Marcos 12:41–44
Las dos monedas de la viuda
De 8 a 11 años

El relato
Jesús se sentó frente al lugar donde se recogían las ofrendas y observó cómo las personas depositaban dinero allí. Muchas personas ricas daban grandes cantidades.
Entonces llegó una viuda pobre. Depositó dos monedas pequeñas, llamadas blancas, que juntas equivalían a un cuadrante. Su ofrenda era pequeña en comparación con las grandes cantidades que daban otras personas.
Jesús llamó a sus discípulos porque quería que se fijaran en lo que había pasado. Les dijo que la viuda pobre había dado más que todos los demás que habían depositado dinero allí.
Al principio, eso puede parecer sorprendente. Jesús explicó la diferencia. Los demás habían dado de lo que les sobraba. Todavía tenían mucho. La viuda, en cambio, había dado de lo poco que tenía. Jesús dijo que había dado todo lo que tenía, incluso todo lo que necesitaba para vivir.
El pasaje no nos dice cómo se llamaba la viuda. No cuenta qué le pasó después de dar su ofrenda. Tampoco recoge ninguna palabra suya. Es Jesús quien llama la atención sobre ella.
Él no midió su ofrenda solo por el número de monedas. Comparó lo que esa ofrenda significaba para quien la daba. Dos monedas pequeñas podían parecer muy poca cosa junto a ofrendas mayores, pero Jesús les dijo a sus discípulos que vieran la diferencia entre tener de sobra y tener muy poco.
Versículo para memorizar
Y como vino una viuda pobre, echó dos blancas, que son un maravedí.
Marcos 12:42
Para conversar:
- ¿Qué observaba Jesús que hacían las personas?
- ¿Cuántas blancas depositó la viuda?
- ¿Por qué dijo Jesús que su ofrenda era mayor que las demás?
Intenta esto:
Dibuja dos círculos que representen las dos monedas de la viuda. Alrededor, escribe palabras del relato que expliquen por qué Jesús se fijó en su ofrenda, como pobre, poco, todo y vivir.
¿Qué podemos aprender?
Una enseñanza que podemos sacar de este relato es que el tamaño de una ofrenda no nos dice todo sobre lo que le cuesta a quien la da. Debemos tener cuidado de no juzgar la generosidad solo por las grandes cantidades.
De 12 a 15 años
El relato
Jesús se sentó frente al lugar donde se recogían las ofrendas y observó cómo las personas depositaban dinero allí. Marcos dice que muchas personas ricas daban grandes cantidades. Era fácil juzgar la escena por las cantidades que se veían: algunas personas daban mucho dinero, y esas cantidades llamaban la atención.
Entonces llegó una viuda pobre y depositó dos monedas pequeñas, llamadas blancas, que equivalían a un cuadrante. Marcos no da su nombre ni recoge nada de lo que ella dijo. Solo presenta los datos necesarios para lo que Jesús estaba a punto de enseñar a sus discípulos.
Jesús llamó a los discípulos y les dijo que la viuda pobre había dado más que todos los demás que habían depositado dinero allí. Su afirmación no se basaba en el número de monedas. Según las cuentas habituales, las ofrendas mayores seguían siendo mayores.
Jesús mismo explicó la comparación. Los demás habían dado de lo que les sobraba. La viuda había dado de lo poco que tenía. Había dado todo lo que tenía, incluso todo lo que necesitaba para vivir.
Esa explicación cambia la manera de medir la ofrenda. Jesús lleva la atención de los discípulos más allá de la cantidad y hacia lo que le quedaba a quien daba después de hacerlo. Las personas ricas podían dar mucho de lo que les sobraba. La viuda dio dos monedas pequeñas desde su pobreza, y Jesús dijo que esas monedas representaban todo lo que tenía para vivir.
El relato es breve y deja algunas preguntas sin respuesta. Marcos no dice qué le pasó a la viuda después. No explica por qué decidió darlo todo. Tampoco recoge que Jesús les dijera a otras personas que copiaran la cantidad o el porcentaje exacto que ella dio. No debemos añadir esos detalles.
Lo que el pasaje sí muestra con claridad es que Jesús se fijó en una persona cuya contribución podía parecer poco importante junto a las ofrendas mayores. También les enseñó a sus discípulos que la verdadera importancia de lo que acababan de ver no podía entenderse solo por la cantidad de monedas.
Marcos dice que Jesús observaba cómo las personas depositaban dinero en el lugar de las ofrendas. Después, su explicación presenta a los discípulos dos situaciones diferentes para comparar: tener de sobra y tener muy poco. Esa comparación mantiene la atención en las circunstancias de quien da, y no solo en cuál montón de monedas habría parecido más grande.
Versículo para memorizar
Y como vino una viuda pobre, echó dos blancas, que son un maravedí.
Marcos 12:42
Para reflexionar:
- ¿Por qué crees que Jesús llamó a los discípulos después de observar a la viuda dar su ofrenda?
- ¿Qué muestra la comparación de Jesús sobre los límites de juzgar una ofrenda solo por su tamaño?
- ¿Por qué es importante no inventar los motivos de la viuda cuando Marcos no los menciona?
- ¿Qué cambia cuando comparas lo que una persona da con lo que le queda?
Para profundizar:
Un patrón bíblico más amplio aparece en 1 Samuel 16:7, donde la apariencia exterior no se considera la medida completa de una persona y Dios mira el corazón. Marcos 12 también dirige la atención más allá de lo que resulta más fácil ver. La cantidad visible era pequeña, pero Jesús les indicó a los discípulos que consideraran la pobreza de la viuda y lo que le costó dar su ofrenda.
¿Qué podemos aprender?
Una enseñanza que podemos sacar de este relato es que no siempre se puede medir la generosidad de manera justa comparando cantidades. También nos enseña a fijarnos en personas y sacrificios que pueden pasar desapercibidos.

