El panorama
Dios da a Ezequiel, su profeta entre los desterrados, una serie de acciones visibles sobre Jerusalem, la capital de su patria. Una ciudad dibujada sobre un adobe se convierte en el centro de un modelo de asedio. Los días acostado sobre cada lado representan años de maldad de Israel y Judá, las partes norte y sur del pueblo. La comida y el agua se racionan con cuidado. Incluso el combustible para cocinar forma parte de la señal. El profeta protesta por la impureza, y Dios permite cambiar el combustible sin retirar la advertencia de hambre.
En este capítulo
- La ciudad dibujada queda bajo asedio Ezequiel 4:1-3
Ezequiel debe tomar un adobe y dibujar la capital sobre él.
- Los días representan años de culpa Ezequiel 4:4-8
Acostado sobre su lado izquierdo durante 390 días, Ezequiel debe cargar con la maldad de Israel en la señal.
- Raciones pequeñas muestran impureza en el destierro Ezequiel 4:9-13
Varios cereales y legumbres van en una sola vasija.
- Cambiar el combustible no retira la advertencia Ezequiel 4:14-17
Ezequiel protesta que se ha mantenido libre de impureza desde su juventud.
Verdad central
El asedio representado por Ezequiel, los días contados y las comidas limitadas hacen visible la angustia que vendrá, mientras una concesión sobre el combustible no elimina el juicio anunciado.

Las Escrituras junto al resumen
Ezequiel · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 17Ezequiel 4:1-3
La ciudad dibujada queda bajo asedio
Ezequiel debe tomar un adobe y dibujar la capital sobre él. Alrededor de esa imagen ha de colocar los elementos de un asedio: fortificaciones, una rampa de tierra, un campamento y arietes. Una sartén de hierro hará de muro de hierro entre él y la ciudad. Debe mirarla como quien la asedia. Dios llama a esto una señal para su pueblo. El pequeño modelo no convierte el asedio que viene en un juego. Pone la amenaza anunciada ante sus ojos mediante objetos que el profeta dispone deliberadamente y una postura que debe mantener.

En la vida diaria
Una planificadora de emergencias coloca un mapa de una población sobre una mesa y marca las carreteras, las barreras y los puntos donde se cortarán los suministros. Los residentes pueden ver lo que una advertencia general había dejado impreciso. El modelo da una ubicación al peligro. Ezequiel actúa como sitiador por orden de Dios, no como planificador que prueba varias respuestas posibles.
Observe
Ezequiel 4:3 La barrera de hierro está entre el profeta y la ciudad dibujada. Su posición fija convierte la señal en una confrontación, en vez de ser un modelo neutral que se observa desde cualquier lado.
Ezequiel 4:1-3
Santa Biblia Reina Valera 19091Y TÚ, hijo del hombre, tómate un adobe, y ponlo delante de tí, y diseña sobre él la ciudad de Jerusalem:
2Y pondrás contra ella cerco, y edificarás contra ella fortaleza, y sacarás contra ella baluarte, y asentarás delante de ella campo, y pondrás contra ella arietes alrededor.
3Tómate también una plancha de hierro, y ponla en lugar de muro de hierro entre ti y la ciudad: afirmarás luego tu rostro contra ella, y será en lugar de cerco, y la sitiarás. Es señal á la casa de Israel.
Ezequiel 4:4-8
Los días representan años de culpa
Acostado sobre su lado izquierdo durante 390 días, Ezequiel debe cargar con la maldad de Israel en la señal. Después debe acostarse sobre su lado derecho durante cuarenta días por Judá. Dios dispone que cada día represente un año. Ezequiel mira hacia el asedio con el brazo descubierto y habla contra él. Dios dice que unas ataduras le impedirán volverse hasta que se cumplan los días señalados. La duración contada de esa postura une la acción visible a una carga medida de culpa. Es una señal profética que implica su cuerpo, no una instrucción que todos los desterrados deban repetir.

En la vida diaria
Una historiadora de museo marca un cuadro por cada año de un largo registro de daños. Se sienta junto a él durante la visita del público. La cuenta impide reducir el pasado a una referencia vaga a errores antiguos. Dios ordena a Ezequiel cargar con la culpa mediante una señal corporal; la historiadora elige cómo recordar un registro humano.
Observe
Ezequiel 4:6 Dios explica de forma expresa la relación de un día por año. Los días contados no quedan a disposición del observador para inventar un significado numérico oculto sin la orientación de la propia señal.
Ezequiel 4:4-8
Santa Biblia Reina Valera 19094Y tú dormirás sobre tu lado izquierdo, y pondrás sobre él la maldad de la casa de Israel: el número de los días que dormirás sobre él, llevarás sobre ti la maldad de ellos.
5Yo te he dado los años de su maldad por el número de los días, trescientos y noventa días: y llevarás la maldad de la casa de Israel.
6Y cumplidos estos, dormirás sobre tu lado derecho segunda vez, y llevarás la maldad de la casa de Judá cuarenta días: día por año, día por año te lo he dado.
7Y al cerco de Jerusalem afirmarás tu rostro, y descubierto tu brazo, profetizarás contra ella.
8Y he aquí he puesto sobre ti cuerdas, y no te tornarás del un tu lado al otro lado, hasta que hayas cumplido los días de tu cerco.
Ezequiel 4:9-13
Raciones pequeñas muestran impureza en el destierro
Varios cereales y legumbres van en una sola vasija. Dios le dice a Ezequiel que haga pan con ellos durante el período señalado. La comida de cada día se pesa en veinte siclos, y el agua se limita a la sexta parte de un hin. Debe comer y beber a horas fijadas. Las tortas han de hornearse sobre excremento humano a la vista del pueblo. Dios explica que su pueblo comerá pan impuro entre las naciones adonde lo expulse. La comida será escasa e impura. Perderán las comidas seguras que antes disfrutaban en su propia tierra.


En la vida diaria
Una voluntaria de un almacén de raciones mide la harina y el agua de una familia en pequeños recipientes para el día. Las cantidades hacen visible la escasez antes de que nadie empiece a comer. Las familias deben organizarse según lo que contienen los recipientes, no según lo que pide el apetito. Ezequiel también cocina una señal de impureza ritual por orden de Dios, algo que el racionamiento por sí solo no representa.
Observe
Ezequiel 4:13 Dios explica la señal de la cocción como pan comido entre naciones extranjeras. El problema incluye la impureza en el destierro, además de la cantidad limitada de comida.
Ezequiel 4:9-13
Santa Biblia Reina Valera 19099Y tú toma para ti trigo, y cebada, y habas, y lentejas, y mijo, y avena, y ponlo en una vasija, y hazte pan de ello el número de los días que durmieres sobre tu lado: trescientos y noventa días comerás de él.
10Y la comida que has de comer será por peso de veinte siclos al día: de tiempo á tiempo lo comerás.
11Y beberás el agua por medida, la sexta parte de un hin: de tiempo á tiempo beberás.
12Y comerás pan de cebada cocido debajo de la ceniza; y lo cocerás á vista de ellos con los estiércoles que salen del hombre.
13Y dijo Jehová: Así comerán los hijos de Israel su pan inmundo, entre las gentes á donde los lanzaré yo.
Ezequiel 4:14-17
Cambiar el combustible no retira la advertencia
Ezequiel protesta que se ha mantenido libre de impureza desde su juventud. No ha comido animales encontrados muertos o despedazados por fieras, ni carne prohibida. Dios permite estiércol de ganado en vez de excremento humano como combustible. La concesión responde a esa preocupación sin poner fin a la señal. Luego Dios dice que cortará el suministro de pan de la ciudad. La gente pesará la comida con angustia y medirá el agua con temor. Al faltar ambas cosas, se mirarán unos a otros consternados y se consumirán por su maldad. Su hambre sigue siendo el significado de las comidas limitadas.

En la vida diaria
Una cocinera de un refugio pide cambiar la preparación porque una instrucción viola las restricciones alimentarias que ha guardado desde hace mucho. La coordinadora concede el cambio, pero las escasas provisiones aún deben racionarse. Una adaptación no pone fin a la escasez. Dios cambia el combustible simbólico de Ezequiel mientras anuncia castigo para la ciudad, no solo administra unas reservas limitadas.
Observe
Ezequiel 4:15 El combustible cambia después de la petición del profeta. La concesión es específica: no retira las comidas medidas ni la advertencia que representan.
Ezequiel 4:14-17
Santa Biblia Reina Valera 190914Y dije: ¡Ah Señor Jehová! he aquí que mi alma no es inmunda, ni nunca desde mi mocedad hasta este tiempo comí cosa mortecina ni despedazada, ni nunca en mi boca entró carne inmunda.
15Y respondióme: He aquí te doy estiércoles de bueyes en lugar de los estiércoles de hombre, y dispondrás tu pan con ellos.
16Díjome luego: Hijo del hombre, he aquí quebrantaré el sostén del pan en Jerusalem, y comerán el pan por peso, y con angustia; y beberán el agua por medida, y con espanto.
17Porque les faltará el pan y el agua, y se espantarán los unos con los otros, y se consumirán por su maldad.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Ezequiel 4:1 comienza con “Y TÚ, hijo del hombre, tómate un adobe, y ponlo delante de tí, y diseña sobre él la ciudad de Jerusalem:”
Dónde cambia el capítulo
Ezequiel 4:9 forma un giro natural: “Y tú toma para ti trigo, y cebada, y habas, y lentejas, y mijo, y avena, y ponlo en una vasija, y hazte pan de ello el número de los días que durmieres…”
La nota final
Ezequiel 4:17 deja al lector con “Porque les faltará el pan y el agua, y se espantarán los unos con los otros, y se consumirán por su maldad.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras sobre, ella, comer, contra, maldad, lado ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- adobe
- Bloque de barro secado que aquí sirve de superficie para dibujar la ciudad.
- arietes
- Instrumentos pesados usados para golpear y romper las defensas de una ciudad.
- siclos
- Unidades antiguas de peso usadas aquí para medir la ración de comida.
- hin
- Medida antigua de líquidos equivalente aproximadamente a cuatro litros.
- mortecina
- Carne de un animal que murió por sí solo, sin ser sacrificado.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



