El panorama
Michâs, un hombre que vive en el monte de Ephraim, una región de Israel, devuelve la plata que robó a su madre. Esa plata pasa a formar parte de un santuario privado. Israel, el pueblo llamado a servir a Dios, no tiene rey, y la gente actúa según su propio criterio. Más tarde llega a la casa de Michâs un levita que busca dónde vivir, un hombre de la tribu vinculada al servicio sagrado. Michâs cree que contratarlo le da motivos para esperar el favor de Dios.
En este capítulo
- La plata devuelta acaba en un santuario Jueces 17:1-6
Después de oír a su madre maldecir al ladrón, Michâs admite que le quitó mil cien piezas de plata.
- Un levita contratado le da confianza Jueces 17:7-13
Un joven levita sale de Beth-lehem de Judá, la ciudad donde ha vivido, para buscar otro lugar.
Verdad central
Michâs reúne plata robada, dioses hechos a mano y un sacerdote contratado, y supone que esas decisiones traerán el favor de Dios a su casa.

Las Escrituras junto al resumen
Jueces · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 13Jueces 17:1-6
La plata devuelta acaba en un santuario
Después de oír a su madre maldecir al ladrón, Michâs admite que le quitó mil cien piezas de plata. Ella lo bendice cuando las devuelve. Dice que la plata está dedicada a Dios para fabricar imágenes, y entrega doscientas piezas a un fundidor. Las imágenes se colocan en la casa de Michâs. Él añade un ephod, un objeto vinculado al culto, y dioses domésticos. Nombra sacerdote a uno de sus hijos. El comentario final dice que Israel no tiene rey y cada uno sigue lo que le parece correcto. Las palabras religiosas acompañan un culto elegido por cuenta propia.

En la vida diaria
Un coleccionista coloca objetos sagrados en una habitación libre y escribe sus propias reglas para usarlos. Está convencido de que situarlos con cuidado le asegurará buena suerte. La habitación refleja sus deseos más que la autoridad que afirma honrar. Los objetos y su confianza aumentan juntos. Michâs invoca al Dios de Israel mientras construye un santuario y nombra a su propio sacerdote.
Observe
Jueces 17:6 El comentario sobre el criterio personal de cada uno aparece después de que Michâs nombra a su hijo. El culto de su casa queda situado dentro de un fracaso más amplio de la autoridad común.
Jueces 17:1-6
Santa Biblia Reina Valera 19091HUBO un hombre del monte de Ephraim, que se llamaba Michâs.
2El cual dijo á su madre: Los mil y cien [siclos] de plata que te fueron hurtados, por lo que tú maldecías oyéndolo yo, he aquí que yo tengo este dinero: yo lo había tomado. Entonces la madre dijo: Bendito seas de Jehová, hijo mío.
3Y luego que él hubo vuelto á su madre los mil y cien [siclos] de plata, su madre dijo: Yo he dedicado este dinero á Jehová de mi mano para ti, hijo mío, para que hagas una imagen de talla y de fundición: ahora pues, yo te lo devuelvo.
4Mas volviendo él á su madre los dineros, tomó su madre doscientos [siclos] de plata, y diólos al fundidor: y él le hizo de ellos una imagen de talla y de fundición, la cual fué [puesta] en casa de Michâs.
5Y tuvo este hombre Michâs casa de dioses, é hízose hacer ephod y teraphim, y consagró uno de sus hijos; y fuéle por sacerdote.
6En estos días no había rey en Israel: cada uno hacía como mejor le parecía.
Jueces 17:7-13
Un levita contratado le da confianza
Un joven levita sale de Beth-lehem de Judá, la ciudad donde ha vivido, para buscar otro lugar. Llega a casa de Michâs y explica su búsqueda. Michâs le ofrece plata cada año, ropa y comida si se queda como padre y sacerdote de la casa. El joven acepta y recibe el trato de un hijo. Michâs lo nombra sacerdote. Después declara que Dios sin duda le hará bien porque ahora tiene un levita. La afirmación es de Michâs; ninguna respuesta de Dios confirma que ese acuerdo sea correcto.


En la vida diaria
El dueño de un restaurante contrata a un chef famoso y supone que todos los defectos del negocio han quedado resueltos. El almacén sigue sucio y las cuentas siguen sin pagar, pero el nuevo nombre lo tranquiliza. Trata una sola credencial como prueba de que todo el negocio prosperará. Su confianza supera lo que esa contratación demuestra. Michâs hace una afirmación sobre el favor de Dios, no sobre el éxito comercial.
Observe
Jueces 17:13 Michâs saca su propia conclusión de tener un levita en casa. La frase comunica su confianza sin dar la aprobación de Dios al santuario ni al nombramiento.
Jueces 17:7-13
Santa Biblia Reina Valera 19097Y había un joven de Beth-lehem de Judá, de la tribu de Judá, el cual era Levita; y peregrinaba allí.
8Este hombre se había partido de la ciudad de Beth-lehem de Judá, para ir á vivir donde hallase; y llegando al monte de Ephraim, [vino] á casa de Michâs, para [de allí] hacer su camino.
9Y Michâs le dijo: ¿De dónde vienes? Y el Levita le respondió: Soy de Beth-lehem de Judá, y voy á vivir donde hallare.
10Entonces Michâs le dijo: Quédate en mi casa, y me serás en lugar de padre y sacerdote; y yo te daré diez [siclos] de plata por año, y el ordinario de vestidos, y tu comida. Y el Levita se quedó.
11Acordó pues el Levita en morar con aquel hombre, y él lo tenía como á uno de sus hijos.
12Y Michâs consagró al Levita, y aquel joven le servía de sacerdote, y estaba en casa de Michâs.
13Y Michâs dijo: Ahora sé que Jehová me hará bien, pues que el Levita es hecho mi sacerdote.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Jueces 17:1 comienza con “HUBO un hombre del monte de Ephraim, que se llamaba Michâs.”
Dónde cambia el capítulo
Jueces 17:9 forma un giro natural: “Y Michâs le dijo: ¿De dónde vienes? Y el Levita le respondió: Soy de Beth-lehem de Judá, y voy á vivir donde hallare.”
La nota final
Jueces 17:13 deja al lector con “Y Michâs dijo: Ahora sé que Jehová me hará bien, pues que el Levita es hecho mi sacerdote.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Mich, dijo, Levita, madre, casa, este ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- ephod
- Prenda relacionada con el culto, que aquí forma parte del santuario privado.
- teraphim
- Imágenes de dioses domésticos que se guardaban en una casa.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



