Elías y la viuda sobreviven

1 Reyes 17

El panorama

Elías, un profeta que habla de parte de Dios, se enfrenta a Achâb, rey de Israel, el reino del norte. Anuncia que no lloverá hasta que él lo diga. La sequía pone luego en peligro su propia comida y agua. Dios lo envía primero a un arroyo y después a una viuda fuera de Israel. A ella no le queda casi nada para sí misma y su hijo. Su supervivencia dependerá de promesas que parecen imposibles frente a una despensa vacía.

En este capítulo

Verdad central

Dios sostiene a Elías y a una viuda pobre durante la sequía, y luego devuelve la vida a su hijo cuando Elías ora.

1 Reyes 17: Elías y la viuda sobreviven
Escena del capítulo1 Reyes 17

Las Escrituras junto al resumen

1 Reyes · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 24

1 Reyes 17:1-7

El profeta se esconde junto al arroyo

Elías dice a Achâb que Israel no tendrá rocío ni lluvia salvo cuando él lo anuncie. Habla como siervo del Dios vivo de Israel. Luego Dios lo envía al este para esconderse junto al arroyo Cherith, cerca del río Jordán. Bebe del arroyo, mientras los cuervos le traen pan y carne mañana y tarde. Obedece y vive allí por un tiempo. Pero la misma falta de lluvia que anunció termina secando el arroyo. Su refugio no puede darle agua para siempre.

1 Reyes 17:1-7: El profeta se esconde junto al arroyo
Escena del capítulo1 Reyes 17

En la vida diaria

Una investigadora de campo vierte la última agua limpia de un depósito durante una larga estación seca. Los vuelos de abastecimiento han traído comida, pero el manantial cercano ha dejado de correr. Incluso un refugio preparado tiene límites. Las aves de Elías llevan comida por orden de Dios, y él mismo ha anunciado la sequía.

Observe

1 Reyes 17:7 El arroyo se seca por la sequía anunciada. Dios sostiene a Elías, pero él sigue viviendo dentro de la misma crisis que afecta a la tierra.

1 Reyes 17:1-7

Santa Biblia Reina Valera 1909

1ENTONCES Elías Thisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo á Achâb: Vive Jehová Dios de Israel, delante del cual estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra.

2Y fué á él palabra de Jehová, diciendo:

3Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Cherith, que está delante del Jordán;

4Y beberás del arroyo; y yo he mandado á los cuervos que te den allí de comer.

5Y él fué, é hizo conforme á la palabra de Jehová; pues se fué y asentó junto al arroyo de Cherith, que está antes del Jordán.

6Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne á la tarde; y bebía del arroyo.

7Pasados algunos días, secóse el arroyo; porque no había llovido sobre la tierra.

1 Reyes 17:8-12

A una viuda le queda una comida

Dios dice a Elías que vaya a Sarepta, una ciudad del territorio de Sidón. Una viuda le dará comida allí. A la entrada de la ciudad la encuentra recogiendo leña y le pide agua. Cuando ella va a buscarla, le pide también pan. Ella explica que solo tiene un puñado de harina y un poco de aceite. Piensa preparar una última comida para ella y su hijo. Después de eso, espera que ambos mueran de hambre.

1 Reyes 17:8-12: A una viuda le queda una comida
Escena del capítulo1 Reyes 17

En la vida diaria

El conductor de una furgoneta de ayuda llega a una casa apartada y encuentra a la residente repartiendo la última cucharada de arroz. La fuente de ayuda prometida resulta ser un hogar cuyas provisiones están casi agotadas. Él se detiene y escucha. Dios envía a Elías a recibir comida de esta viuda pobre.

Observe

1 Reyes 17:12 La viuda recoge leña para lo que espera que sea su última comida. Su respuesta deja claro que no tiene una reserva escondida de la que pueda dar.

1 Reyes 17:8-12

Santa Biblia Reina Valera 1909

8Y fué á él palabra de Jehová, diciendo:

9Levántate, vete á Sarepta de Sidón, y allí morarás: he aquí yo he mandado allí á una mujer viuda que te sustente.

10Entonces él se levantó, y se fué á Sarepta. Y como llegó á la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí cogiendo serojas; y él la llamó, y díjole: Ruégote que me traigas una poca de agua en un vaso, para que beba.

11Y yendo ella para traérsela, él la volvió á llamar, y díjole: Ruégote que me traigas también un bocado de pan en tu mano.

12Y ella respondió: Vive Jehová Dios tuyo, que no tengo pan cocido; que solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una botija: y ahora cogía dos serojas, para entrarme y aderezarlo para mí y para mi hijo, y que lo comamos, y nos muramos.

1 Reyes 17:13-16

La harina y el aceite duran

Elías dice a la viuda que no tema. Debe preparar comida, pero hacer primero una pequeña torta para él. Le da la promesa de Dios de que su harina y su aceite durarán hasta que vuelva la lluvia. Ella actúa conforme a su palabra, y todos comen durante muchos días. Los recipientes no se vacían. Ella decide antes de ver que las provisiones duran. El relato atribuye su supervivencia a la palabra de Dios por medio de Elías, no a la comida que el hogar ya tenía.

El reino dividido
El reino dividido

En la vida diaria

Una campista varada comparte el último pan de su mochila después de que un guardabosques confirma que vienen nuevas provisiones. Actúa antes de ver la entrega y aparta una porción para otro caminante hambriento. Su confianza descansa en la promesa que oye. La propia harina y el aceite de la viuda permanecen por la acción de Dios.

Observe

1 Reyes 17:16 Las provisiones duran conforme a la palabra de Dios por medio de Elías. El relato explica la comida por esa promesa, no por una reserva recién descubierta.

1 Reyes 17:13-16

Santa Biblia Reina Valera 1909

13Y Elías le dijo: No hayas temor; ve, haz como has dicho: empero hazme á mí primero de ello una pequeña torta [cocida] debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo.

14Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La tinaja de la harina no escaseará, ni se disminuirá la botija del aceite, hasta aquel día que Jehová dará lluvia sobre la haz de la tierra.

15Entonces ella fué, é hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella y su casa, [muchos] días.

16Y la tinaja de la harina no escaseó, ni menguó la botija del aceite, conforme á la palabra de Jehová que había dicho por Elías.

1 Reyes 17:17-24

La viuda recibe vivo a su hijo

El hijo de la viuda enferma tanto que deja de respirar. Ella pregunta si Elías ha venido a recordar sus pecados y causar la muerte de su hijo. Él lleva al niño al piso de arriba y clama a Dios. Se extiende sobre el niño tres veces y pide que vuelva a vivir. Dios lo oye y el niño revive. Elías lo devuelve a su madre. Ella dice ahora que sabe que él es hombre de Dios y que la palabra que habla es verdadera.

En la vida diaria

Un empleado de una funeraria se sienta con una madre que no deja de preguntar si sus propios errores causaron la pérdida. Él escucha sin aceptar que ella tenga la culpa y deja los documentos sin tocar por un rato. Su dolor busca una razón para un sufrimiento insoportable. La oración de Elías devuelve la vida al niño muerto.

Observe

1 Reyes 17:22 Dios escucha la voz de Elías y el niño vuelve a vivir. La respuesta viene de Dios; los movimientos físicos de Elías no se presentan como una cura por sí mismos.

1 Reyes 17:17-24

Santa Biblia Reina Valera 1909

17Después de estas cosas aconteció que cayó enfermo el hijo del ama de la casa, y la enfermedad fué tan grave, que no quedó en él resuello.

18Y ella dijo á Elías: ¿Qué tengo yo contigo, varón de Dios? ¿has venido á mí para traer en memoria mis iniquidades, y para hacerme morir mi hijo?

19Y él le dijo: Dame acá tu hijo. Entonces él lo tomó de su regazo, y llevólo á la cámara donde él estaba, y púsole sobre su cama;

20Y clamando á Jehová, dijo: Jehová Dios mío, ¿aun á la viuda en cuya casa yo estoy hospedado has afligido, matándole su hijo?

21Y midióse sobre el niño tres veces, y clamó á Jehová, y dijo: Jehová Dios mío, ruégote que vuelva el alma de este niño á sus entrañas.

22Y Jehová oyó la voz de Elías, y el alma del niño volvió á sus entrañas, y revivió.

23Tomando luego Elías al niño, trájolo de la cámara á la casa, y diólo á su madre, y díjole Elías: Mira, tu hijo vive.

24Entonces la mujer dijo á Elías: Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca.

Detalles que vale la pena notar

24versículos en esta lectura
4movimientos principales
2preguntas en el texto bíblico

La imagen inicial

1 Reyes 17:1 comienza con “ENTONCES Elías Thisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo á Achâb: Vive Jehová Dios de Israel, delante del cual estoy, que no habrá lluvia ni rocío…”

Dónde cambia el capítulo

1 Reyes 17:18 forma un giro natural: “Y ella dijo á Elías: ¿Qué tengo yo contigo, varón de Dios? ¿has venido á mí para traer en memoria mis iniquidades, y para hacerme morir mi hijo?”

La nota final

1 Reyes 17:24 deja al lector con “Entonces la mujer dijo á Elías: Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca.”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras Jehov, para, dijo, Dios, hijo, palabra ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

serojas
Ramitas u hojas secas que se recogen para encender fuego.
botija
Vasija de barro usada para guardar líquidos, como el aceite.
resuello
Aliento o respiración, cuya ausencia aquí muestra la gravedad de la enfermedad.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20