De la muerte a una pertenencia compartida

Efesios 2

El panorama

La carta ha alabado la fuerza de Dios al resucitar a Jesucristo, el Señor a quien siguen los creyentes. Pablo, el mensajero nombrado en ella, describe ahora lo que esa fuerza significa para ellos. Sus vidas anteriores estaban dominadas por el pecado y por deseos que no podían sanar por sí mismos. Dios les dio nueva vida. Un segundo cambio une a personas antes separadas. Quienes estaban fuera del pueblo de Israel, el pueblo unido a Dios por sus promesas, ahora pertenecen a una misma familia mediante Cristo.

En este capítulo

Verdad central

Dios da nueva vida como un regalo mediante Cristo y une a quienes antes estaban fuera con su pueblo en un solo hogar compartido.

Efesios 2: De la muerte a una pertenencia compartida
Escena del capítuloEfesios 2

Las Escrituras junto al resumen

Efesios · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 22

Efesios 2:1-3

Una vida dominada por el pecado

La muerte espiritual describe el estado anterior de los creyentes en la exposición de Pablo. Vivían de maneras formadas por el mundo que los rodeaba y por un gobernante espiritual hostil. Su conducta seguía los deseos tanto del cuerpo como de la mente. Pablo no se coloca en un nivel superior. Incluye a su propio grupo entre quienes antes vivían así. Todos estaban expuestos a la ira de Dios contra el mal. La afirmación abarca más que unas pocas malas decisiones que necesitan arreglo. Toda su condición necesitaba una vida que no podían producir desde su propio interior.

Efesios 2:1-3: Una vida dominada por el pecado
Escena del capítuloEfesios 2

En la vida diaria

Una técnica de congeladores encuentra una luz de alarma cubierta con cinta adhesiva en un almacén de alimentos. Cada turno ha copiado al anterior e ignorado el aumento de temperatura. Los hábitos compartidos del personal han hecho que un estado peligroso parezca normal. Quitar la cinta muestra cuánto ha fallado ya. Pablo describe culpa ante Dios, no mercancía estropeada por malos hábitos de trabajo.

Observe

Efesios 2:3 Su descripción de la vida anterior incluye al propio Pablo. La acusación no apunta solo a personas de fuera cuyas faltas su grupo pueda condenar con comodidad.

Efesios 2:1-3

Santa Biblia Reina Valera 1909

1Y [DE ella recibisteis] vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados,

2En que en otro tiempo anduvisteis conforme á la condición de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora obra en los hijos de desobediencia:

3Entre los cuales todos nosotros también vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos; y éramos por naturaleza hijos de ira, también como los demás.

Efesios 2:4-7

La misericordia vuelve a dar vida

La misericordia de Dios cambia la dirección de la exposición de Pablo. Un gran amor mueve a Dios a actuar mientras las personas siguen muertas por sus pecados. Las hace vivir con Cristo, en vez de esperar a que se reparen a sí mismas. Pablo llama a este rescate gracia, el favor de Dios dado gratuitamente. Describe a los creyentes como participantes de la vida resucitada de Cristo y de su lugar celestial. Su vínculo con Cristo cambia su posición ahora y apunta a lo que está por venir. A lo largo de las épocas futuras, Dios se propone mostrar la inmensa bondad que les ha mostrado mediante Cristo.

Efesios 2:4-7: La misericordia vuelve a dar vida
Escena del capítuloEfesios 2

En la vida diaria

Una rescatista de teleféricos baja un arnés hasta un pasajero atrapado sobre un barranco. Él no tiene fuerzas para trepar por el cable sin ayuda. Ella lo asegura antes de que pueda dar las gracias o explicarse. Su rescate comienza con la acción de ella, no con la recuperación de él. Dios da nueva vida mediante Cristo, no una salida de un teleférico averiado.

Observe

Efesios 2:5 La ayuda llega mientras las personas siguen muertas en sus pecados. Pablo sitúa la acción de Dios antes de cualquier afirmación de que ellas se hayan hecho aptas para el rescate.

Efesios 2:4-7

Santa Biblia Reina Valera 1909

4Empero Dios, que es rico en misericordia, por su mucho amor con que nos amó,

5Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dió vida juntamente con Cristo; por gracia sois salvos;

6Y juntamente nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los cielos con Cristo Jesús,

7Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en [su] bondad para con nosotros en Cristo Jesús.

Efesios 2:8-10

Un regalo con trabajo por delante

El rescate llega por la gracia de Dios y se recibe mediante la fe, dice Pablo. Es un regalo, así que nadie puede presumir de haberlo ganado. Sin embargo, las buenas obras siguen teniendo un lugar. Dios ha hecho nuevas a estas personas en Cristo para vidas marcadas por buenas acciones. Esas acciones pertenecen a su propósito para ellas. El orden importa: el regalo produce una vida transformada, en vez de convertirse en un salario por ella. Los cristianos explican de distintas maneras la relación entre la fe y las obras. Pablo excluye la jactancia mientras insiste en que la nueva creación de Dios tiene trabajo que hacer.

Efesios 2:8-10: Un regalo con trabajo por delante
Escena del capítuloEfesios 2
Asia Menor
Asia Menor

En la vida diaria

Una audióloga adapta un audífono donado a una mujer que no puede pagarlo. La mujer no gana el regalo mediante la práctica. Una vez adaptado, aprende a usarlo y empieza a participar de nuevo en las conversaciones. El regalo gratuito abre una forma de vida distinta. El don de Dios concierne al rescate del pecado, no al acceso a un aparato médico.

Observe

Efesios 2:10 Las buenas obras aparecen justo después del rechazo a un rescate ganado por méritos. Pablo les da un propósito dentro de la nueva vida sin convertirlas en motivos para presumir.

Efesios 2:8-10

Santa Biblia Reina Valera 1909

8Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, [pues es] don de Dios:

9No por obras, para que nadie se gloríe.

10Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas.

Efesios 2:11-18

Cae el muro de separación

Los creyentes no judíos antes estaban fuera de la vida compartida y las promesas de Israel, recuerda Pablo. La circuncisión, el retiro del prepucio masculino, marcaba la división entre los grupos. La muerte de Cristo ha acercado ahora a esas personas distantes. Pablo representa la hostilidad como un muro que Cristo ha derribado. Pablo dice que Cristo ha abolido la ley de mandatos y reglas que mantenía separados a los grupos. Cristo convierte a los dos grupos en un pueblo nuevo y lleva a ambos a Dios mediante la cruz. Ninguno obtiene entrada al apartar al otro. Ambos se acercan al Padre mediante el mismo Espíritu.

Efesios 2:11-18: Cae el muro de separación
Escena del capítuloEfesios 2

En la vida diaria

Dos vecinos de un pueblo colocan tablones sobre un arroyo que lleva mucho tiempo dividiendo sus hogares. Se encuentran en el centro y fijan juntos las últimas tablas. La ruta ahora permite el tránsito desde ambas orillas, en vez de servir solo a un lado. Un paso compartido cambia la manera en que los vecinos se encuentran. Cristo reconcilia a las personas con Dios y también entre sí.

Observe

Efesios 2:18 Ambos grupos reciben acceso mediante un solo Espíritu. Los recién llegados no se acercan a Dios por una entrada inferior ni tienen un grado menor de pertenencia.

Efesios 2:11-18

Santa Biblia Reina Valera 1909

11Por tanto, acordaos que en otro tiempo vosotros los Gentiles en la carne, que erais llamados incircuncisión por la que se llama circuncisión, hecha con mano en la carne;

12Que en aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la república de Israel, y extranjeros á los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.

13Mas ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.

14Porque él es nuestra paz, que de ambos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación;

15Dirimiendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos en orden á ritos, para edificar en sí mismo los dos en un nuevo hombre, haciendo la paz,

16Y reconciliar por la cruz con Dios á ambos en un mismo cuerpo, matando en ella las enemistades.

17Y vino, y anunció la paz á vosotros que estabais lejos, y á los que estaban cerca:

18Que por él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.

Efesios 2:19-22

Una familia edificada en conjunto

Quienes estaban fuera tienen ahora el lugar de ciudadanos plenos y miembros de la familia, dice Pablo a los creyentes. Pasa de una familia a un edificio para describir su vida compartida. Los apóstoles, mensajeros enviados por Cristo, y los profetas, portavoces del mensaje de Dios, forman sus cimientos. El propio Cristo es la piedra principal de la esquina, que da ajuste a toda la estructura. El edificio crece a medida que sus partes se unen. Se convierte en un templo santo, un lugar apartado para Dios. Pablo habla de personas, no de bloques de piedra. Dios vive entre ellas mediante su Espíritu.

Efesios 2:19-22: Una familia edificada en conjunto
Escena del capítuloEfesios 2

En la vida diaria

Una experta en colchas de retazos extiende trozos de tela sobre una cama y los alinea con el panel central. Cada pieza tiene una forma y un color distintos. Cosidas juntas, forman algo que ninguno de los retazos ofrece por separado. Las costuras convierten piezas separadas en un conjunto útil. Las personas unidas de las que habla Pablo se convierten en una morada para Dios, no en una cubierta de cama.

Observe

Efesios 2:22 Aquí se describe a los miembros como edificados juntos, no como templos aislados. La morada de Dios es la comunidad compartida que Cristo ha unido.

Efesios 2:19-22

Santa Biblia Reina Valera 1909

19Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino juntamente ciudadanos con los santos, y domésticos de Dios;

20Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo;

21En el cual, compaginado todo el edificio, va creciendo para [ser] un templo santo en el Señor:

22En el cual vosotros también sois juntamente edificados, para morada de Dios en Espíritu.

Detalles que vale la pena notar

22versículos en esta lectura
5movimientos principales

La imagen inicial

Efesios 2:1 comienza con “Y [DE ella recibisteis] vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados,”

Dónde cambia el capítulo

Efesios 2:11 forma un giro natural: “Por tanto, acordaos que en otro tiempo vosotros los Gentiles en la carne, que erais llamados incircuncisión por la que se llama circuncisión, hecha con…”

La nota final

Efesios 2:22 deja al lector con “En el cual vosotros también sois juntamente edificados, para morada de Dios en Espíritu.”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras para, Cristo, Dios, vosotros, carne, tiempo ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

advenedizos
Personas llegadas de fuera que no tienen plena pertenencia a una comunidad.
domésticos
Miembros de una misma casa o familia.
piedra del ángulo
Piedra principal de una esquina que da unión y orientación al edificio.

Escucha y mira junto al pasaje

Todavía no hay un recurso multimedia exacto catalogado para este pasaje. El informe de conciliación conectará material nuevo cuando esté disponible.

Informar de un error en esta página

Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20