El panorama
Samuel, juez y profeta de Israel, ha envejecido después de años de liderazgo. Israel, la nación a la que sirve, enfrenta ahora un problema dentro de su propia familia. Sus hijos aceptan pagos que tuercen sus decisiones. Los ancianos, dirigentes reconocidos del pueblo, piden un rey como los de las naciones vecinas. Su queja sobre la corrupción es real. Pero Dios le dice a Samuel que su exigencia va más allá de sustituir a malos jueces. Quieren otro gobernante sobre ellos.
En este capítulo
- Los jueces corruptos provocan una exigencia 1 Samuel 8:1-5
Samuel nombra a sus hijos Joel y Abia jueces en Beer-sebah, una ciudad del sur.
- Dios explica el rechazo 1 Samuel 8:6-9
A Samuel le disgusta la petición y la lleva a Dios en oración.
- Samuel describe lo que toman los reyes 1 Samuel 8:10-18
Samuel explica lo que exigirá un rey.
- Israel insiste en tener un rey 1 Samuel 8:19-22
El pueblo rechaza la advertencia de Samuel.
Verdad central
Israel exige un rey a pesar de la advertencia de Dios: la protección real traerá fuertes exigencias sobre sus familias y sus bienes.

Las Escrituras junto al resumen
1 Samuel · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 221 Samuel 8:1-5
Los jueces corruptos provocan una exigencia
Samuel nombra a sus hijos Joel y Abia jueces en Beer-sebah, una ciudad del sur. Ellos no siguen su conducta. Aceptan sobornos y cambian sus decisiones para ganar dinero. Los ancianos de Israel van a ver a Samuel en Rama y señalan tanto su edad como las faltas de sus hijos. Piden que nombre un rey para juzgarlos como a las demás naciones. Su petición comienza con una falla concreta del liderazgo. Pero la respuesta propuesta cambia mucho más que a los jueces de una ciudad.

En la vida diaria
Una mujer que cultiva una parcela comunitaria pone sobre la mesa del cobertizo dos fallos contradictorios sobre los límites del terreno. Los hijos del presidente del comité han recibido dinero de otros dueños de parcelas. Ella pide a los miembros que entreguen el control de todo el lugar a un administrador externo. La queja es válida, pero la solución cede un poder más amplio. Israel pide cambiar su gobierno nacional.
Observe
1 Samuel 8:3 Los hijos aceptan sobornos y tuercen la justicia. La preocupación de los ancianos se basa en faltas reales, aunque la solución que eligen recibe una advertencia.
1 Samuel 8:1-5
Santa Biblia Reina Valera 19091Y ACONTECIÓ que habiendo Samuel envejecido, puso sus hijos por jueces sobre Israel.
2Y el nombre de su hijo primogénito fué Joel, y el nombre del segundo, Abia: fueron jueces en Beer-sebah.
3Mas no anduvieron los hijos por los caminos de su padre, antes se ladearon tras la avaricia, recibiendo cohecho y pervirtiendo el derecho.
4Entonces todos los ancianos de Israel se juntaron, y vinieron á Samuel en Rama,
5Y dijéronle: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no van por tus caminos: por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como todas las gentes.
1 Samuel 8:6-9
Dios explica el rechazo
A Samuel le disgusta la petición y la lleva a Dios en oración. Dios le dice que escuche al pueblo. Su exigencia rechaza a Dios como rey, no solo el liderazgo de Samuel. Dios la relaciona con la larga costumbre del pueblo de abandonarlo por otros dioses desde que lo sacó de Egipto. Samuel debe conceder la petición, pero primero tiene que advertir claramente sobre el gobierno de un rey. El permiso para seguir adelante no significa que la exigencia esté libre de una falta grave.
En la vida diaria
Una instructora de navegación escucha a su tripulación exigir un capitán contratado con control absoluto. Ya no confían en la ruta acordada que ella les ha enseñado. El dueño del club le dice que explique los costos del contrato antes de aceptar su decisión. Permitir el cambio no aprueba sus motivos. Aquí Dios habla como el rey que Israel ha rechazado.
Observe
1 Samuel 8:7 Dios le dice a Samuel que el rechazo va dirigido contra él mismo. La petición de un rey tiene que ver, por tanto, con la confianza del pueblo y con su forma de gobierno.
1 Samuel 8:6-9
Santa Biblia Reina Valera 19096Y descontentó á Samuel esta palabra que dijeron: Danos rey que nos juzgue. Y Samuel oró á Jehová.
7Y dijo Jehová á Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te dijeren: porque no te han desechado á ti, sino á mí me han desechado, para que no reine sobre ellos.
8Conforme á todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, que me han dejado y han servido á dioses ajenos, así hacen también contigo.
9Ahora pues, oye su voz: mas protesta contra ellos declarándoles el derecho del rey que ha de reinar sobre ellos.
1 Samuel 8:10-18
Samuel describe lo que toman los reyes
Samuel explica lo que exigirá un rey. Los hijos servirán en su ejército, trabajarán sus campos y fabricarán sus armas. Las hijas prepararán alimentos y perfumes. El rey tomará buenas tierras para sus siervos, reclamará la décima parte de cosechas y rebaños y usará los trabajadores y animales del pueblo. Quienes buscan un gobernante acabarán sirviéndolo. Samuel advierte que después clamarán por causa del rey que eligieron, pero entonces Dios no responderá a esa queja.
En la vida diaria
Una inquilina de unas caballerizas lee en voz alta el acuerdo del nuevo administrador junto al cuarto de aperos. El contrato le concede jornadas de trabajo, espacio de almacén, una parte de cada venta y el mejor potrero. El orden prometido tiene ahora un precio visible. Los otros inquilinos miran la línea de la firma. El poder de un rey va mucho más allá de un contrato voluntario de caballerizas.
Observe
1 Samuel 8:18 Samuel dice que el pueblo se quejará del rey que ha elegido. Su angustia futura está vinculada directamente con una decisión tomada después de esta advertencia.
1 Samuel 8:10-18
Santa Biblia Reina Valera 190910Y dijo Samuel todas las palabras de Jehová al pueblo que le había pedido rey.
11Dijo pues: Este será el derecho del rey que hubiere de reinar sobre vosotros: tomará vuestros hijos, y pondrálos en sus carros, y en su gente de á caballo, para que corran delante de su carro:
12Y se elegirá capitanes de mil, y capitanes de cincuenta: [pondrálos] asimismo á que aren sus campos, y sieguen sus mieses, y á que hagan sus armas de guerra, y los pertrechos de sus carros:
13Tomará también vuestras hijas para que sean perfumadoras, cocineras, y amasadoras.
14Asimismo tomará vuestras tierras, vuestras viñas, y vuestros buenos olivares, y los dará á sus siervos.
15El diezmará vuestras simientes y vuestras viñas, para dar á sus eunucos y á sus siervos.
16El tomará vuestros siervos, y vuestras siervas, y vuestros buenos mancebos, y vuestros asnos, y con ellos hará sus obras.
17Diezmará también vuestro rebaño, y seréis sus siervos.
18Y clamaréis aquel día á causa de vuestro rey que os habréis elegido, mas Jehová no os oirá en aquel día.
1 Samuel 8:19-22
Israel insiste en tener un rey
El pueblo rechaza la advertencia de Samuel. Insiste en que un rey lo hará igual a las demás naciones, juzgará sus asuntos y dirigirá sus batallas. Quieren un gobernante visible que vaya delante de ellos en la guerra. Samuel comunica su respuesta a Dios sin suavizarla. Dios le dice que escuche y nombre un rey. Luego Samuel envía a la gente de vuelta a sus ciudades. La decisión queda en pie, aunque se han expuesto sus costos y se ha señalado el rechazo del gobierno de Dios.
En la vida diaria
Un porteador de una expedición escucha mientras el grupo elige a un solo jefe para la travesía. El guía ha explicado que perderán el control compartido, pero los montañistas insisten en que un dirigente visible les dará seguridad. Aceptan el plan y guardan sus tiendas. La decisión de Israel también rechaza el gobierno del Dios que lo rescató.
Observe
1 Samuel 8:20 El pueblo señala juzgar y luchar como las tareas principales del rey. Su esperanza se centra en un liderazgo visible y una protección como la de las naciones vecinas.
1 Samuel 8:19-22
Santa Biblia Reina Valera 190919Empero el pueblo no quiso oir la voz de Samuel; antes dijeron: No, sino que habrá rey sobre nosotros:
20Y nosotros seremos también como todas las gentes, y nuestro rey nos gobernará, y saldrá delante de nosotros, y hará nuestras guerras.
21Y oyó Samuel todas las palabras del pueblo, y refiriólas en oídos de Jehová.
22Y Jehová dijo á Samuel: Oye su voz, y pon rey sobre ellos. Entonces dijo Samuel á los varones de Israel: Idos cada uno á su ciudad.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
1 Samuel 8:1 comienza con “Y ACONTECIÓ que habiendo Samuel envejecido, puso sus hijos por jueces sobre Israel.”
Dónde cambia el capítulo
1 Samuel 8:11 forma un giro natural: “Dijo pues: Este será el derecho del rey que hubiere de reinar sobre vosotros: tomará vuestros hijos, y pondrálos en sus carros, y en su gente de á caballo…”
La nota final
1 Samuel 8:22 deja al lector con “Y Jehová dijo á Samuel: Oye su voz, y pon rey sobre ellos. Entonces dijo Samuel á los varones de Israel: Idos cada uno á su ciudad.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Samuel, Jehov, sobre, vuestras, dijo, ellos ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- cohecho
- Dinero o regalos aceptados para favorecer a alguien al tomar una decisión.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



