Lucas 19:1–10
Zaqueo
De 8 a 11 años

El relato
Jesús entró en Jericó y estaba atravesando la ciudad. Allí vivía un hombre llamado Zaqueo. Era jefe de los cobradores de impuestos y era rico.
Zaqueo quería ver quién era Jesús, pero la multitud no lo dejaba ver. Era de baja estatura. Así que corrió más adelante y se subió a un sicómoro, porque Jesús iba a pasar por allí.
Cuando Jesús llegó a ese lugar, miró hacia arriba y vio a Zaqueo. Le dijo que bajara enseguida porque ese día se quedaría en su casa. Zaqueo bajó rápidamente y recibió a Jesús con alegría.
Las personas que vieron esto comenzaron a murmurar. Se quejaban de que Jesús hubiera ido a hospedarse con un hombre al que llamaban pecador.
Entonces Zaqueo se puso de pie y habló al Señor. Dijo que daba la mitad de sus bienes a los pobres. También dijo que, si le había quitado algo a alguien mediante una acusación falsa, se lo devolvería multiplicado por cuatro.
Jesús dijo que la salvación había llegado a aquella casa y llamó a Zaqueo hijo de Abraham. Después, Jesús explicó su propósito: el Hijo del Hombre había venido a buscar y salvar a quienes estaban perdidos.
Versículo para memorizar
Porque el Hijo del hombre vino á buscar y á salvar lo que se había perdido.
Lucas 19:10
Para conversar:
- ¿Por qué se subió Zaqueo al árbol?
- ¿Qué le dijo Jesús a Zaqueo que hiciera?
- ¿Qué dijo Zaqueo sobre sus bienes y sobre cualquier cosa que hubiera quitado mediante una acusación falsa?
Intenta esto:
Dibuja un árbol alto y una multitud debajo. Después, escribe cuatro pasos breves junto al dibujo: Zaqueo quería ver, se subió al árbol, Jesús le dijo que bajara y Zaqueo respondió a Jesús.
¿Qué podemos aprender?
Una enseñanza que podemos sacar de este relato es que nuestras decisiones sobre el dinero pueden incluir ayudar a los pobres y reparar lo que hemos hecho mal. Zaqueo habló de dar y de devolver lo que había quitado mientras estaba delante del Señor.
De 12 a 15 años
El relato
Jesús entró en Jericó y estaba atravesando la ciudad. Entonces Lucas presenta a Zaqueo, un hombre que era jefe de los cobradores de impuestos y era rico. Zaqueo quería ver quién era Jesús, pero la multitud le tapaba la vista porque era de baja estatura.
En vez de darse por vencido, Zaqueo corrió más adelante y se subió a un sicómoro. Jesús iba a pasar por allí, así que el árbol le permitió ver lo que no podía ver desde el suelo.
Cuando Jesús llegó a ese lugar, miró hacia arriba y lo vio. Llamó a Zaqueo por su nombre y le dijo que bajara enseguida porque ese día se quedaría en su casa. Zaqueo bajó rápidamente y lo recibió con alegría.
La reacción de la multitud fue muy diferente. Quienes vieron lo sucedido murmuraban porque Jesús había ido a hospedarse con un hombre al que llamaban pecador. El pasaje no describe una conversación privada dentro de la casa. En cambio, recoge lo que Zaqueo dijo abiertamente al Señor.
Zaqueo dijo que daba la mitad de sus bienes a los pobres. También dijo que, si le había quitado algo a alguien mediante una acusación falsa, se lo devolvería multiplicado por cuatro. Su respuesta incluía tanto generosidad como devolución de lo que había quitado.
Después, Jesús dijo que la salvación había llegado a aquella casa, porque Zaqueo también era hijo de Abraham. Jesús terminó explicando para qué había venido el Hijo del Hombre: para buscar y salvar a quienes estaban perdidos.
El relato es importante porque la multitud ya había encasillado a Zaqueo. Veían a un pecador y se oponían a que Jesús fuera su huésped. Jesús no negó que las personas perdidas necesitaran salvación. Al contrario, explicó que buscar y salvar a los perdidos era precisamente la razón por la que había venido. Las propias palabras de Zaqueo introducen directamente en la escena el dinero, los pobres, las acusaciones falsas y la devolución de lo que había quitado.
También hay un cambio notable en lo que hace Zaqueo. Al principio, solo intenta ver quién es Jesús desde un árbol. Poco después, Jesús se dirige a él por su nombre, Zaqueo lo recibe con alegría, la multitud reacciona y Zaqueo habla directamente al Señor sobre cómo usa sus bienes y qué hace con cualquier cosa que haya quitado mediante una acusación falsa.
Versículo para memorizar
Porque el Hijo del hombre vino á buscar y á salvar lo que se había perdido.
Lucas 19:10
Para reflexionar:
- ¿Por qué crees que Lucas nos dice tanto que Zaqueo era rico como que era jefe de los cobradores de impuestos?
- ¿Qué muestran las murmuraciones de la multitud sobre cómo veían a Zaqueo?
- ¿Por qué es importante en este relato lo que Zaqueo dice sobre devolver lo que había quitado?
- ¿Qué muestra la última afirmación de Jesús sobre el propósito de su venida?
Para profundizar:
La ley de Moisés trata con seriedad la devolución de lo que se ha quitado injustamente, como muestran algunos casos en Éxodo 22 y Números 5. Lo que Zaqueo dice sobre devolver cuatro veces lo que había quitado encaja con esa preocupación más amplia de la Biblia por reparar el daño cuando alguien toma lo que no le pertenece. Lucas presenta esa respuesta junto a la declaración de Jesús de que el Hijo del Hombre vino a buscar y salvar a los perdidos.
¿Qué podemos aprender?
Una enseñanza que podemos sacar de este relato es que un cambio verdadero puede verse en la manera en que una persona trata el dinero y repara el daño que ha hecho a otros. También nos advierte que no debemos suponer que alguien está fuera del alcance de Jesús por su reputación.

