El panorama
La conducta ante Dios pasa a ser la siguiente preocupación del maestro. Escuchar importa más que ofrecer sacrificios sin pensar o hacer promesas y dejarlas sin cumplir. La mirada vuelve luego al poder corrupto, al afán de riquezas y a los bienes que dañan a su dueño o desaparecen antes de llegar al heredero. Nadie conserva sus posesiones después de morir. El final no niega estas pérdidas. Señala que comer, beber y disfrutar del trabajo durante los días que Dios concede es un verdadero regalo en medio de ellas.
En este capítulo
- Escuchar antes de prometer algo a Dios Eclesiastés 5:1-7
Entrar en la casa de Dios requiere cuidado y disposición para escuchar.
- Hasta los reyes dependen del campo Eclesiastés 5:8-9
La opresión y la justicia torcida en una provincia no deben asombrar a quien las observa.
- Riquezas que desvelan y no dejan nada Eclesiastés 5:10-17
El amor al dinero no queda satisfecho al conseguir más.
- Poder disfrutar también es un regalo Eclesiastés 5:18-20
El maestro considera bueno comer, beber y disfrutar del trabajo durante la vida que Dios concede.
Verdad central
El respeto a Dios se expresa con pocas palabras que se cumplen, y la satisfacción acepta el disfrute presente sin pedir a la riqueza que asegure lo que no puede conservar.

Las Escrituras junto al resumen
Eclesiastés · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 20Eclesiastés 5:1-7
Escuchar antes de prometer algo a Dios
Entrar en la casa de Dios requiere cuidado y disposición para escuchar. Las ofrendas necias no justifican el mal que quien las presenta no ha considerado. Dios está en el cielo y las personas en la tierra, así que las palabras no deben adelantarse al pensamiento. Hablar mucho puede revelar necedad, como los días llenos de ocupaciones producen sueños. Una promesa debe cumplirse pronto; es mejor no hacerla que hacerla y faltar a ella. Decir ante el mensajero celestial que fue un error no elimina sus consecuencias. El maestro termina pidiendo respeto a Dios, en vez de una multitud de palabras y sueños.

En la vida diaria
Una voluntaria asiste a una reunión para recaudar fondos y está a punto de prometer más horas de las que puede dedicar. Se detiene, consulta su agenda y se compromete con una tarea menor que sí puede cumplir. Escuchar evita que una declaración pública se convierta en una obligación pendiente. Su servicio posterior corresponde a lo prometido. Eclesiastés trata de promesas ante Dios, cuya autoridad supera la de quien organiza una actividad humana.
Observe
Eclesiastés 5:5 Es mejor no hacer una promesa que hacerla e incumplirla. La enseñanza valora más la acción fiel que lo impresionante que pueda sonar una promesa.
Eclesiastés 5:1-7
Santa Biblia Reina Valera 19091CUANDO fueres á la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oir que para dar el sacrificio de los necios: porque no saben que hacen mal.
2No te des priesa con tu boca, ni tu corazón se apresure á proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra: por tanto, sean pocas tus palabras.
3Porque de la mucha ocupación viene el sueño, y de la multitud de las palabras la voz del necio.
4Cuando á Dios hicieres promesa, no tardes en pagarla; porque no se agrada de los insensatos. Paga lo que prometieres.
5Mejor es que no prometas, que no que prometas y no pagues.
6No sueltes tu boca para hacer pecar á tu carne; ni digas delante del ángel, que fué ignorancia. ¿Por qué [harás que] Dios se aire á causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos?
7Donde los sueños [son] en multitud, también [lo son] las vanidades y muchas las palabras; mas tú teme á Dios.
Eclesiastés 5:8-9
Hasta los reyes dependen del campo
La opresión y la justicia torcida en una provincia no deben asombrar a quien las observa. Sobre unos funcionarios hay otros, y sobre ellos aún más autoridades. El breve pasaje muestra una cadena de mando, aunque su sentido exacto es difícil. Un rango mayor no significa por sí solo que los pobres reciban un trato justo. La línea siguiente se vuelve hacia el campo: lo que la tierra produce sirve a todos, incluso al rey. El poder puede tener muchos niveles por encima de un trabajador, pero todos siguen dependiendo de los alimentos que crecen en la tierra.

En la vida diaria
Un jornalero de la cosecha ve cómo su reclamo pasa de un encargado a otro mientras a su alrededor sigue la recolección. Cada oficina tiene alguien por encima, pero ningún cargo nuevo ha respondido por los salarios sin pagar. A la hora del almuerzo, la misma cosecha alimenta a trabajadores y encargados. El rango no ha eliminado esa dependencia común. Eclesiastés observa los distintos niveles de autoridad sin presentar un plan detallado de reforma.
Observe
Eclesiastés 5:9 El campo sirve al rey. La imagen lleva incluso al cargo más alto de vuelta a los alimentos y al trabajo que sostiene su poder visible.
Eclesiastés 5:8-9
Santa Biblia Reina Valera 19098Si violencias de pobres, y extorsión de derecho y de justicia vieres en la provincia, no te maravilles de esta licencia; porque alto está mirando sobre alto, y [uno] más alto [está] sobre ellos.
9Además el provecho de la tierra es para todos: el rey [mismo] está sujeto á los campos.
Eclesiastés 5:10-17
Riquezas que desvelan y no dejan nada
El amor al dinero no queda satisfecho al conseguir más. Tener más bienes atrae a más personas que los consumen, mientras el dueño a menudo solo obtiene el gusto de ver sus posesiones. El trabajador duerme tranquilo, pero la abundancia mantiene despierto al rico. El maestro ha visto riquezas guardadas para daño de su dueño que luego se pierden, sin dejar nada para un hijo. La muerte también quita las posesiones: la persona se va con las manos tan vacías como al nacer. Los años pasados en oscuridad, ira, enfermedad y dolor hacen que esta pérdida sea grave. La riqueza no ha logrado asegurar ni descanso ni una parte duradera.

En la vida diaria
El dueño de una cadena de tiendas pasa la noche despierto revisando las cuentas tras una expansión fallida, mientras el encargado de la limpieza nocturna termina y se va a casa a dormir. Las mayores posesiones del dueño exigen atención incluso cuando los locales están a oscuras. Tiene más cosas que contemplar y más que teme perder. Eclesiastés lleva la comparación más lejos, hasta la muerte, que quita todas las posesiones.
Observe
Eclesiastés 5:15 La persona se va sin nada en las manos, como al nacer. El límite se refiere a lo que el trabajo permite llevar después de esta vida, incluso cuando los bienes quedan para otra persona.
Eclesiastés 5:10-17
Santa Biblia Reina Valera 190910El que ama el dinero, no se hartará de dinero; y el que ama el mucho [tener], no [sacará] fruto. También esto es vanidad.
11Cuando los bienes se aumentan, también se aumentan sus comedores. ¿Qué bien, pues, tendrá su dueño, sino ver[los] con sus ojos?
12Dulce es el sueño del trabajador, ora coma mucho ó poco; mas al rico no le deja dormir la hartura.
13Hay una trabajosa enfermedad que he visto debajo del sol: las riquezas guardadas de sus dueños para su mal;
14Las cuales se pierden en malas ocupaciones, y á los hijos que engendraron nada les queda en la mano.
15Como salió del vientre de su madre, desnudo, así se vuelve, tornando como vino; y nada tuvo de su trabajo para llevar en su mano.
16Este también es un gran mal, que como vino, así haya de volver. ¿Y de qué le aprovechó trabajar al viento?
17Demás de esto, todos los días de su vida comerá en tinieblas, con mucho enojo y dolor y miseria.
Eclesiastés 5:18-20
Poder disfrutar también es un regalo
El maestro considera bueno comer, beber y disfrutar del trabajo durante la vida que Dios concede. Esa es la parte que le corresponde a cada persona. La riqueza por sí sola no basta; Dios debe dar también la capacidad de usarla y disfrutarla. Cuando se recibe esa alegría, la persona no vive consumida contando los días que pasan. Esta observación no hace desaparecer todas las preguntas sobre la injusticia. Señala un bien presente que puede aceptarse sin convertir las posesiones en una garantía. El disfrute llega como un regalo, no como un resultado que se consigue a fuerza de acumular.

En la vida diaria
La dueña de un viñedo deja las cuentas al llegar la noche y comparte una cena sencilla con los trabajadores después de la cosecha. Durante esa hora saborea la comida y escucha su conversación. Las cifras pueden esperar. El negocio sigue siendo incierto, pero el valor de la comida no se pierde entre cálculos. Eclesiastés atribuye a Dios la capacidad de disfrutar de esa parte recibida.
Observe
Eclesiastés 5:19 Tener riqueza y poder disfrutarla se mencionan por separado. El regalo incluye la capacidad de recibir lo bueno de las posesiones, no solo su cantidad.
Eclesiastés 5:18-20
Santa Biblia Reina Valera 190918He aquí pues el bien que yo he visto: Que lo bueno es comer y beber, y gozar uno del bien de todo su trabajo con que se fatiga debajo del sol, todos los días de su vida que Dios le ha dado; porque esta es su parte.
19Asimismo, á todo hombre á quien Dios dió riquezas y hacienda, y le dió también facultad para que coma de ellas, y tome su parte, y goce su trabajo; esto es don de Dios.
20Porque no se acordará mucho de los días de su vida; pues Dios le responderá con alegría de su corazón.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Eclesiastés 5:1 comienza con “CUANDO fueres á la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oir que para dar el sacrificio de los necios: porque no saben que hacen mal.”
Dónde cambia el capítulo
Eclesiastés 5:11 forma un giro natural: “Cuando los bienes se aumentan, también se aumentan sus comedores. ¿Qué bien, pues, tendrá su dueño, sino ver[los] con sus ojos?”
La nota final
Eclesiastés 5:20 deja al lector con “Porque no se acordará mucho de los días de su vida; pues Dios le responderá con alegría de su corazón.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Dios, para, porque, tambi, mucho, alto ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- priesa
- Forma antigua de prisa, que aquí se refiere a hablar sin pensar antes.
- licencia
- Aquí indica el abuso permitido o practicado por quienes ejercen autoridad.
- hacienda
- Conjunto de bienes y riquezas que posee una persona.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



