Personajes de la Biblia

Saúl

Fue hallado escondido entre el bagaje el día en que lo hicieron rey, y pasó el resto de su reinado sin poder dejar de mirar por encima del hombro.

Saúl anda buscando las asnas perdidas de su padre cuando es ungido, y vuelve a casa y no se lo cuenta a nadie. En la elección pública hay que sacarlo de donde está escondido. Empieza bien: se toma un insulto nacional de la manera correcta, vence, y se niega a ejecutar a los que se le habían opuesto. Después comienza el deshilacharse, y cada paso es una pequeña impaciencia. Ofrece él mismo el sacrificio en vez de esperar. Perdona lo que se le mandó destruir y lo explica. Y entonces un muchacho mata a un gigante, y Saúl pasa catorce años cazándolo.

Dónde aparece1 Samuel 9 a 31

Baja para ver el relato
Saúl

Los movimientos, en el orden en que el texto los da.

El relato de Saúl

  1. 01

    1 Samuel 9:1-10:27

    Escondido entre el bagaje

    Busca asnas y encuentra un reino. En el echar de suertes no aparece, y hay que señalarlo, de hombros arriba sobre la multitud, una vez que lo sacan.

    Las asnas aparecen antes que el rey de Israel. Saúl comienza buscando los animales de su padre; cuando por fin su nombre es señalado ante la nación, el que falta es él, escondido entre el equipaje. El hombre más alto de la reunión ha conseguido no estar en ella. El Primer Libro de Samuel deja ver la incongruencia sin explicar aquel escondite como humildad admirable ni como un miedo diagnosticado.

    Entre esas dos búsquedas, casi todos saben orientar el camino mejor que Saúl: un criado con un poco de plata, unas mujeres que van por agua y Samuel, a quien ya le han anunciado su llegada. La diligencia infructuosa de Saúl y la declaración del SEÑOR, enviaré a ti un varón, describen el mismo recorrido desde lados distintos. Saúl se preocupa por la inquietud de su padre, recibe una comida preparada de antemano y es ungido antes de que la asamblea pública conozca su elección.

    Tampoco asciende solamente por tener unos hombros impresionantes. Dios le da otro corazón; las señales se cumplen; el Espíritu viene sobre él. Son dones reales dentro del texto, no apariencias que puedan descartarse por sus fracasos posteriores. Sin embargo, Samuel todavía declara ante el pueblo que su petición ha rechazado a Dios. La provisión divina y la reprensión de aquella exigencia permanecen juntas. Saúl vuelve a casa con seguidores cuyos corazones Dios ha tocado, adversarios que lo desprecian y, por ahora, ninguna respuesta al insulto.

    Versículo por versículo

    1. 9:5

      Saúl teme expresamente que su padre deje de preocuparse por los animales y comience a preocuparse por él y por el criado. Esta presentación no lo describe como indiferente hacia su padre.

    2. 9:9

      El propio versículo explica la relación entre la antigua designación vidente y la designación profeta. El paréntesis pertenece al texto bíblico, no a una nota editorial moderna.

    3. 10:9

      Otro corazón describe una acción divina real dentro del pasaje. El versículo no resuelve por sí solo los debates teológicos posteriores sobre la regeneración o la salvación irreversible.

    4. 10:22

      El bagaje de la Reina Valera significa equipaje o enseres del campamento. El versículo afirma que Saúl se escondió, pero no explica expresamente por qué.

    5. 10:24

      Hechos 13:21 nombra a Saúl, lo identifica como miembro de la tribu de Benjamín y atribuye cuarenta años a su reinado. Su elección aquí no es la única referencia a su monarquía dentro del canon.

    6. 10:25

      Las disposiciones del reino quedan escritas y depositadas delante del SEÑOR. El contenido completo no aparece aquí, por lo que no puede identificarse sin más, palabra por palabra, con la advertencia del capítulo 8.

    1 Samuel 9:1-10:27: Escondido entre el bagaje

    1 Samuel 9:1-10:27

    Santa Biblia Reina Valera 1909 · 54 versículos

    9:1Y HABÍA un varón de Benjamín, hombre valeroso, el cual se llamaba Cis, hijo de Abiel, hijo de Seor, hijo de Bechôra, hijo de Aphia, hijo de un hombre de Benjamín.

    9:2Y tenía él un hijo que se llamaba Saúl, mancebo y hermoso, que entre los hijos de Israel no había otro más hermoso que él; del hombro arriba sobrepujaba á cualquiera del pueblo.

    9:3Y habíanse perdido las asnas de Cis, padre de Saúl; por lo que dijo Cis á Saúl su hijo: Toma ahora contigo alguno de los criados, y levántate, y ve á buscar las asnas.

    9:4Y él pasó al monte de Ephraim, y de allí á la tierra de Salisa, y no las hallaron. Pasaron luego por la tierra de Saalim, y tampoco. Después pasaron por la tierra de Benjamín, y no las encontraron.

    9:5Y cuando vinieron á la tierra de Suph, Saúl dijo á su criado que tenía consigo: Ven, volvámonos; porque quizá mi padre, dejado el cuidado de las asnas, estará congojado por nosotros.

    9:6Y él le respondió: He aquí ahora hay en esta ciudad un hombre de Dios, que es varón insigne: todas las cosas que él dijere, sin duda vendrán. Vamos pues allá: quizá nos enseñará nuestro camino por donde hayamos de ir.

    9:7Y Saúl respondió á su criado: Vamos ahora: ¿mas qué llevaremos al varón? Porque el pan de nuestras alforjas se ha acabado, y no tenemos qué presentar al varón de Dios: ¿qué tenemos?

    9:8Entonces tornó el criado á responder á Saúl, diciendo: He aquí se halla en mi mano la cuarta parte de un siclo de plata: esto daré al varón de Dios, porque nos declare nuestro camino.

    9:9(Antiguamente en Israel cualquiera que iba á consultar á Dios, decía así: Venid y vamos hasta el vidente: porque el que ahora se llama profeta, antiguamente era llamado vidente).

    9:10Dijo entonces Saúl á su criado: Bien dices; ea pues, vamos. Y fueron á la ciudad donde estaba el varón de Dios.

    9:11Y cuando subían por la cuesta de la ciudad, hallaron unas mozas que salían por agua, á las cuales dijeron: ¿Está en este lugar el vidente?

    9:12Y ellas respondiéndoles, dijeron: Sí; helo aquí delante de ti: date pues priesa, porque hoy ha venido á la ciudad en atención á que el pueblo tiene hoy sacrificio en el alto.

    9:13Y cuando entrareis en la ciudad, le encontraréis luego, antes que suba al alto á comer; pues el pueblo no comerá hasta que él haya venido, por cuanto él haya de bendecir el sacrificio, y después comerán los convidados. Subid pues ahora, porque ahora le hallaréis.

    9:14Ellos entonces subieron á la ciudad; y cuando en medio de la ciudad estuvieron, he aquí Samuel que delante de ellos salía para subir al alto.

    9:15Y un día antes que Saúl viniese, Jehová había revelado al oído de Samuel, diciendo:

    9:16Mañana á esta misma hora yo enviaré á ti un varón de la tierra de Benjamín, al cual ungirás por príncipe sobre mi pueblo Israel, y salvará mi pueblo de mano de los Filisteos: pues yo he mirado á mi pueblo, porque su clamor ha llegado hasta mí.

    9:17Y luego que Samuel vió á Saúl, Jehová le dijo: He aquí éste es el varón del cual te hablé; éste señoreará á mi pueblo.

    9:18Y llegando Saúl á Samuel en medio de la puerta, díjole: Ruégote que me enseñes dónde está la casa del vidente.

    9:19Y Samuel respondió á Saúl, y dijo: Yo soy el vidente: sube delante de mí al alto, y comed hoy conmigo, y por la mañana te despacharé, y te descubriré todo lo que está en tu corazón.

    9:20Y de las asnas que se te perdieron hoy ha tres días, pierde cuidado de ellas, porque se han hallado. Mas ¿por quién es todo el deseo de Israel, sino por ti y por toda la casa de tu padre?

    9:21Y Saúl respondió, y dijo: ¿No soy yo hijo de Benjamín, de las más pequeñas tribus de Israel? Y mi familia ¿[no es] la más pequeña de todas las familias de la tribu de Benjamín? ¿por qué pues me has dicho cosa semejante?

    9:22Y trabando Samuel de Saúl y de su criado, metiólos en la sala, y dióles lugar á la cabecera de los convidados, que eran como unos treinta hombres.

    9:23Y dijo Samuel al cocinero: Trae acá la porción que te dí, la cual te dije que guardases aparte.

    9:24Entonces alzó el cocinero una espaldilla, con lo que estaba sobre ella, y púsola delante de Saúl. Y [Samuel] dijo: He aquí lo que estaba reservado: ponlo delante de ti, y come; porque de industria se guardó para ti, cuando dije: Yo he convidado al pueblo. Y Saúl comió aquel día con Samuel.

    9:25Y cuando hubieron descendido del alto á la ciudad, él habló con Saúl en el terrado.

    9:26Y [al otro día] madrugaron: y como al apuntar del alba, Samuel llamó á Saúl, [que estaba] en el terrado; y dijo: Levántate, para que te despache. Levantóse luego Saúl, y salieron fuera ambos, él y Samuel.

    9:27Y descendiendo ellos al cabo de la ciudad, dijo Samuel á Saúl: Di al mozo que vaya delante, (y adelantóse el [mozo]); mas espera tú un poco para que te declare palabra de Dios.

    10:1TOMANDO entonces Samuel una ampolla de aceite, derramóla sobre su cabeza, y besólo, y díjole: ¿No te ha ungido Jehová por capitán sobre su heredad?

    10:2Hoy, después que te hayas apartado de mí, hallarás dos hombres junto al sepulcro de Rachêl, en el término de Benjamín, en Selsah, los cuales te dirán: Las asnas que habías ido á buscar, se han hallado; tu padre pues ha dejado ya el negocio de las asnas, si bien está angustioso por vosotros, diciendo: ¿Qué haré acerca de mi hijo?

    10:3Y como de allí te fueres más adelante, y llegares á la campiña de Tabor, te saldrán al encuentro tres hombres que suben á Dios en Beth-el, llevando el uno tres cabritos, y el otro tres tortas de pan, y el tercero una vasija de vino:

    10:4Los cuales, luego que te hayan saludado, te darán dos panes, los que tomarás de manos de ellos.

    10:5De allí vendrás al collado de Dios donde está la guarnición de los Filisteos; y cuando entrares allá en la ciudad encontrarás una compañía de profetas que descienden del alto, y delante de ellos salterio, y adufe, y flauta, y arpa, y ellos profetizando:

    10:6Y el espíritu de Jehová te arrebatará, y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre.

    10:7Y cuando te hubieren sobrevenido estas señales, haz lo que te viniere á la mano, porque Dios es contigo.

    10:8Y bajarás delante de mí á Gilgal; y luego descenderé yo á ti para sacrificar holocaustos, é inmolar víctimas pacíficas. Espera siete días, hasta que yo venga á ti, y te enseñe lo que has de hacer.

    10:9Y fué que así como tornó él su hombro para partirse de Samuel, mudóle Dios su corazón; y todas estas señales acaecieron en aquel día.

    10:10Y cuando llegaron allá al collado, he aquí la compañía de los profetas [que venía] á encontrarse con él, y el espíritu de Dios lo arrebató, y profetizó entre ellos.

    10:11Y aconteció que, cuando todos los que le conocían de ayer y de antes, vieron como profetizaba con los profetas, el pueblo decía el uno al otro: ¿Qué ha sucedido al hijo de Cis? ¿Saúl también entre los profetas?

    10:12Y alguno de allí respondió, y dijo: ¿Y quién es el padre de ellos? Por esta causa se tornó en proverbio: ¿También Saúl entre los profetas?

    10:13Y cesó de profetizar, y llegó al alto.

    10:14Y un tío de Saúl dijo á él y á su criado: ¿Dónde fuisteis? Y él respondió: A buscar las asnas; y como vimos que no parecían, fuimos á Samuel.

    10:15Y dijo el tío de Saúl: Yo te ruego me declares qué os dijo Samuel.

    10:16Y Saúl respondió á su tío: Declarónos expresamente que las asnas habían parecido. Mas del negocio del reino, de que Samuel le había hablado, no le descubrió nada.

    10:17Y Samuel convocó el pueblo á Jehová en Mizpa;

    10:18Y dijo á los hijos de Israel: Así ha dicho Jehová el Dios de Israel: Yo saqué á Israel de Egipto, y os libré de mano de los Egipcios, y de mano de todos los reinos que os afligieron:

    10:19Mas vosotros habéis desechado hoy á vuestro Dios, que os guarda de todas vuestras aflicciones y angustias, y dijisteis: No, sino pon rey sobre nosotros. Ahora pues, poneos delante de Jehová por vuestras tribus y por vuestros millares.

    10:20Y haciendo allegar Samuel todas las tribus de Israel, fué tomada la tribu de Benjamín.

    10:21E hizo llegar la tribu de Benjamín por sus linajes, y fué tomada la familia de Matri; y [de ella] fué tomado Saúl hijo de Cis. Y le buscaron, mas no fué hallado.

    10:22Preguntaron pues otra vez á Jehová, si había aún de venir allí aquel varón. Y respondió Jehová: He aquí que él está escondido entre el bagaje.

    10:23Entonces corrieron, y tomáronlo de allí, y puesto en medio del pueblo, desde el hombro arriba era más alto que todo el pueblo.

    10:24Y Samuel dijo á todo el pueblo: ¿Habéis visto al que ha elegido Jehová, que no hay semejante á él en todo el pueblo? Entonces el pueblo clamó con alegría, diciendo: Viva el rey.

    10:25Samuel recitó luego al pueblo el derecho del reino, y escribiólo en un libro, el cual guardó delante de Jehová.

    10:26Y envió Samuel á todo el pueblo cada uno á su casa. Y Saúl también se fué á su casa en Gabaa, y fueron con él el ejército, el corazón de los cuales Dios había tocado.

    10:27Pero los impíos dijeron: ¿Cómo nos ha de salvar éste? Y tuviéronle en poco, y no le trajeron presente: mas él disimuló.

  2. 02

    1 Samuel 11:1-15

    La clase correcta de ira

    A Jabes de Galaad le ofrecen condiciones que incluyen perder un ojo cada uno. Saúl despedaza bueyes y manda los trozos por el país, vence, y se niega a que nadie sea ejecutado por ello.

    La primera gran victoria de Saúl termina con una negativa a matar. No se trata de los amonitas, que ya han sido derrotados, sino de los israelitas que habían dudado de él. Sus partidarios quieren nombres y ejecuciones. Saúl responde que aquel es un día en que el SEÑOR ha dado salvación. La ciudad rescatada no debe convertirse en la ocasión para saldar una cuenta personal.

    Esa moderación merece quedar junto a la ira que abrió el pasaje. Nahas propone una mutilación que deshonre públicamente a Israel, y el Espíritu de Dios viene sobre Saúl cuando escucha la noticia. Una población que lloraba se convierte en una fuerza reunida. Los bueyes despedazados hacen que su convocatoria sea todo menos amable; aun así, la amenaza recae sobre el ganado de quienes no acudan, no ordena ejecutar a los disidentes. Al final, Saúl frena precisamente esa exigencia de sangre.

    El rey aparece regresando del campo detrás de la manada, no recibiendo embajadores en un trono. El reconocimiento real se transforma en dirección efectiva durante una emergencia concreta. La renovación del reino en Gilgal viene después del rescate; la ceremonia no fabrica una victoria que no ocurrió. El capítulo concede a Saúl un comienzo auténtico que merece recordarse. Su conducta posterior no vuelve irreal esta liberación.

    Versículo por versículo

    1. 11:2

      Nahas declara que su propósito es deshonrar a todo Israel. El versículo no explica su exigencia mediante un diseño específico de escudo o una técnica de arquería.

    2. 11:6

      La secuencia vincula expresamente la ira de Saúl con la llegada del Espíritu de Dios sobre él. Eso no hace equivalentes todas sus manifestaciones posteriores de ira.

    3. 11:7

      La pena anunciada es la destrucción de los bueyes de quienes no acudan. El pasaje también afirma que el temor del SEÑOR cae sobre el pueblo.

    4. 11:13

      Los hombres que Saúl se niega a ejecutar son los adversarios israelitas mencionados en el versículo 12, no los amonitas cuya derrota ya fue descrita.

    1 Samuel 11:1-15

    Santa Biblia Reina Valera 1909 · 15 versículos

    11:1Y SUBIÓ Naas Ammonita, y asentó campo contra Jabes de Galaad. Y todos los de Jabes dijeron á Naas: Haz alianza con nosotros, y te serviremos.

    11:2Y Naas Ammonita les respondió: Con esta condición haré alianza con vosotros, que á cada uno de todos vosotros saque el ojo derecho, y ponga esta afrenta sobre todo Israel.

    11:3Entonces los ancianos de Jabes le dijeron: Danos siete días, para que enviemos mensajeros á todos los términos de Israel; y si nadie hubiere que nos defienda, saldremos á ti.

    11:4Y llegando los mensajeros á Gabaa de Saúl, dijeron estas palabras en oídos del pueblo; y todo el pueblo lloró á voz en grito.

    11:5Y he aquí Saúl que venía del campo, tras los bueyes; y dijo Saúl: ¿Qué tiene el pueblo, que lloran? Y contáronle las palabras de los hombres de Jabes.

    11:6Y el espíritu de Dios arrebató á Saúl en oyendo estas palabras, y encendióse en ira en gran manera.

    11:7Y tomando un par de bueyes, cortólos en piezas, y enviólas por todos los términos de Israel por mano de mensajeros, diciendo: Cualquiera que no saliere en pos de Saúl y en pos de Samuel, así será hecho á sus bueyes. Y cayó temor de Jehová sobre el pueblo, y salieron como un solo hombre.

    11:8Y contólos en Bezec; y fueron los hijos de Israel trescientos mil, y treinta mil los hombres de Judá.

    11:9Y respondieron á los mensajeros que habían venido: Así diréis á los de Jabes de Galaad: Mañana en calentando el sol, tendréis salvamento. Y vinieron los mensajeros, y declaráronlo á los de Jabes, los cuales se holgaron.

    11:10Y los de Jabes dijeron: Mañana saldremos á vosotros, para que hagáis con nosotros todo lo que bien os pareciere.

    11:11Y el día siguiente dispuso Saúl el pueblo en tres escuadrones, y entraron en medio del real á la vela de la mañana, é hirieron á los Ammonitas hasta que el día calentaba: y los que quedaron fueron dispersos, tal que no quedaron dos de ellos juntos.

    11:12El pueblo entonces dijo á Samuel: ¿Quiénes son lo que decían: Reinará Saúl sobre nosotros? Dad[nos] esos hombres, y los mataremos.

    11:13Y Saúl dijo: No morirá hoy ninguno, porque hoy ha obrado Jehová salud en Israel.

    11:14Mas Samuel dijo al pueblo: Venid, vamos á Gilgal para que renovemos allí el reino.

    11:15Y fué todo el pueblo á Gilgal, é invistieron allí á Saúl por rey delante de Jehová en Gilgal. Y sacrificaron allí víctimas pacíficas delante de Jehová; y alegráronse mucho allí Saúl y todos los de Israel.

  3. 03

    1 Samuel 13:5-14

    Siete días, y luego lo hizo él mismo

    El ejército se dispersa y Samuel no ha llegado. Ofrece el holocausto, y Samuel llega justo cuando termina. Locamente has hecho, y tu reino no será duradero.

    Saúl ofrece el sacrificio porque, según explica, todavía no ha buscado el favor del SEÑOR. Samuel condena el acto porque Saúl no ha guardado el mandato del SEÑOR. El choque no enfrenta religión e irreligión. Enfrenta un acto religioso que Saúl considera necesario con una instrucción que no tiene autoridad para sustituir por ese acto.

    La presión no es imaginaria. El enemigo se ha concentrado; sus hombres se esconden o cruzan el Jordán; los que permanecen tiemblan. Ha esperado siete días. El Primer Libro de Samuel no reduce esas circunstancias a una prueba insignificante que solo un hombre absurdo podría fallar. Pero sí coloca la llegada de Samuel inmediatamente después de la ofrenda. Saúl enumera los problemas y concluye que se vio forzado a actuar. Presenta la decisión como algo que la necesidad le arrancó. Samuel la llama desobediencia.

    La sentencia alcanza más allá de aquella tarde en Gilgal. La declaración de que su reino no continuará afecta la permanencia de su gobierno y de su casa; no lo retiran del campo al terminar esta conversación. Todavía tiene hombres que contar y una guerra por delante. Lo que pierde es el futuro duradero que aún no había asegurado. La corona permanece, pero su horizonte se ha acortado.

    Versículo por versículo

    1. 13:6

      La expresión de la Reina Valera puestos en estrecho significa encontrarse en graves dificultades, no en un estrecho marítimo. Los escondites concretan la angustia militar.

    2. 13:8

      La instrucción previa de 10:8 incluye tanto los siete días como esperar hasta que Samuel llegue para indicar qué hacer. Ninguno de los dos pasajes especifica una hora de llegada.

    3. 13:9

      La acusación explícita de Samuel en los versículos 13-14 es no haber guardado el mandamiento. El pasaje no formula expresamente una prohibición general de toda participación del rey en sacrificios.

    4. 13:14

      El hombre conforme al corazón del SEÑOR no recibe nombre en esta frase. Hechos 13:22 identifica a David con esa descripción, sin afirmar que nunca pecó.

    1 Samuel 13:5-14

    Santa Biblia Reina Valera 1909 · 10 versículos

    13:5Entonces los Filisteos se juntaron para pelear con Israel, treinta mil carros, y seis mil caballos, y pueblo como la arena que está á la orilla de la mar en multitud; y subieron, y asentaron campo en Michmas, al oriente de Beth-aven.

    13:6Mas los hombres de Israel, viéndose puestos en estrecho, (porque el pueblo estaba en aprieto), escondióse el pueblo en cuevas, en fosos, en peñascos, en rocas y en cisternas.

    13:7Y algunos de los Hebreos pasaron el Jordán á la tierra de Gad y de Galaad: y Saúl se estaba aún en Gilgal, y todo el pueblo iba tras él temblando.

    13:8Y él esperó siete días, conforme al plazo que Samuel [había dicho]; pero Samuel no venía á Gilgal, y el pueblo se le desertaba.

    13:9Entonces dijo Saúl: Traedme holocausto y sacrificios pacíficos. Y ofreció el holocausto.

    13:10Y como él acababa de hacer el holocausto, he aquí Samuel que venía; y Saúl le salió á recibir para saludarle.

    13:11Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? Y Saúl respondió: Porque vi que el pueblo se me iba, y que tú no venías al plazo de los días, y que los Filisteos estaban juntos en Michmas,

    13:12Me dije: Los Filisteos descenderán ahora contra mí á Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Esforcéme pues, y ofrecí holocausto.

    13:13Entonces Samuel dijo á Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios, que él te había intimado; porque ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre.

    13:14Mas ahora tu reino no será durable: Jehová se ha buscado varón según su corazón, al cual Jehová ha mandado que sea capitán sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó.

    1 Samuel 13:5-14: Siete días, y luego lo hizo él mismo
  4. 04

    1 Samuel 15:1-23

    El pueblo perdonó lo mejor

    Mandado a destruir a Amalec por completo, se queda con el rey y con lo mejor del ganado, y saluda a Samuel diciendo que ha cumplido el mandamiento. Le responde el balido de las ovejas.

    La obediencia de Saúl ha dejado vivo lo mejor y destruido lo que nadie quería. Esa es la distinción que realmente ofrece el versículo 9. El pasaje no describe una negativa general a matar por compasión. Sobreviven Agag y el ganado valioso; en lo demás, la destrucción continúa. El mandato mismo incluye mujeres y niños. Su severidad forma parte del texto, no queda escondida detrás de la palabra batalla.

    Aun así, Saúl recibe a Samuel declarando que ha cumplido la orden. Cuando los animales entran en la conversación, cambia la gramática: ellos los han traído; el pueblo los perdonó. Se atribuye la misión cumplida y asigna a otros la excepción discutida. Samuel devuelve el asunto al rey que recibió el encargo. No acusa a Saúl de querer sacrificar animales de mala calidad. Lo acusa de haber decidido qué partes del mandato pueden cambiarse por un resultado religioso más atractivo.

    Por eso, el discurso sobre la obediencia no desecha los sacrificios en sí. Les niega el poder de cambiarle el nombre a la desobediencia. La última sentencia de Samuel convierte el rechazo de la palabra del SEÑOR por parte de Saúl en el anunciado rechazo de Saúl como rey. El hombre que ha clasificado el botín según su valor no recibe permiso para clasificar el mandato de la misma manera.

    Versículo por versículo

    1. 15:1

      Escuchar la voz presenta el encargo como una obligación de oír y obedecer. Esa misma preocupación gobierna el discurso de Samuel en los versículos 22-23.

    2. 15:3

      El mandato menciona hombres, mujeres, niños y lactantes, además de animales. El pasaje no presenta esas muertes como bajas accidentales.

    3. 15:6

      Los ceneos reciben la orden de separarse de los amalecitas por su bondad anterior hacia Israel. El texto distingue expresamente a ambos grupos.

    4. 15:9

      Saúl y el pueblo aparecen juntos como quienes perdonan a Agag y al mejor ganado. Su explicación posterior no lo elimina de la acción que el versículo registra.

    5. 15:23

      Samuel compara la rebelión con la adivinación y la obstinación con la idolatría. La comparación se refiere al rechazo de la autoridad del SEÑOR, no afirma que Saúl ya haya realizado la consulta del capítulo 28.

    1 Samuel 15:1-23: El pueblo perdonó lo mejor

    1 Samuel 15:1-23

    Santa Biblia Reina Valera 1909 · 23 versículos

    15:1Y SAMUEL dijo á Saúl: Jehová me envió á que te ungiese por rey sobre su pueblo Israel: oye pues la voz de las palabras de Jehová.

    15:2Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Acuérdome de lo que hizo Amalec á Israel; que se le opuso en el camino, cuando subía de Egipto.

    15:3Ve pues, y hiere á Amalec, y destruiréis en él todo lo que tuviere: y no te apiades de él: mata hombres y mujeres, niños y mamantes, vacas y ovejas, camellos y asnos.

    15:4Saúl pues juntó el pueblo, y reconociólos en Telaim, doscientos mil de á pie, y diez mil hombres de Judá.

    15:5Y viniendo Saúl á la ciudad de Amalec, puso emboscada en el valle.

    15:6Y dijo Saúl al Cineo: Idos, apartaos, y salid de entre los de Amalec, para que no te destruya juntamente con él: pues que tú hiciste misericordia con todos los hijos de Israel, cuando subían de Egipto. Apartóse pues el Cineo de entre los de Amalec.

    15:7Y Saúl hirió á Amalec, desde Havila hasta llegar á Shur, que está á la frontera de Egipto.

    15:8Y tomó vivo á Agag rey de Amalec, mas á todo el pueblo mató á filo de espada.

    15:9Y Saúl y el pueblo perdonaron á Agag, y á lo mejor de las ovejas, y al ganado mayor, á los gruesos y á los carneros, y á todo lo bueno: que no lo quisieron destruir: mas todo lo que era vil y flaco destruyeron.

    15:10Y fué palabra de Jehová á Samuel, diciendo:

    15:11Pésame de haber puesto por rey á Saúl, porque se ha vuelto de en pos de mí, y no ha cumplido mis palabras. Y apesadumbróse Samuel, y clamó á Jehová toda aquella noche.

    15:12Madrugó luego Samuel para ir á encontrar á Saúl por la mañana; y fué dado aviso á Samuel, diciendo: Saúl ha venido al Carmel, y he aquí él se ha levantado un trofeo, y después volviendo, ha pasado y descendido á Gilgal.

    15:13Vino pues Samuel á Saúl, y Saúl le dijo: Bendito seas tú de Jehová; yo he cumplido la palabra de Jehová.

    15:14Samuel entonces dijo: ¿Pues qué balido de ganados y bramido de bueyes es este que yo oigo con mis oídos?

    15:15Y Saúl respondió: De Amalec los han traído; porque el pueblo perdonó á lo mejor de las ovejas y de las vacas, para sacrificarlas á Jehová tu Dios; pero lo demás lo destruimos.

    15:16Entonces dijo Samuel á Saúl: Déjame declararte lo que Jehová me ha dicho esta noche. Y él le respondió: Di.

    15:17Y dijo Samuel: Siendo tú pequeño en tus ojos ¿no has sido hecho cabeza á las tribus de Israel, y Jehová te ha ungido por rey sobre Israel?

    15:18Y envióte Jehová en jornada, y dijo: Ve, y destruye los pecadores de Amalec, y hazles guerra hasta que los acabes.

    15:19¿Por qué pues no has oído la voz de Jehová, sino que vuelto al despojo, has hecho lo malo en los ojos de Jehová?

    15:20Y Saúl respondió á Samuel: Antes he oído la voz de Jehová, y fuí á la jornada que Jehová me envió, y he traído á Agag rey de Amalec, y he destruído á los Amalecitas:

    15:21Mas el pueblo tomó del despojo ovejas y vacas, las primicias del anatema, para sacrificarlas á Jehová tu Dios en Gilgal.

    15:22Y Samuel dijo: ¿Tiene Jehová tanto contentamiento con los holocaustos y víctimas, como en obedecer á las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios; y el prestar atención que el sebo de los carneros:

    15:23Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos é idolatría el infringir. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey.

  5. 05

    1 Samuel 18:6-16

    Qué le falta sino el reino

    Las mujeres cantan miles para Saúl y diez miles para David, y desde aquel día lo mira de reojo. Le arroja la lanza dos veces, luego lo hace capitán, esperando que los filisteos lo hagan por él.

    Las mujeres han salido a recibir al rey Saúl. Ese detalle inicial importa: la canción que él interpreta como amenaza forma parte de su propia bienvenida victoriosa. Le atribuye miles. Saúl oye la cifra mayor asociada a David y añade por su cuenta la siguiente palabra: reino. Las cantoras no anuncian un golpe. El rey interpreta la comparación en términos de sucesión.

    La escena siguiente coloca dos manos una junto a la otra. David toca con la suya; Saúl sostiene una lanza en la suya. Uno realiza el servicio que lo llevó a la casa real, mientras el otro declara su intención de clavarlo contra la pared. El contraste físico basta. Un diagnóstico ajeno al pasaje no explicaría la escena con mayor fidelidad que la intención expresada por Saúl.

    Alejar a David tampoco elimina el problema. Su mando militar lo expone ante el pueblo, y el pueblo ama al hombre cuyo éxito atemoriza al rey. El Primer Libro de Samuel repite que el SEÑOR está con David y declara que se ha apartado de Saúl. Lo que Saúl trata como una amenaza que debe controlar también es una diferencia que no puede revertir reorganizando los mandos militares. Estar lejos del palacio no significa estar lejos del afecto del pueblo.

    Versículo por versículo

    1. 18:7

      Los miles y las decenas de miles pertenecen a una comparación cantada, no a un registro detallado de bajas militares. La letra alaba a ambos hombres.

    2. 18:8

      La conexión entre la canción y el reino procede expresamente de las palabras de Saúl. No se afirma que las mujeres hayan pedido la coronación de David.

    3. 18:10

      El hebreo emplea el mismo verbo que en el episodio profético anterior de Saúl, donde la Reina Valera dice profetizó; aquí lo vierte como trasportes de profeta, porque describe una circunstancia espiritual diferente. El pasaje no proporciona un diagnóstico médico moderno.

    4. 18:14

      Actuar prudentemente describe la conducta sensata y exitosa de David en esta situación. No declara que todas las acciones de su vida posterior serán irreprochables.

    1 Samuel 18:6-16

    Santa Biblia Reina Valera 1909 · 11 versículos

    18:6Y aconteció que como volvían ellos, cuando David tornó de matar al Filisteo, salieron las mujeres de todas las ciudades de Israel cantando, y con danzas, con tamboriles, y con alegrías y sonajas, á recibir al rey Saúl.

    18:7Y cantaban las mujeres que danzaba, y decían: Saúl hirió sus miles, y David sus diez miles.

    18:8Y enojóse Saúl en gran manera, y desagradó esta palabra en sus ojos, y dijo: A David dieron diez miles, y á mí miles; no le falta más que el reino.

    18:9Y desde aquel día Saúl miró de través á David.

    18:10Otro día aconteció que el espíritu malo de parte de Dios tomó á Saúl, y mostrábase en su casa con trasportes de profeta: y David tañía con su mano como los otros días; y estaba una lanza á mano de Saúl.

    18:11Y arrojó Saúl la lanza, diciendo: Enclavaré á David en la pared. Y dos veces se apartó de él David.

    18:12Mas Saúl se temía de David, por cuanto Jehová era con él, y se había apartado de Saúl.

    18:13Apartólo pues Saúl de sí, é hízole capitán de mil; y salía y entraba delante del pueblo.

    18:14Y David se conducía prudentemente en todos sus negocios, y Jehová era con él.

    18:15Y viendo Saúl que se portaba tan prudentemente, temíase de él.

    18:16Mas todo Israel y Judá amaba á David, porque él salía y entraba delante de ellos.

    1 Samuel 18:6-16: Qué le falta sino el reino
  6. 06

    1 Samuel 28:3-25

    La noche en Endor

    Él mismo ha echado a los adivinos, y va a una disfrazado porque ya nada le responde. La mujer está más asustada que él, y después lo hace comer.

    Saúl jura por el SEÑOR que una consulta prohibida quedará sin castigo. El juramento contiene una de las contradicciones más agudas de la noche. Ha expulsado de la tierra a quienes practican esos ritos, pero ahora necesita a una mujer que sobrevivió a la expulsión; se disfraza y después garantiza su seguridad invocando al Dios que no le ha respondido. Su autoridad real puede prometer protección frente al castigo. No puede producir una palabra favorable de Dios.

    El texto llama Samuel a la aparición, y el manto recuerda al profeta cuya vestidura rasgada acompañó la sentencia contra Saúl en 15:27-28. El mensaje no ofrece una estrategia nueva para la batalla. Repite el antiguo juicio y nombra a David. Cambiar el medio de consulta no ha cambiado la respuesta. Su desobediencia respecto a Amalec sigue presente en ella.

    Entonces el rey queda tendido en el suelo, sin fuerzas. La mujer cuya vida había amenazado su política lo anima a comer y prepara el ternero y el pan. Su cuidado concreto queda registrado sin que eso vuelva aceptable su práctica prohibida. El pasaje no termina con un despliegue espectacular, sino con una comida y una salida hacia la misma noche. Saúl recibe fuerzas suficientes para marcharse. No recibe una sentencia distinta.

    Versículo por versículo

    1. 28:6

      Sueños, Urim y profetas son los tres medios mencionados que no dan respuesta a Saúl. El versículo no explica el procedimiento físico empleado con el Urim en esta ocasión.

    2. 28:12

      Las lecturas cristianas antiguas diferían: Justino Mártir, Diálogo con Trifón 105, entendía que la aparición era Samuel; Tertuliano, Sobre el alma 57, defendía una suplantación engañosa. El propio texto bíblico la llama Samuel.

    3. 28:14

      Saúl reconoce a Samuel por la descripción que la mujer hace de un anciano cubierto con un manto. El versículo no afirma expresamente que Saúl vea a la figura.

    4. 28:18

      El mensaje recuerda específicamente la desobediencia relativa a Amalec en el capítulo 15. No introduce una acusación nueva y desconectada.

    5. 28:19

      Estar conmigo anuncia las muertes próximas dentro del contexto de la muerte de Samuel. No define expresamente el destino eterno de Saúl ni afirma que al día siguiente morirá cada hijo que haya tenido.

    6. 28:25

      Primera de Crónicas 10:13-14 condena esta consulta y describe a Saúl como alguien que no consultó al SEÑOR. Primera de Samuel 28:6 sí registra una consulta sin respuesta; las dos formulaciones no son idénticas.

    1 Samuel 28:3-25: La noche en Endor

    1 Samuel 28:3-25

    Santa Biblia Reina Valera 1909 · 23 versículos

    28:3Ya Samuel era muerto, y todo Israel lo había lamentado, y habíanle sepultado en Rama, en su ciudad. Y Saúl había echado de la tierra los encantadores y adivinos.

    28:4Pues como los Filisteos se juntaron, vinieron y asentaron campo en Sunam: y Saúl juntó á todo Israel, y asentaron campo en Gilboa.

    28:5Y cuando vió Saúl el campo de los Filisteos, temió, y turbóse su corazón en gran manera.

    28:6Y consultó Saúl á Jehová; pero Jehová no le respondió, ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas.

    28:7Entonces Saúl dijo á sus criados: Buscadme una mujer que tenga espíritu de pythón, para que yo vaya á ella, y por medio de ella pregunte. Y sus criados le respondieron: He aquí hay una mujer en Endor que tiene espíritu de pythón.

    28:8Y disfrazóse Saúl, y púsose otros vestidos, y fuése con dos hombres, y vinieron á aquella mujer de noche; y él dijo: Yo te ruego que me adivines por el espíritu de pythón, y me hagas subir á quien yo te dijere.

    28:9Y la mujer le dijo: He aquí tú sabes lo que Saúl ha hecho, cómo ha separado de la tierra los pythones y los adivinos: ¿por qué pues pones tropiezo á mi vida, para hacerme matar?

    28:10Entoces Saúl le juró por Jehová, diciendo: Vive Jehová, que ningún mal te vendrá por esto.

    28:11La mujer entonces dijo: ¿A quién te haré venir? Y él respondió: Hazme venir á Samuel.

    28:12Y viendo la mujer á Samuel, clamó en alta voz, y habló aquella mujer á Saúl, diciendo:

    28:13¿Por qué me has engañado? que tú eres Saúl. Y el rey le dijo: No temas: ¿qué has visto? Y la mujer respondió á Saúl: He visto dioses que suben de la tierra.

    28:14Y él le dijo: ¿Cuál es su forma? Y ella respondió: Un hombre anciano viene, cubierto de un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro á tierra, hizo gran reverencia.

    28:15Y Samuel dijo á Saúl: ¿Por qué me has inquietado haciéndome venir? Y Saúl respondió: Estoy muy congojado; pues los Filisteos pelean contra mí, y Dios se ha apartado de mí, y no me responde más, ni por mano de profetas, ni por sueños: por esto te he llamado, para que me declares qué tengo de hacer.

    28:16Entonces Samuel dijo: ¿Y para qué me preguntas á mí, habiéndose apartado de ti Jehová, y es tu enemigo?

    28:17Jehová pues ha hecho como habló por medio de mí; pues ha cortado Jehová el reino de tu mano, y lo ha dado á tu compañero David.

    28:18Como tú no obedeciste á la voz de Jehová, ni cumpliste el furor de su ira sobre Amalec, por eso Jehová te ha hecho esto hoy.

    28:19Y Jehová entregará á Israel también contigo en manos de los Filisteos: y mañana seréis conmigo, tú y tus hijos: y aun el campo de Israel entregará Jehová en manos de los Filisteos.

    28:20En aquel punto cayó Saúl en tierra cuan grande era, y tuvo gran temor por las palabras de Samuel; que no quedó en él esfuerzo ninguno, porque en todo aquel día y aquella noche no había comido pan.

    28:21Entonces la mujer vino á Saúl, y viéndole en grande manera turbado, díjole: He aquí que tu criada ha obedecido á tu voz, y he puesto mi vida en mi mano, y he oído las palabras que tú me has dicho.

    28:22Ruégote pues, que tú también oigas la voz de tu sierva: pondré yo delante de ti un bocado de pan que comas, para que te corrobores, y vayas tu camino.

    28:23Y él lo rehusó, diciendo: No comeré. Mas sus criados juntamente con la mujer le constriñeron, y él los obedeció. Levantóse pues del suelo, y sentóse sobre una cama.

    28:24Y aquella mujer tenía en su casa un ternero grueso, el cual mató luego; y tomó harina y amasóla, y coció de ella panes sin levadura.

    28:25Y lo trajo delante de Saúl y de sus criados; y luego que hubieron comido, se levantaron, y partieron aquella noche.

Por qué importa

Saúl es la respuesta a la petición del capítulo ocho. Israel pidió un rey como las naciones, y recibió uno que se veía exactamente bien, una cabeza más alto que todos, y cuyo rasgo definitorio resulta ser el miedo a lo que la gente piense. El relato no es una caricatura. Profetiza, ama a su hijo, es genuinamente valiente al final, y va a su muerte en Gilboa peleando. David, que tenía toda razón para odiarlo, compone la elegía.

11 canciones

La música

Todas las canciones del catálogo cuyo pasaje cae dentro de estos capítulos.

  1. 1 Samuel 9:1-10:27

    Escondido Entre el Equipaje

  2. 1 Samuel 11:1-12:25

    Teman al SEÑOR y Sírvanle

  3. 1 Samuel 13:1-14:52

    Nada Impide al SEÑOR

  4. 1 Samuel 15:1-35

    Obedecer Es Mejor que Sacrificar

  5. 1 Samuel 16:1-23

    El SEÑOR Mira el Corazón

  6. 1 Samuel 17:1-58

    ¿Quién Es Este Filisteo Incircunciso?

  7. 1 Samuel 18:1-20:42

    Ligado al Alma de David

  8. 1 Samuel 21:1-22:23

    Pan, Espada y la Cueva

  9. 1 Samuel 23:1-24:22

    No Extenderé Mi Mano

  10. 1 Samuel 25:1-27:12

    Bendito Sea Tu Consejo

  11. 1 Samuel 28:1-31:13

    La Gloria de Israel Sobre Gilboa

Cerca de aquí

Todos los personajes

Informar de un error en esta página