El panorama
Han sonado seis trompetas en las visiones dadas a Juan, el hombre que escribe este libro. Antes de que suene la séptima, aparece un ángel imponente con un pequeño libro abierto. Este mensajero celestial está de pie sobre el mar y la tierra. Juan oye más de lo que se le permite escribir y luego recibe palabras que debe acoger profundamente en su interior. El libro sabe dulce, pero se vuelve amargo dentro de él. Su trabajo no ha terminado. Debe hablar de nuevo acerca de muchos pueblos, lenguas, naciones y reyes, llevando un mensaje que trae tanto deleite como angustia.
En este capítulo
- Algunas palabras celestiales permanecen ocultas Apocalipsis 10:1-4
Otro ángel fuerte baja del cielo envuelto en una nube.
- El ángel anuncia el fin venidero Apocalipsis 10:5-7
De pie sobre la tierra y el mar, el ángel levanta la mano hacia el cielo.
- Un libro dulce se vuelve amargo Apocalipsis 10:8-11
La voz celestial dice ahora a Juan que tome el libro abierto de manos del ángel.
Verdad central
Juan debe recibir y comunicar el mensaje de Dios, y aceptar que algunas de las cosas que oye no le corresponde revelarlas.

Las Escrituras junto al resumen
Apocalipsis · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 11Apocalipsis 10:1-4
Algunas palabras celestiales permanecen ocultas
Otro ángel fuerte baja del cielo envuelto en una nube. Un arcoíris descansa sobre su cabeza, su rostro brilla como el sol y sus piernas se parecen a columnas de fuego. Sostiene un pequeño libro abierto. Apoya un pie en el mar y el otro en la tierra, y grita como un león. Siete truenos responden con voces. Juan se dispone a escribir sus palabras, pero una voz del cielo lo detiene. Debe mantener oculto lo que han dicho. Incluso dentro de este libro de cosas reveladas, algunas palabras no se dan a conocer a sus lectores.

En la vida diaria
La capitana de un yate oye un mensaje privado por radio en la cabina y empieza a anotarlo en el registro compartido. Quien lo envía le indica qué detalles deben quedar fuera del registro público. Ella cierra el cuaderno mientras escucha el resto. Recibir información no le da permiso para repetir cada palabra. El límite de Juan procede del cielo, no de una norma de privacidad por radio.
Observe
Apocalipsis 10:4 Juan está listo para registrar los truenos cuando se le ordena parar. Las palabras que faltan se ocultan de forma deliberada; no se han olvidado ni perdido.
Apocalipsis 10:1-4
Santa Biblia Reina Valera 19091Y VI otro ángel fuerte descender del cielo, cercado de una nube, y el arco celeste sobre su cabeza; y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego.
2Y tenía en su mano un librito abierto: y puso su pie derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra;
3Y clamó con grande voz, como [cuando] un león ruge: y cuando hubo clamado, siete truenos hablaron sus voces.
4Y cuando los siete truenos hubieron hablado sus voces, yo iba á escribir, y oí una voz del cielo que me decía: Sella las cosas que los siete truenos han hablado, y no las escribas.
Apocalipsis 10:5-7
El ángel anuncia el fin venidero
De pie sobre la tierra y el mar, el ángel levanta la mano hacia el cielo. Jura por el Dios vivo que hizo el cielo, la tierra, el mar y todo lo que contienen. Su juramento declara que la espera terminará. Cuando suene la trompeta del séptimo ángel, el propósito oculto de Dios llegará a su cumplimiento. Dios ya ha anunciado este propósito a sus profetas, siervos que comunican sus mensajes. El ángel no da una fecha del calendario para que Juan la calcule. Señala la trompeta venidera como el momento en que la obra prometida llegará a su plenitud.


En la vida diaria
Un encargado de señales ferroviarias levanta el teléfono dentro de una caseta de control después de un largo cierre. El ingeniero jefe confirma que ha terminado la última inspección de la vía y da la orden de reabrir. El encargado anota la instrucción junto a los avisos anteriores de reparación. Un cambio prometido desde hace tiempo ya está listo para empezar. El ángel anuncia el cumplimiento del propósito de Dios, no la reapertura de una línea.
Observe
Apocalipsis 10:7 El propósito de Dios ya había sido anunciado a sus profetas. Su carácter oculto no significa que sea un plan repentino sin relación con lo que él ha dicho antes.
Apocalipsis 10:5-7
Santa Biblia Reina Valera 19095Y el ángel que vi estar sobre el mar y sobre la tierra, levantó su mano al cielo,
6Y juró por el que vive para siempre jamás, que ha criado el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el tiempo no será más.
7Pero en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comenzare á tocar la trompeta, el misterio de Dios será consumado, como él [lo] anunció á sus siervos los profetas.
Apocalipsis 10:8-11
Un libro dulce se vuelve amargo
La voz celestial dice ahora a Juan que tome el libro abierto de manos del ángel. Cuando lo pide, el ángel le manda comerlo. Sabrá a miel, pero le amargará el estómago. Juan lo hace y siente exactamente ese contraste. El acto representa recibir el mensaje como algo que llega a formar parte de él. Su dulzura no elimina su peso doloroso. Luego se le manda comunicar otra vez el mensaje de Dios acerca de muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes. La experiencia lo prepara para dar más testimonio, en vez de poner fin a su tarea.

En la vida diaria
Una catadora de alimentos prueba una muestra en un laboratorio de degustación y anota su agradable sabor inicial. Un regusto áspero pronto cambia sus notas, aunque la dulzura era real. Debe informar de ambas partes antes de que se tome una decisión sobre el lote. La primera sensación no dice toda la verdad. Juan recibe en su interior el mensaje de Dios, no un producto que espera aprobación.
Observe
Apocalipsis 10:10 La dulzura y la amargura proceden del mismo libro. El mensaje no se divide en una verdad agradable y un dolor sin relación con ella.
Apocalipsis 10:8-11
Santa Biblia Reina Valera 19098Y la voz que oí del cielo hablaba otra vez conmigo, y decía: Ve, y toma el librito abierto de la mano del ángel que está sobre el mar y sobre la tierra.
9Y fuí al ángel, diciéndole que me diese el librito, y él me dijo: Toma, y trágalo; y él te hará amargar tu vientre, pero en tu boca será dulce como la miel.
10Y tomé el librito de la mano del ángel, y lo devoré; y era dulce en mi boca como la miel; y cuando lo hube devorado, fué amargo mi vientre.
11Y él me dice: Necesario es que otra vez profetices á muchos pueblos y gentes y lenguas y reyes.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Apocalipsis 10:1 comienza con “Y VI otro ángel fuerte descender del cielo, cercado de una nube, y el arco celeste sobre su cabeza; y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas…”
Dónde cambia el capítulo
Apocalipsis 10:6 forma un giro natural: “Y juró por el que vive para siempre jamás, que ha criado el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las…”
La nota final
Apocalipsis 10:11 deja al lector con “Y él me dice: Necesario es que otra vez profetices á muchos pueblos y gentes y lenguas y reyes.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras sobre, como, ngel, cielo, cuando, cosas ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- consumado
- Llevado a su cumplimiento completo, como el propósito de Dios aquí anunciado.
- profetices
- Comuniques un mensaje recibido de Dios a quienes deben escucharlo.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.




