El panorama
La persecución se reanuda cuando Saúl, rey de Israel, busca a David, el oficial al que trata como rival. David y sus hombres se esconden cerca de Engaddi, una zona de refugios rocosos. Un encuentro inesperado pone a Saúl al alcance de David, sin un ejército entre ambos. Sus seguidores ven una oportunidad de acabar con la persecución. David debe decidir si tener la ocasión de matar al rey significa que tiene derecho a hacerlo.
En este capítulo
- David corta un manto, pero deja vivir a Saúl 1 Samuel 24:1-7
Saúl lleva tres mil hombres escogidos a buscar entre las rocas cerca de Engaddi.
- El pedazo de manto prueba que David se contuvo 1 Samuel 24:8-15
David sale, llama a Saúl y se inclina ante él.
- Saúl llora y admite la bondad de David 1 Samuel 24:16-19
Saúl reconoce la voz de David y lo llama hijo suyo.
- David promete proteger a la familia de Saúl 1 Samuel 24:20-22
Saúl dice que sabe que David será rey y que el reino quedará firme en sus manos.
Verdad central
David se niega a matar al rey que lo persigue y usa esa decisión para pedir a Dios que juzgue entre ambos.

Las Escrituras junto al resumen
1 Samuel · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 221 Samuel 24:1-7
David corta un manto, pero deja vivir a Saúl
Saúl lleva tres mil hombres escogidos a buscar entre las rocas cerca de Engaddi. Entra en una cueva para hacer sus necesidades, sin saber que David y sus hombres se esconden más adentro. Los seguidores de David dicen que Dios ha puesto al enemigo en sus manos. David corta en silencio un pedazo del manto de Saúl y luego se siente mal incluso por ese acto. Se niega a atacar al hombre que Dios nombró rey y frena a sus seguidores. Saúl sale sin saber lo cerca que ha estado de quienes busca.

En la vida diaria
Un encargado despedido encuentra la computadora portátil del dueño del edificio abierta durante una inspección final. Un compañero lo anima a borrar los archivos que sostienen el negocio del dueño. Toca el teclado, pero se retira y también detiene al compañero. Tener acceso no da derecho a vengarse. La negativa de David protege una vida humana y al rey nombrado por Dios.
Observe
1 Samuel 24:5 David se siente mal después de cortar el manto, antes de que Saúl sepa lo ocurrido. No se contiene porque lo hayan descubierto ni por miedo a una reacción inmediata.
1 Samuel 24:1-7
Santa Biblia Reina Valera 19091Y como Saúl volvió de los Filisteos, diéronle aviso diciendo: He aquí que David está en el desierto de Engaddi.
2Y tomando Saúl tres mil hombres escogidos de todo Israel, fué en busca de David y de los suyos, por las cumbres de los peñascos de las cabras monteses.
3Y como llegó á una majada de ovejas en el camino, donde había una cueva, entró Saúl en ella á cubrir sus pies: y David y los suyos estaban á los lados de la cueva.
4Entonces los de David le dijeron: He aquí el día de que te ha dicho Jehová: He aquí que entrego tu enemigo en tus manos, y harás con él como te pareciere. Y levantóse David, y calladamente cortó la orilla del manto de Saúl.
5Después de lo cual el corazón de David le golpeaba, porque había cortado la orilla del manto de Saúl.
6Y dijo á los suyos: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová.
7Así quebrantó David á los suyos con palabras, y no les permitió que se levantasen contra Saúl. Y Saúl, saliendo de la cueva, fuése su camino.
1 Samuel 24:8-15
El pedazo de manto prueba que David se contuvo
David sale, llama a Saúl y se inclina ante él. Pregunta por qué el rey cree a quienes dicen que David quiere hacerle daño. Con la tela cortada en la mano, explica que rechazó la ocasión de matarlo porque Saúl es el rey nombrado por Dios. La tela prueba que estuvo lo bastante cerca. David pide a Dios que juzgue y lo defienda, mientras insiste en que él no atacará a Saúl. Se compara con un perro muerto y una pulga, mostrando la enorme desigualdad en la persecución del rey.
En la vida diaria
Una limpiadora acusada falsamente devuelve un reloj con joyas que encontró en el cajón abierto del gerente. Lo pone sobre el escritorio para mostrar que tener acceso no la llevó a robar. Luego pide una revisión independiente de la acusación. Su conducta aporta una prueba concreta. David presenta pruebas de que perdonó la vida a quien lo persigue.
Observe
1 Samuel 24:11 El pedazo de manto convierte la afirmación de David en una prueba visible. Saúl debe afrontar que David llegó hasta él y decidió no matarlo.
1 Samuel 24:8-15
Santa Biblia Reina Valera 19098También David se levantó después, y saliendo de la cueva dió voces á las espaldas de Saúl, diciendo: ¡Mi señor el rey! Y como Saúl miró atrás, David inclinó su rostro á tierra, é hizo reverencia.
9Y dijo David á Saúl: ¿Por qué oyes las palabras de los que dicen: Mira que David procura tu mal?
10He aquí han visto hoy tus ojos como Jehová te ha puesto hoy en mis manos en la cueva: y dijeron que te matase, mas te perdoné, porque dije: No extenderé mi mano contra mi señor, porque ungido es de Jehová.
11Y mira, padre mío, mira aún la orilla de tu manto en mi mano: porque yo corté la orilla de tu manto, y no te maté. Conoce pues, y ve que no hay mal ni traición en mi mano, ni he pecado contra ti; con todo, tú andas á caza de mi vida para quitármela.
12Juzgue Jehová entre mí y ti, y véngueme de ti Jehová: empero mi mano no será contra ti.
13Como dice el proverbio de los antiguos: De los impíos saldrá la impiedad: así que mi mano no será contra ti.
14¿Tras quién ha salido el rey de Israel? ¿á quién persigues? ¿á un perro muerto? ¿á una pulga?
15Jehová pues será juez, y él juzgará entre mí y ti. El vea, y sustente mi causa, y me defienda de tu mano.
1 Samuel 24:16-19
Saúl llora y admite la bondad de David
Saúl reconoce la voz de David y lo llama hijo suyo. Llora y admite que David lo ha tratado mejor de lo que él ha tratado a David. Reconoce que Dios lo puso a su alcance y que David decidió no matarlo. No espera que alguien deje ir a salvo a un enemigo, así que pide a Dios que recompense esa bondad. El encuentro provoca una clara confesión de Saúl. La acción de David ha expuesto la diferencia entre el peligro que Saúl imagina y la misericordia que recibe de verdad.
En la vida diaria
Un dueño distanciado de su antigua inquilina sostiene el sobre del alquiler que ella le devolvió tras encontrarlo fuera del banco. Empieza a llorar y admite que la acusó injustamente mientras ella protegía su dinero. El acto de ella contradice la imagen de enemiga que él se había formado. La confesión de Saúl trata de una vida perdonada tras repetidos intentos de matar a David.
Observe
1 Samuel 24:17 Saúl contrasta abiertamente el buen trato de David con su propia maldad. La confesión viene del perseguidor, no solo de la defensa de David.
1 Samuel 24:16-19
Santa Biblia Reina Valera 190916Y aconteció que, como David acabó de decir estas palabras á Saúl, Saúl dijo: ¿No es esta la voz tuya, hijo mío David? Y alzando Saúl su voz lloró.
17Y dijo á David: Más justo eres tú que yo, que me has pagado con bien, habiéndote yo pagado con mal.
18Tú has mostrado hoy que has hecho conmigo bien; pues no me has muerto, habiéndome Jehová puesto en tus manos.
19Porque ¿quién hallará á su enemigo, y lo dejará ir sano y salvo? Jehová te pague con bien por lo que en este día has hecho conmigo.
1 Samuel 24:20-22
David promete proteger a la familia de Saúl
Saúl dice que sabe que David será rey y que el reino quedará firme en sus manos. Le pide que jure no exterminar a sus descendientes ni borrar el nombre de su familia. David lo promete. Saúl vuelve a casa, pero David y sus hombres regresan a su refugio. Las palabras terminan este encuentro sin acabar con la necesidad de protección de David. Acepta un deber hacia la familia de Saúl, pero mantiene la distancia del rey que ha puesto en peligro tantas veces a él y a sus seguidores.
En la vida diaria
Un antiguo entrenador de boxeo pide al luchador que lo sustituyó que mantenga a su hijo empleado en el club. El luchador acepta, pero salen por puertas distintas después de una amarga disputa. Una promesa sobre la familia no reconstruye de inmediato la confianza personal. Saúl teme que maten a sus descendientes, no solo que pierdan el empleo.
Observe
1 Samuel 24:22 David regresa a un refugio en vez de ir a casa con Saúl. La promesa es sincera, pero el final no afirma que se hayan recuperado la seguridad o la confianza.
1 Samuel 24:20-22
Santa Biblia Reina Valera 190920Y ahora, como yo entiendo que tú has de reinar, y que el reino de Israel ha de ser en tu mano firme y estable,
21Júrame pues ahora por Jehová, que no cortarás mi simiente después de mí, ni raerás mi nombre de la casa de mi padre.
22Entonces David juró á Saúl. Y fuése Saúl á su casa, y David y los suyos se subieron al sitio fuerte.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
1 Samuel 24:1 comienza con “Y como Saúl volvió de los Filisteos, diéronle aviso diciendo: He aquí que David está en el desierto de Engaddi.”
Dónde cambia el capítulo
1 Samuel 24:9 forma un giro natural: “Y dijo David á Saúl: ¿Por qué oyes las palabras de los que dicen: Mira que David procura tu mal?”
La nota final
1 Samuel 24:22 deja al lector con “Entonces David juró á Saúl. Y fuése Saúl á su casa, y David y los suyos se subieron al sitio fuerte.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras David, Jehov, como, mano, contra, porque ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- cubrir sus pies
- Expresión discreta que significa hacer sus necesidades, por lo que entra solo en la cueva.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



