habría muerto. Pero también dijo que sabía que Dios le daría a Jesús cualquier cosa que pidiera. Jesús le dijo que Lázaro volvería a vivir. Marta habló de la resurrección en el último día. Jesús respondió diciendo que él mismo es la resurrección y la vida, y Marta declaró que él era el Cristo, el Hijo de Dios.
Después, Marta llamó a María. María fue enseguida, se echó a los pies de Jesús y también dijo que, si él hubiera estado allí, Lázaro no habría muerto. María lloraba, y las personas que estaban con ella también lloraban. Jesús gimió en su interior, se conmovió y preguntó dónde habían sepultado a Lázaro. Después, Jesús lloró.
La tumba era una cueva con una piedra colocada en la entrada. Jesús ordenó que quitaran la piedra. Marta señaló que Lázaro llevaba cuatro días muerto. Después de que retiraron la piedra, Jesús le dio gracias al Padre por haberlo escuchado y dijo que hablaba por las personas que estaban allí, para que creyeran que el Padre lo había enviado.
Entonces Jesús llamó a Lázaro por su nombre y le dijo que saliera. Lázaro salió, con las manos y los pies atados con vendas de sepultura y el rostro envuelto en un paño. Jesús les dijo a las personas que lo desataran y lo dejaran ir.
Versículo para memorizar
Y lloró Jesús.
Juan 11:35
Para reflexionar:
- ¿Por qué Juan destaca tanto que Jesús amaba a esta familia como que esperó dos días antes de salir?
- ¿Qué muestra la conversación de Marta con Jesús sobre lo que ella ya creía?
- ¿Por qué crees que Juan incluye la breve oración que dice que Jesús lloró?
- ¿Qué le estaba diciendo Jesús a la multitud sobre el Padre cuando oró antes de llamar a Lázaro para que saliera?
Para profundizar:
Juan presenta este suceso como parte de un patrón más amplio de señales que revelan quién es Jesús. Más adelante, Juan dice que las señales de su Evangelio quedaron escritas para que los lectores creyeran que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios (Juan 20:30-31). La resurrección de Lázaro también apunta hacia la esperanza más amplia de resurrección que presenta la Biblia, mientras que la propia resurrección de Jesús, más adelante en el Evangelio, llega a ser central en la proclamación cristiana.
¿Qué podemos aprender?
Una enseñanza que podemos sacar de este relato es que la tristeza y la fe no son opuestas. Marta creyó, María lloró, Jesús lloró y, aun así, el relato avanza hacia una manifestación del poder de Dios.

