Marcos 10:13–16

Jesús recibe a los niños

De 8 a 11 años

Jesús recibe a los niños

Versículo para memorizar

Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.

Marcos 10:16

Para conversar:

  • ¿Por qué llevaban las personas a los niños pequeños a Jesús?
  • ¿Qué hicieron los discípulos cuando llevaron a los niños?
  • ¿Qué hizo Jesús después de decirles a los discípulos que dejaran acercarse a los niños?

Intenta esto:

Dibuja la escena en tres imágenes sencillas: las personas llevando a los niños a Jesús, los discípulos tratando de detenerlos y Jesús recibiendo a los niños. Debajo de cada imagen, escribe una oración breve que diga lo que pasó.

¿Qué podemos aprender?

Una enseñanza que podemos sacar de este relato es que no debemos tratar a los niños como si no fueran importantes. Jesús los recibió y les hizo un lugar.

De 12 a 15 años

Versículo para memorizar

Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.

Marcos 10:16

Para reflexionar:

  • ¿Por qué crees que importa que Jesús corrigiera a los discípulos, en vez de limitarse a dejar pasar a los niños en silencio?
  • ¿Qué muestra la respuesta de Jesús sobre cómo veía a los niños que le llevaban?
  • ¿Por qué es importante no añadir nuestra propia lista de cualidades infantiles cuando el pasaje no presenta ninguna?
  • ¿Qué diferencia notas entre la primera respuesta de los discípulos y la respuesta de Jesús?

Para profundizar:

El mismo suceso aparece también en Mateo 19:13-15 y Lucas 18:15-17. En estos relatos se repite el mismo patrón: llevan niños a Jesús, otros intentan impedírselo y Jesús insiste en que los dejen acercarse. Este suceso también encaja con un patrón más amplio de los Evangelios, en el que Jesús presta atención a personas que otros podrían pasar por alto.

¿Qué podemos aprender?

Una enseñanza que podemos sacar de este relato es que la importancia de una persona en el reino de Dios no se mide por la atención que le presta el mundo. También nos recuerda que debemos tener cuidado de no poner barreras delante de las personas que Jesús recibe.