El panorama
La riqueza, el honor, los hijos y una larga vida no aseguran la alegría. Una persona puede tenerlo todo y aun así no disfrutarlo. El maestro llama a esa distancia un mal grave. La riqueza no hace pequeña la pérdida. Recurre a una comparación dura con un niño que nunca llega a vivir fuera del vientre. Después, el hambre y el deseo revelan otros límites. Las preguntas finales plantean quién sabe qué es bueno a lo largo de una vida breve o puede decirle a una persona qué ocurrirá después de ella.
En este capítulo
- Poseer sin disfrutar es una condición amarga Eclesiastés 6:1-6
El maestro ve personas que reciben riquezas y honor, pero no la capacidad de disfrutarlos.
- El apetito sigue pidiendo tras la comida Eclesiastés 6:7-9
El trabajo humano alimenta la boca, pero el deseo nunca queda satisfecho del todo.
- Una vida breve no explica su totalidad Eclesiastés 6:10-12
Lo que existe ya ha recibido nombre, y se sabe que los seres humanos son criaturas con límites.
Verdad central
La riqueza, la familia y una larga vida no garantizan el disfrute, y el deseo humano no puede resolver la pregunta de qué bien durará.

Las Escrituras junto al resumen
Eclesiastés · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 12Eclesiastés 6:1-6
Poseer sin disfrutar es una condición amarga
El maestro ve personas que reciben riquezas y honor, pero no la capacidad de disfrutarlos. En su lugar, un extraño recibe ese bien. Ni muchos hijos ni una vida muy larga dan respuesta a esa pérdida. Sin satisfacción ni un entierro digno, la persona rica queda en desventaja al compararla con un niño que nació muerto. La comparación es dura. El niño no ha conocido ni el sol ni esta pena que no da descanso. Ni dos mil años resolverían el problema si no se disfrutara de ningún bien. Ambas vidas llegan de todos modos al mismo final: la muerte.

En la vida diaria
Un asesor de patrimonios se reúne con un cliente rico cuyas numerosas propiedades se han vuelto una fuente de temor en lugar de disfrute. El cliente enumera habitaciones que nunca usa y visitas familiares que se ha perdido por administrarlas. La lista está llena, pero su relato contiene poco descanso. El asesor escucha sin tratar esa pérdida como algo insignificante. Eclesiastés emplea una comparación mucho más sombría con un niño que nunca vivió fuera del vientre.
Observe
Eclesiastés 6:6 La duración de la vida imaginada se alarga enormemente, pero sigue en pie la pregunta de si se disfruta del bien. Tener más años no repara por sí solo una vida vivida sin satisfacción.
Eclesiastés 6:1-6
Santa Biblia Reina Valera 19091HAY un mal que he visto debajo del cielo, y muy común entre los hombres:
2Hombre á quien Dios dió riquezas, y hacienda, y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; mas Dios no le dió facultad de comer de ello, sino que los extraños se lo comen. Esto vanidad es, y enfermedad trabajosa.
3Si el hombre engendrare ciento, y viviere muchos años, y los días de su edad fueren numerosos; si su alma no se hartó del bien, y también careció de sepultura, yo digo que el abortivo es mejor que él.
4Porque en vano vino, y á tinieblas va, y con tinieblas será cubierto su nombre.
5Aunque no haya visto el sol, ni conocido [nada], más reposo tiene éste que aquél.
6Porque si viviere [aquél] mil años dos veces, si no ha gozado del bien, cierto todos van á un lugar.
Eclesiastés 6:7-9
El apetito sigue pidiendo tras la comida
El trabajo humano alimenta la boca, pero el deseo nunca queda satisfecho del todo. El maestro pregunta qué ventaja duradera da aquí la sabiduría, o qué asegura la habilidad de una persona pobre para vivir entre otros. Prefiere lo presente a un deseo que sigue vagando. El siguiente anhelo puede ocultar un bien que ya está al alcance. La preferencia es modesta: disfrutar de lo que puede recibirse, en vez de dejar que cada bien sea desplazado por el siguiente deseo. Incluso esta observación forma parte de la frustración del libro. No afirma que ver algo bueno acabe con el hambre ni resuelva todas las preguntas sobre la vida.

En la vida diaria
Una empleada de una cafetería come el almuerzo que ha traído mientras mira en el teléfono fotos de comidas que no puede pagar. Nota que la comparación le está quitando el placer de la comida que ya tiene en las manos y deja el teléfono a un lado. Vuelve a ver la comida real que tiene delante. Eclesiastés cuestiona el deseo de manera más amplia, sin prometer que una pausa vaya a satisfacerlo para siempre.
Observe
Eclesiastés 6:9 Se prefiere lo que los ojos pueden ver al deseo que va de una cosa a otra. El contraste trata de un bien presente desplazado por una búsqueda sin fin, no de prohibir todo plan futuro.
Eclesiastés 6:7-9
Santa Biblia Reina Valera 19097Todo el trabajo del hombre es para su boca, y con todo eso su alma no se harta.
8Porque ¿qué más tiene el sabio que el necio? ¿qué [más] tiene el pobre que supo caminar entre los vivos?
9Más vale vista de ojos que deseo que pasa. Y también esto es vanidad y aflicción de espíritu.
Eclesiastés 6:10-12
Una vida breve no explica su totalidad
Lo que existe ya ha recibido nombre, y se sabe que los seres humanos son criaturas con límites. No pueden enfrentarse con quien es más fuerte que ellos. Más palabras y cosas pueden aumentar la frustración sin mejorar su situación. El maestro pregunta quién conoce el bien para una vida que pasa como una sombra. También pregunta quién puede decir qué ocurrirá en la tierra después. El capítulo termina con preguntas, en vez de ofrecer un plan para tener el control. Ni la riqueza ni los argumentos han eliminado los límites del conocimiento y del poder humanos.

En la vida diaria
Un antiguo planificador repasa pronósticos que antes parecían seguros y ve cuánto los cambiaron los hechos posteriores. Puede explicar algunos errores, pero no rehacer los años ni predecir cada año que viene. Los informes voluminosos no hacen menos breve el tiempo que le queda. Eclesiastés sitúa ese límite humano ante quien es más fuerte que cualquier persona.
Observe
Eclesiastés 6:12 La última pregunta se refiere a lo que sucederá después de la vida de esa persona. No poder ver ese futuro limita lo que se puede afirmar sobre el significado final de las ganancias presentes.
Eclesiastés 6:10-12
Santa Biblia Reina Valera 190910El que es, ya su nombre ha sido nombrado; y se sabe que es hombre, y que no podrá contender con el que es más fuerte que él.
11Ciertamente las muchas palabras multiplican la vanidad. ¿Qué más tiene el hombre?
12Porque ¿quién sabe cuál es el bien del hombre en la vida, todos los días de la vida de su vanidad, los cuales él pasa como sombra? Porque ¿quién enseñará al hombre qué será después de él debajo del sol?
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Eclesiastés 6:1 comienza con “HAY un mal que he visto debajo del cielo, y muy común entre los hombres:”
Dónde cambia el capítulo
Eclesiastés 6:8 forma un giro natural: “Porque ¿qué más tiene el sabio que el necio? ¿qué [más] tiene el pobre que supo caminar entre los vivos?”
La nota final
Eclesiastés 6:12 deja al lector con “Porque ¿quién sabe cuál es el bien del hombre en la vida, todos los días de la vida de su vanidad, los cuales él pasa como sombra? Porque ¿quién enseñará…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras hombre, Porque, tiene, vanidad, alma, bien ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- abortivo
- Aquí se refiere a un niño que nace muerto, sin llegar a vivir fuera del vientre.
- contender
- Disputar o enfrentarse con alguien que tiene más poder.
- sepultura
- Entierro de una persona muerta, del que aquí alguien carece.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



