De 8 a 11 años

Zaqueo

Versículo para memorizar

Porque el Hijo del hombre vino á buscar y á salvar lo que se había perdido.

Lucas 19:10

Para conversar:

  • ¿Por qué se subió Zaqueo al árbol?
  • ¿Qué le dijo Jesús a Zaqueo que hiciera?
  • ¿Qué dijo Zaqueo sobre sus bienes y sobre cualquier cosa que hubiera quitado mediante una acusación falsa?

Intenta esto:

Dibuja un árbol alto y una multitud debajo. Después, escribe cuatro pasos breves junto al dibujo: Zaqueo quería ver, se subió al árbol, Jesús le dijo que bajara y Zaqueo respondió a Jesús.

¿Qué podemos aprender?

Una enseñanza que podemos sacar de este relato es que nuestras decisiones sobre el dinero pueden incluir ayudar a los pobres y reparar lo que hemos hecho mal. Zaqueo habló de dar y de devolver lo que había quitado mientras estaba delante del Señor.

De 12 a 15 años

Versículo para memorizar

Porque el Hijo del hombre vino á buscar y á salvar lo que se había perdido.

Lucas 19:10

Para reflexionar:

  • ¿Por qué crees que Lucas nos dice tanto que Zaqueo era rico como que era jefe de los cobradores de impuestos?
  • ¿Qué muestran las murmuraciones de la multitud sobre cómo veían a Zaqueo?
  • ¿Por qué es importante en este relato lo que Zaqueo dice sobre devolver lo que había quitado?
  • ¿Qué muestra la última afirmación de Jesús sobre el propósito de su venida?

Para profundizar:

La ley de Moisés trata con seriedad la devolución de lo que se ha quitado injustamente, como muestran algunos casos en Éxodo 22 y Números 5. Lo que Zaqueo dice sobre devolver cuatro veces lo que había quitado encaja con esa preocupación más amplia de la Biblia por reparar el daño cuando alguien toma lo que no le pertenece. Lucas presenta esa respuesta junto a la declaración de Jesús de que el Hijo del Hombre vino a buscar y salvar a los perdidos.

¿Qué podemos aprender?

Una enseñanza que podemos sacar de este relato es que un cambio verdadero puede verse en la manera en que una persona trata el dinero y repara el daño que ha hecho a otros. También nos advierte que no debemos suponer que alguien está fuera del alcance de Jesús por su reputación.