Nehemías 2; 4; 6:15–16

Nehemías reconstruye la muralla

Edades de 8 a 11 años

Nehemías reconstruye la muralla

Versículo para memorizar

Edificamos pues el muro, y toda la muralla fué junta hasta su mitad: y el pueblo tuvo ánimo para obrar.

Nehemías 4:6

Hablemos de esto

  1. ¿Qué le pidió Nehemías al rey Artajerjes?
  2. ¿Qué hizo Nehemías antes de pedir al pueblo que reconstruyera?
  3. ¿Cómo respondieron los trabajadores cuando los enemigos amenazaron la ciudad?

Prueba esto

Usa bloques, libros o papel doblado para construir un pequeño muro. Túrnense para ser constructores y observadores, y después hablen sobre lo que ayuda a un grupo a terminar juntos un trabajo difícil.

¿Qué podemos aprender?

Una lección que podemos sacar de este relato es que el trabajo difícil suele necesitar planificación, trabajo en equipo y perseverancia. El grupo de Nehemías oró, vigiló el peligro y siguió construyendo.

Edades de 12 a 15 años

Versículo para memorizar

Edificamos pues el muro, y toda la muralla fué junta hasta su mitad: y el pueblo tuvo ánimo para obrar.

Nehemías 4:6

Piénsalo

  1. ¿Por qué inspeccionó Nehemías los muros antes de pedir a todos que comenzaran a reconstruir?
  2. ¿Por qué los trabajadores combinaron la construcción con la vigilancia y la preparación para el peligro?
  3. ¿Qué muestra el relato acerca del efecto de un trabajo en equipo constante bajo presión?
  4. ¿Por qué el muro terminado cambió la manera en que los enemigos de los alrededores veían el proyecto?

Para profundizar

Nehemías pertenece a la historia bíblica más amplia de Judá después del exilio en Babilonia. El pueblo había regresado a su tierra, y reconstruir los muros de Jerusalén formaba parte de restaurar la vida normal de la comunidad alrededor de una ciudad que había quedado devastada. Junto con Esdras, el libro de Nehemías muestra a la comunidad que había regresado mientras reconstruía, se organizaba e intentaba vivir otra vez como pueblo de Dios en su propia tierra.

¿Qué podemos aprender?

Una lección que podemos sacar de este relato es que la oración y la planificación práctica no son opuestas. El grupo de Nehemías oró, inspeccionó, se organizó, vigiló y trabajó, continuando la tarea incluso cuando se volvió agotadora.