El panorama
Dan, una tribu de Israel, el pueblo de Dios, busca un lugar donde establecerse. Sus ciudades envían exploradores. Estos conocen a un sacerdote contratado en casa de Michâs, un hombre con un santuario privado. Luego encuentran Lais, una ciudad pacífica con poca ayuda del exterior. Seiscientos hombres armados siguen su informe. De camino a tomar Lais, se llevan los objetos de culto de Michâs y a su sacerdote, uniendo robo, conquista y culto falso.
En este capítulo
- Los exploradores encuentran una ciudad aislada Jueces 18:1-10
Cinco exploradores de Dan se alojan en casa de Michâs.
- El sacerdote acepta un puesto mayor Jueces 18:11-20
Seiscientos hombres armados de Dan viajan hasta la casa de Michâs.
- Michâs pierde sus dioses y Lais cae Jueces 18:21-31
Michâs y sus vecinos persiguen a los hombres de Dan.
Verdad central
Dan consigue una nueva ciudad por la fuerza y lleva imágenes robadas a su culto, mientras un sacerdote contratado elige un puesto de mayor rango.

Las Escrituras junto al resumen
Jueces · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 31Jueces 18:1-10
Los exploradores encuentran una ciudad aislada
Cinco exploradores de Dan se alojan en casa de Michâs. Reconocen la voz del levita y le preguntan cómo llegó allí. Él explica que Michâs lo contrató como sacerdote. Le piden que consulte a Dios, y él les asegura un viaje seguro. En Lais encuentran gente que vive tranquila, lejos de sus aliados y sin vínculos fuertes con el exterior. Los exploradores regresan e instan a actuar de inmediato. Describen una tierra amplia, con recursos abundantes y gente que difícilmente ofrecerá resistencia. Su afirmación de que Dios la ha entregado forma parte de su propio informe entusiasta.
En la vida diaria
Un promotor inmobiliario estudia un pequeño barrio cuyos habitantes tienen poco acceso a ayuda legal. Dice a los inversores que el terreno es valioso y que habrá poca oposición. Al aprobar el proyecto, tratan la falta de apoyo de los vecinos como una ventaja. La presentación comercial deja sus vidas fuera de consideración. Los exploradores de Dan proponen una conquista armada e invocan el regalo de Dios.
Observe
Jueces 18:7 La vida tranquila de Lais se describe junto con su distancia de quienes podrían ayudarla. Lo que da paz a sus habitantes también los hace vulnerables a los planes de los exploradores.
Jueces 18:1-10
Santa Biblia Reina Valera 19091EN aquellos días no había rey en Israel. Y en aquellos días la tribu de Dan buscaba posesión para sí donde morase, porque hasta entonces no le había caído suerte entre las tribus de Israel por heredad.
2Y los hijos de Dan enviaron de su tribu cinco hombres de sus términos, hombres valientes, de Sora y Esthaol, para que reconociesen y explorasen bien la tierra; y dijéronles: Id y reconoced la tierra. Estos vinieron al monte de Ephraim, hasta la casa de Michâs, y allí posaron.
3Y como estaban cerca de la casa de Michâs, reconocieron la voz del joven Levita; y llegándose allá, dijéronle: ¿Quién te ha traído por acá? ¿y qué haces aquí? ¿y qué tienes tú por aquí?
4Y él les respondió: De esta y de esta manera ha hecho conmigo Michâs, y me ha tomado para que sea su sacerdote.
5Y ellos le dijeron: Pregunta pues ahora á Dios, para que sepamos si ha de prosperar nuestro viaje que hacemos.
6Y el sacerdote les respondió: Id en paz, que vuestro viaje que hacéis es delante de Jehová.
7Entonces aquellos cinco hombres se partieron, y vinieron á Lais: y vieron que el pueblo que [habitaba] en ella estaba seguro, ocioso y confiado, conforme á la costumbre de los de Sidón; no había nadie en aquella región que los perturbase en cosa alguna para poseer aquel estado; demás de esto, estaban lejos de los Sidonios, y no tenían negocios con nadie.
8Volviendo pues ellos á sus hermanos en Sora y Esthaol, sus hermanos les dijeron: ¿Qué hay? y ellos respondieron:
9Levantaos, subamos contra ellos; porque nosotros hemos explorado la región, y hemos visto que es muy buena: ¿y vosotros os estáis quedos? no seáis perezosos en poneros en marcha para ir á poseer la tierra.
10Cuando allá llegareis, vendréis á una gente segura, y á una tierra de ancho asiento; pues que Dios la ha entregado en vuestras manos; lugar donde no hay falta de cosa que sea en la tierra.
Jueces 18:11-20
El sacerdote acepta un puesto mayor
Seiscientos hombres armados de Dan viajan hasta la casa de Michâs. Los exploradores señalan el santuario y sus imágenes. Mientras el grupo armado se queda en la entrada, los cinco hombres entran y toman los objetos de culto. El sacerdote pregunta qué están haciendo. Le dicen que calle y le ofrecen un cargo mayor como sacerdote de toda una tribu. Él acepta con alegría, toma los objetos sagrados y se une a ellos. Su inquietud por el robo cede ante el gusto por el ascenso. El sacerdote al que Michâs paga se marcha ahora con quienes lo están robando.

En la vida diaria
El consultor de investigación está junto al congelador de un laboratorio mientras un cliente toma archivos de su antiguo empleador. Empieza a protestar, pero entonces recibe una oferta para dirigir un equipo mucho más grande. Cambia de tono y se marcha con los archivos. Un puesto mejor ha desplazado el deber que al principio reconoció. El levita también se lleva imágenes usadas en el culto falso de Israel.
Observe
Jueces 18:20 La respuesta alegre del sacerdote sigue a la oferta de servir a toda una tribu. Un rango más alto lo atrae hacia el robo que había empezado por cuestionar.
Jueces 18:11-20
Santa Biblia Reina Valera 190911Y partiendo los de Dan de allí, de Sora y de Esthaol, seiscientos hombres armados de armas de guerra,
12Fueron y asentaron campo en Chîriath-jearim, en Judá; de donde aquel lugar fué llamado el campo de Dan, hasta hoy: está detrás de Chîriath-jearim.
13Y pasando de allí al monte de Ephraim, vinieron hasta la casa de Michâs.
14Entonces aquellos cinco hombres que habían ido á reconocer la tierra de Lais, dijeron á sus hermanos: ¿No sabéis como en estas casas hay ephod y teraphim, é imagen de talla y de fundición? Mirad pues lo que habéis de hacer.
15Y llegándose allá, vinieron á la casa del joven Levita en casa de Michâs, y preguntáronle cómo estaba.
16Y los seiscientos hombres, que eran de los hijos de Dan, estaban armados de sus armas de guerra á la entrada de la puerta.
17Y subiendo los cinco hombres que habían ido á reconocer la tierra, entraron allá, y tomaron la imagen de talla, y el ephod, y el teraphim, y la imagen de fundición, mientras estaba el sacerdote á la entrada de la puerta con los seiscientos hombres armados de armas de guerra.
18Entrando pues aquellos en la casa de Michâs, tomaron la imagen de talla, el ephod, y el teraphim, y la imagen de fundición. Y el sacerdote les dijo: ¿Qué hacéis vosotros?
19Y ellos le respondieron: Calla, pon la mano sobre tu boca, y vente con nosotros, para que seas nuestro padre y sacerdote. ¿Es mejor que seas tú sacerdote en casa de un hombre solo, que de una tribu y familia de Israel?
20Y alegróse el corazón del sacerdote; el cual tomando el ephod y el teraphim, y la imagen, vínose entre la gente.
Jueces 18:21-31
Michâs pierde sus dioses y Lais cae
Michâs y sus vecinos persiguen a los hombres de Dan. Protesta porque se han llevado sus dioses y a su sacerdote, dejándolo sin nada. Ante la amenaza de muerte, ve que son más fuertes y se vuelve. Los hombres armados llegan a Lais, matan a sus habitantes y la queman. Ningún aliado llega a rescatar la ciudad aislada. La reconstruyen y la llaman Dan. Jonathán y sus hijos sirven como sacerdotes, y la imagen de Michâs queda allí. Este culto falso continúa mientras la casa de Dios está en Silo, otra ciudad. El santuario privado de Michâs se ha convertido en una práctica de toda la tribu.

En la vida diaria
El comerciante desplazado señala una vitrina que unos hombres armados han vaciado y pregunta qué queda de la vida que construyó. Sus vecinos quieren ayudar, pero temen las armas que aún están cerca. Regresa a casa porque protestar no le ofrece protección. La pérdida duele más cuando la fuerza decide la respuesta. Michâs pierde los dioses que hizo, y más tarde Lais sufre matanzas e incendios.
Observe
Jueces 18:24 Michâs describe los objetos desaparecidos como dioses que él mismo hizo. Su queja impotente deja ver la escasa protección que esos objetos pueden dar a su dueño o a sí mismos.
Jueces 18:21-31
Santa Biblia Reina Valera 190921Y ellos tornaron, y fuéronse; y pusieron los niños, y el ganado y el bagaje, delante de sí.
22Y cuando ya se habían alejado de la casa de Michâs, los hombres que [habitaban] en las casas cercanas á la casa de Michâs, se juntaron, y siguieron á los hijos de Dan.
23Y dando voces á los de Dan, éstos volvieron sus rostros, y dijeron á Michâs: ¿Qué tienes que has juntado gente?
24Y él respondió: Mis dioses que yo hice, que lleváis juntamente con el sacerdote, y os vais: ¿qué más me queda? ¿y á qué propósito me decís: Qué tienes?
25Y los hijos de Dan le dijeron: No des voces tras nosotros, no sea que los de ánimo colérico os acometan, y pierdas también tu vida, y la vida de los tuyos.
26Y yéndose los hijos de Dan su camino, y viendo Michâs que eran más fuertes que él, volvióse y regresó á su casa.
27Y ellos llevando las cosas que había hecho Michâs, juntamente con el sacerdote que tenía, llegaron á Lais, al pueblo reposado y seguro; y metiéronlos á cuchillo, y abrasaron la ciudad con fuego.
28Y no hubo quien los defendiese, porque estaban lejos de Sidón, y no tenían comercio con nadie. Y [la ciudad] estaba en el valle que hay en Beth-rehob. Luego reedificaron la ciudad, y habitaron en ella.
29Y llamaron el nombre de aquella ciudad Dan, conforme al nombre de Dan su padre, hijo de Israel, bien que antes se llamaba la ciudad Lais.
30Y los hijos de Dan se levantaron imagen de talla; y Jonathán, hijo de Gersón, hijo de Manasés, él y sus hijos fueron sacerdotes en la tribu de Dan, hasta el día de la transmigración de la tierra.
31Y levantáronse la imagen de Michâs, la cual él había hecho, todo el tiempo que la casa de Dios estuvo en Silo.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Jueces 18:1 comienza con “EN aquellos días no había rey en Israel. Y en aquellos días la tribu de Dan buscaba posesión para sí donde morase, porque hasta entonces no le había caído…”
Dónde cambia el capítulo
Jueces 18:14 forma un giro natural: “Entonces aquellos cinco hombres que habían ido á reconocer la tierra de Lais, dijeron á sus hermanos: ¿No sabéis como en estas casas hay ephod y teraphim…”
La nota final
Jueces 18:31 deja al lector con “Y levantáronse la imagen de Michâs, la cual él había hecho, todo el tiempo que la casa de Dios estuvo en Silo.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Mich, casa, hombres, sacerdote, imagen, tierra ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- bagaje
- Equipaje y provisiones que las personas llevan consigo durante un viaje.
- transmigración
- Traslado forzoso de una población fuera de la tierra donde vivía.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



