Se derraman las siete copas

Apocalipsis 16

El panorama

Siete ángeles han recibido copas llenas de la ira de Dios. Juan, el testigo de estas visiones, oye la orden de actuar. Sus plagas golpean la tierra, las aguas y el reino de la bestia. La gente sufre, pero sigue maldiciendo a Dios. Los espíritus malignos reúnen a los gobernantes para la batalla y la última copa provoca un enorme derrumbe. Los cristianos difieren sobre cómo se relacionan estas escenas con otros juicios de Apocalipsis. Juan las presenta como la culminación de las siete plagas anunciadas en el capítulo anterior.

En este capítulo

Verdad central

El juicio de Dios golpea el mundo de la bestia, pero sus habitantes lo maldicen en vez de abandonar sus malas acciones.

Apocalipsis 16: Se derraman las siete copas
Escena del capítuloApocalipsis 16

Las Escrituras junto al resumen

Apocalipsis · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 21

Apocalipsis 16:1-7

Llagas y sangre golpean la tierra

Desde el templo, una voz fuerte ordena a los ángeles derramar sus copas. La primera causa llagas dolorosas a quienes llevan la marca de la bestia y adoran su imagen. La segunda convierte el mar en sangre y mata a todo ser vivo que hay en él. La tercera transforma los ríos y manantiales en sangre. El ángel de las aguas declara que Dios es justo al juzgar de esta manera. Los juzgados han derramado la sangre de su pueblo y de sus mensajeros. Ahora reciben sangre para beber. Una voz desde el altar confirma que las decisiones de Dios son verdaderas y justas.

Apocalipsis 16:1-7: Llagas y sangre golpean la tierra
Escena del capítuloApocalipsis 16

En la vida diaria

Una técnica de análisis de agua levanta un frasco de muestra a bordo de una lancha de inspección y vuelve a ver la mancha oscura. Marca otra toma de agua como insegura mientras un colega registra los puntos de suministro cerrados. La magnitud no deja a ninguno de los dos ánimo para charlar de cualquier cosa. Su tarea mide la contaminación; Juan ve plagas mortales que el cielo declara un juicio merecido.

Observe

Apocalipsis 16:6 El ángel vincula la sangre de las aguas con la sangre que los culpables ya habían derramado. El juicio responde a la violencia contra el pueblo de Dios y no aparece sin causa.

Apocalipsis 16:1-7

Santa Biblia Reina Valera 1909

1Y OÍ una gran voz del templo, que decía á los siete ángeles: Id, y derramad las siete copas de la ira de Dios sobre la tierra.

2Y fué el primero, y derramó su copa sobre la tierra; y vino una plaga mala y dañosa sobre los hombres que tenían la señal de la bestia, y sobre los que adoraban su imagen.

3Y el segundo ángel derramó su copa sobre el mar, y se convirtió en sangre como de un muerto; y toda alma viviente fué muerta en el mar.

4Y el tercer ángel derramó su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre.

5Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, oh Señor, que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas:

6Porque ellos derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado á beber sangre; pues [lo] merecen.

7Y oí á otro del altar, que decía: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos.

Apocalipsis 16:8-11

El dolor no produce un cambio

La cuarta copa cae sobre el sol, que quema a la gente con un calor feroz. Maldicen a Dios aunque saben que tiene poder sobre las plagas. Se niegan a cambiar y a honrarlo. La quinta copa golpea el trono de la bestia. Su reino queda en tinieblas. La gente siente tanto dolor que se muerde la lengua. Sus llagas persisten y vuelven a maldecir a Dios. El sufrimiento no ha cambiado su corazón. La escena registra una rebeldía continua bajo el juicio, sin tratar el dolor como algo pequeño o inofensivo.

Apocalipsis 16:8-11: El dolor no produce un cambio
Escena del capítuloApocalipsis 16

En la vida diaria

Un operario de horno lee una orden de cierre tras infringir repetidamente los límites de temperatura. Golpea el papel contra una barandilla y culpa al inspector. Su colega señala en la pantalla la falla que sigue sin corregirse. Él aún se niega a admitir su responsabilidad. Las plagas traen agonía corporal y juicio divino, no una suspensión laboral.

Observe

Apocalipsis 16:11 Las personas maldicen a Dios por su dolor, pero no abandonan sus malas acciones. El versículo distingue entre el sufrimiento por las consecuencias y una respuesta distinta ante el mal cometido.

Apocalipsis 16:8-11

Santa Biblia Reina Valera 1909

8Y el cuarto ángel derramó su copa sobre el sol; y le fué dado quemar á los hombres con fuego.

9Y los hombres se quemaron con el grande calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene potestad sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria.

10Y el quinto ángel derramó su copa sobre la silla de la bestia; y su reino se hizo tenebroso, y se mordían sus lenguas de dolor;

11Y blasfemaron del Dios del cielo por sus dolores, y por sus plagas, y no se arrepintieron de sus obras.

Apocalipsis 16:12-16

Los espíritus engañadores reúnen a los reyes

La sexta copa seca el Eufrates, un gran río, y abre un camino para los gobernantes del este. Juan ve tres espíritus inmundos con forma de ranas. Salen del dragón, Satanás, el enemigo de Dios. La bestia y el falso profeta también los emiten. El falso profeta engaña a la gente para que apoye a la bestia. Sus señales atraen a los gobernantes del mundo hacia la guerra en el gran día de Dios. Una advertencia repentina anuncia una llegada como la de un ladrón. Se llama dichosos a quienes se mantienen alertas y vestidos. Los gobernantes se reúnen en Armagedón, el lugar nombrado para esta concentración. Los cristianos difieren sobre su ubicación y su cumplimiento.

Apocalipsis 16:12-16: Los espíritus engañadores reúnen a los reyes
Escena del capítuloApocalipsis 16
Asia Menor
Asia Menor

En la vida diaria

Una pasajera de autobús que ha quedado varada observa cómo un conductor seguro de sí mismo anima al grupo a tomar una pista sin señales en el desierto. Dos pasajeros repiten sus afirmaciones mientras una guía consulta el mapa de la ruta. Ella mantiene su bolso listo y advierte que la seguridad no es una prueba. En la visión de Juan, los espíritus malignos impulsan la reunión hacia una guerra contra Dios.

Observe

Apocalipsis 16:15 La advertencia interrumpe los preparativos de batalla con la imagen de mantenerse despierto y vestido. Estar preparado importa incluso mientras la visión describe a gobernantes y ejércitos a gran escala.

Apocalipsis 16:12-16

Santa Biblia Reina Valera 1909

12Y el sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Eufrates; y el agua de él se secó, para que fuese preparado el camino de los reyes del Oriente.

13Y vi [salir] de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos á manera de ranas:

14Porque son espíritus de demonios, que hacen señales, para ir á los reyes de la tierra y de todo el mundo, para congregarlos para la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso.

15He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus vestiduras, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza.

16Y los congregó en el lugar que en hebreo se llama Armagedón.

Apocalipsis 16:17-21

La última copa lo sacude todo

El séptimo ángel vacía su copa en el aire. Desde el trono de Dios se declara terminada la obra. Siguen truenos, relámpagos y un terremoto sin igual. La gran ciudad se rompe en tres partes y caen las ciudades de las naciones. Babilonia, la ciudad que encarna el poder corrupto, recibe la copa completa de la ira de Dios. Las islas se desvanecen y las montañas desaparecen. Enormes piedras de granizo golpean a la gente. Aun entonces maldicen a Dios por la gravedad de la plaga. La última copa elimina lugares que parecían estables, pero la rebeldía continúa en medio del derrumbe.

Apocalipsis 16:17-21: La última copa lo sacude todo
Escena del capítuloApocalipsis 16

En la vida diaria

Un controlador de una presa estudia las pantallas después de que un fuerte temblor altere varios sensores. Llegan informes de carreteras, puentes y aldeas al mismo tiempo. Pone en marcha el plan de emergencia, consciente de que los puntos de referencia conocidos ya no garantizan seguridad. Sus instrumentos cubren una sola región. La visión de Juan sacude ciudades y relieves por todo el mundo bajo el juicio de Dios.

Observe

Apocalipsis 16:19 Dios se acuerda de Babilonia mientras caen las ciudades. Dentro de la visión, el juicio contra ella es personal y merecido, no una pérdida accidental en medio de un desastre general.

Apocalipsis 16:17-21

Santa Biblia Reina Valera 1909

17Y el séptimo ángel derramó su copa por el aire; y salió una grande voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho es.

18Entonces fueron hechos relámpagos y voces y truenos; y hubo un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no fué jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra.

19Y la ciudad grande fué partida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y la grande Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del furor de su ira.

20Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados.

21Y cayó del cielo sobre los hombres un grande granizo como del peso de un talento: y los hombres blasfemaron de Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fué muy grande.

Detalles que vale la pena notar

21versículos en esta lectura
4movimientos principales

La imagen inicial

Apocalipsis 16:1 comienza con “Y OÍ una gran voz del templo, que decía á los siete ángeles: Id, y derramad las siete copas de la ira de Dios sobre la tierra.”

Dónde cambia el capítulo

Apocalipsis 16:11 forma un giro natural: “Y blasfemaron del Dios del cielo por sus dolores, y por sus plagas, y no se arrepintieron de sus obras.”

La nota final

Apocalipsis 16:21 deja al lector con “Y cayó del cielo sobre los hombres un grande granizo como del peso de un talento: y los hombres blasfemaron de Dios por la plaga del granizo; porque su…”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras sobre, copa, derram, Dios, grande, ngel ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

blasfemaron
Hablaron de manera ofensiva contra Dios y deshonraron su nombre.
inmundos
Impuros; aquí describe a espíritus malignos que engañan a los gobernantes.
talento
Unidad antigua de peso; aquí expresa el enorme tamaño de las piedras de granizo.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20