Hogares para levitas y refugio para homicidas

Números 35

El panorama

Los límites ya definen la tierra donde Israel, el pueblo de Dios, se prepara para vivir. Moisés, el dirigente, oye ahora cómo las tribus deben proporcionar ciudades a los levitas, el grupo que sirve en la tienda sagrada de Dios. Algunas ciudades acogerán a quienes hayan matado sin intención. Dios trata de manera distinta el asesinato y una muerte no planeada. Exige un juicio con testigos. Nadie puede comprar su liberación. Estos mandatos unen la tierra, la vida humana y la presencia de Dios entre el pueblo.

En este capítulo

Verdad central

Dios da ciudades para vivienda y seguridad, distingue el asesinato de una muerte accidental y prohíbe pagar para quitar la culpa por derramar sangre.

Números 35: Hogares para levitas y refugio para homicidas
Escena del capítuloNúmeros 35

Las Escrituras junto al resumen

Números · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 34

Números 35:1-8

Las tribus dan cuarenta y ocho ciudades

Las tribus deben dar a los levitas ciudades donde vivir, con tierra alrededor para sus animales. Dios describe las medidas de los espacios que las rodean. Seis ciudades servirán como lugares de refugio, y se añaden otras cuarenta y dos, para un total de cuarenta y ocho. Las posesiones tribales mayores aportan más ciudades y las menores, menos. Los levitas no reciben un territorio tribal ordinario, pero eso no los deja sin hogares ni espacio para pastar. Las otras tribus ceden tierra para estos hogares. Sostienen al grupo que ayuda en su culto a Dios.

Números 35:1-8: Las tribus dan cuarenta y ocho ciudades
Escena del capítuloNúmeros 35

En la vida diaria

La coordinadora de una biblioteca asigna viviendas para el personal en varios distritos de la ciudad. El servicio no recibe una zona entera propia. Los distritos mayores aportan más hogares, y cada uno incluye el espacio necesario para la vida diaria. El apoyo compartido corresponde a los recursos de cada distrito. Las ciudades levitas sostienen la función sagrada de una tribu, en vez de empleos en una ciudad.

Observe

Números 35:8 La aportación de cada tribu depende del tamaño de su herencia. El apoyo a los levitas se comparte según lo que las tribus han recibido.

Números 35:1-8

Santa Biblia Reina Valera 1909

1Y HABLÓ Jehová á Moisés en los campos de Moab, junto al Jordán de Jericó, diciendo:

2Manda á los hijos de Israel, que den á los Levitas de la posesión de su heredad ciudades en que habiten: también daréis á los Levitas los ejidos de esas ciudades alrededor de ellas.

3Y tendrán ellos las ciudades para habitar, y los ejidos de ellas serán para sus animales, y para sus ganados, y para todas sus bestias.

4Y los ejidos de las ciudades que daréis á los Levitas, serán mil codos alrededor, desde el muro de la ciudad para afuera.

5Luego mediréis fuera de la ciudad á la parte del oriente dos mil codos, y á la parte del mediodía dos mil codos, y á la parte del occidente dos mil codos, y á la parte del norte dos mil codos, y la ciudad en medio: esto tendrán por los ejidos de las ciudades.

6Y de las ciudades que daréis á los Levitas, seis ciudades serán de acogimiento, las cuales daréis para que el homicida se acoja allá: y además de éstas daréis cuarenta y dos ciudades.

7Todas las ciudades que daréis á los Levitas serán cuarenta y ocho ciudades; ellas con sus ejidos.

8Y las ciudades que diereis de la heredad de los hijos de Israel, del [que] mucho tomaréis mucho, y del [que] poco tomaréis poco: cada uno dará de sus ciudades á los Levitas según la posesión que heredará.

Números 35:9-15

Seis ciudades refugian a homicidas accidentales

Dios ordena seis ciudades de refugio, tres a cada lado del Jordán. Quien mata por accidente puede huir allí del vengador, un familiar que busca responder a la muerte. La ciudad protege al acusado de ser matado de inmediato. Primero, el pueblo debe oír y juzgar el caso. Tienen acceso a ella los israelitas, los visitantes extranjeros y quienes viven entre ellos. Por eso el refugio no declara inocente a todo el que llega. Debe haber tiempo para oír los hechos. Una familia afligida no tiene derecho a resolver el caso antes de este juicio.

Números 35:9-15: Seis ciudades refugian a homicidas accidentales
Escena del capítuloNúmeros 35

En la vida diaria

El sargento de una comisaría lleva a un conductor asustado a una sala segura después de un choque mortal, mientras parientes enojados esperan fuera. El conductor aún debe responder preguntas, pero la multitud no puede decidir su culpa en la puerta. La protección permite que se celebre un juicio. El refugio de Israel es una ciudad con normas concretas sobre un familiar vengador.

Observe

Números 35:12 El refugio protege al acusado hasta un juicio público. Entrar en la ciudad no se describe como prueba de inocencia ni como una salida automática de la responsabilidad.

Números 35:9-15

Santa Biblia Reina Valera 1909

9Y habló Jehová á Moisés, diciendo:

10Habla á los hijos de Israel, y diles: Cuando hubiereis pasado el Jordán á la tierra de Canaán,

11Os señalaréis ciudades, ciudades de acogimiento tendréis, donde huya el homicida que hiriere á alguno de muerte por yerro.

12Y os serán aquellas ciudades por acogimiento del pariente, y no morirá el homicida hasta que esté á juicio delante de la congregación.

13De las ciudades, pues, que daréis, tendréis seis ciudades de acogimiento.

14Tres ciudades daréis de esta parte del Jordán, y tres ciudades daréis en la tierra de Canaán; las cuales serán ciudades de acogimiento.

15Estas seis ciudades serán para acogimiento á los hijos de Israel, y al peregrino, y al que morare entre ellos, para que huya allá cualquiera que hiriere de muerte á otro por yerro.

Números 35:16-21

Matar deliberadamente exige pena de muerte

Matar con una herramienta de hierro, una piedra o un arma de madera capaz de causar la muerte se trata como asesinato. La ley también nombra el odio, la emboscada y un golpe hostil como indicios de una muerte deliberada. El asesino debe morir, y el familiar vengador ejecuta la sentencia. Estas ciudades no dan a un asesino un lugar seguro para esconderse de la condena. Esa persona debe morir. Importa el arma, igual que los hechos y cualquier odio mostrado. Estos datos ayudan a decidir si alguien tenía intención de matar.

Números 35:16-21: Matar deliberadamente exige pena de muerte
Escena del capítuloNúmeros 35

En la vida diaria

Una investigadora de homicidios coloca un informe sobre un arma junto a mensajes que muestran una emboscada planeada. Estudia los hechos que distinguen un ataque deliberado de un accidente, en vez de tratar todas las muertes como iguales. La distinción determina la acusación que recomienda. Números asigna una pena de muerte ejecutada por el familiar vengador de la víctima.

Observe

Números 35:20 El odio y tender una emboscada se nombran junto al acto mismo. Los jueces deben preguntar qué quiso hacer y qué planeó quien mató. La muerte no es lo único que valoran.

Números 35:16-21

Santa Biblia Reina Valera 1909

16Y si con instrumento de hierro lo hiriere y muriere, homicida es; el homicida morirá:

17Y si con piedra de mano, de que pueda morir, lo hiriere, y muriere, homicida es; el homicida morirá.

18Y si con instrumento de palo de mano, de que pueda morir, lo hiriere, y muriere, homicida es; el homicida morirá.

19El pariente del muerto, él matará al homicida: cuando lo encontrare, él le matará.

20Y si por odio lo empujó, ó echó sobre él [alguna cosa] por asechanzas, y muere;

21O por enemistad lo hirió con su mano, y murió: el heridor morirá; es homicida; el pariente del muerto matará al homicida, cuando lo encontrare.

Números 35:22-25

La comunidad protege al homicida accidental

La ley describe después una muerte sin odio ni planificación: un empujón repentino o un objeto lanzado que golpea a alguien que no se ha visto. La comunidad debe juzgar entre quien mató y el familiar vengador. Si la muerte fue accidental, debe proteger a quien la causó y devolverlo a la ciudad de refugio. La persona permanece allí hasta que muera el sumo sacerdote. La protección no significa volver de inmediato a la vida normal. La muerte sigue siendo grave, pero a quien mató por accidente no se lo trata como a un asesino que debe ser ejecutado.

Números 35:22-25: La comunidad protege al homicida accidental
Escena del capítuloNúmeros 35
Canaán y las tierras vecinas
Canaán y las tierras vecinas

En la vida diaria

La presidenta de un tribunal laboral oye que una herramienta que cayó mató a un trabajador y distingue un accidente no visto de un ataque planeado. Rechaza la venganza mientras explica las restricciones relacionadas con el incidente. La familia doliente sigue afrontando una pérdida que no puede deshacerse. La restricción de Israel es residir en una ciudad de refugio hasta que muera el sumo sacerdote.

Observe

Números 35:25 La comunidad debe librar activamente del vengador a quien mató por accidente. Determinar que fue un accidente exige protección, no una simple declaración que nadie hace cumplir.

Números 35:22-25

Santa Biblia Reina Valera 1909

22Mas si casualmente lo empujó sin enemistades, ó echó sobre él cualquier instrumento sin asechanzas,

23O bien, sin verlo, hizo caer sobre él alguna piedra, de que pudo morir, y muriere, y él no era su enemigo, ni procuraba su mal;

24Entonces la congregación juzgará entre el heridor y el pariente del muerto conforme á estas leyes:

25Y la congregación librará al homicida de mano del pariente del muerto, y la congregación lo hará volver á su ciudad de acogimiento, á la cual se había acogido; y morará en ella hasta que muera el gran sacerdote, el cual fué ungido con el aceite santo.

Números 35:26-29

Salir del refugio quita su protección

Quien mata por accidente debe permanecer dentro de la ciudad de refugio hasta la muerte del sumo sacerdote. La persona podría salir antes. Si el vengador la encuentra fuera y la mata, no se le considera culpable por derramar esa sangre. Después de morir el sacerdote, la persona puede volver a la tierra familiar. Dios da esto como norma permanente. El refugio es, por tanto, una protección real pero limitada. La persona no puede elegir cuándo volver a casa. Hasta que muera el sumo sacerdote, esta seguridad termina en el borde de la ciudad.

Números 35:26-29: Salir del refugio quita su protección
Escena del capítuloNúmeros 35

En la vida diaria

Una testigo protegida lee el límite de su plan de seguridad antes de dirigirse hacia la salida de la estación. Fuera de la zona vigilada, la protección organizada para ella ya no se aplica del mismo modo. Vuelve a esperar el traslado autorizado. Números permite al vengador matar fuera del refugio, a diferencia de un programa moderno de protección de testigos.

Observe

Números 35:28 La liberación está ligada a la muerte del sumo sacerdote, no a un número de meses elegido por quien vive allí. La persona no puede decidir sola que ya ha pasado suficiente tiempo.

Números 35:26-29

Santa Biblia Reina Valera 1909

26Y si el homicida saliere fuera del término de su ciudad de refugio, á la cual se acogió,

27Y el pariente del muerto le hallare fuera del término de la ciudad de su acogida, y el pariente del muerto al homicida matare, no se le culpará [por ello]:

28Pues en su ciudad de refugio deberá [aquél] habitar hasta que muera el gran sacerdote: y después que muriere el gran sacerdote, el homicida volverá á la tierra de su posesión.

29Y estas cosas os serán por ordenanza de derecho por vuestras edades, en todas vuestras habitaciones.

Números 35:30-34

Hacen falta testigos; pagar no libera

No se puede condenar a muerte a un asesino con un solo testigo. El dinero no puede comprar la liberación de una condena por asesinato ni permitir que un homicida accidental salga del refugio antes de morir el sumo sacerdote. Dios dice que derramar sangre contamina la tierra y que se requiere la muerte del asesino para responder por la sangre derramada. La razón no se limita al orden público: Dios vive entre Israel, por lo que la tierra no debe contaminarse. La afirmación de una persona no basta para matar a alguien. Tampoco puede una persona rica usar dinero para escapar de la sentencia.

En la vida diaria

Un capellán de prisión escucha a un preso adinerado ofrecer dinero para hacer desaparecer una condena grave. El capellán se niega a tratar el pago como respuesta a la pérdida de una vida. Un cheque no puede resolver lo ocurrido. Números también exige varios testigos y basa su pena de muerte en la presencia de Dios dentro de la tierra.

Observe

Números 35:30 Un solo testigo no puede conseguir una sentencia de muerte. Incluso cuando la pena exigida es severa, el mandato limita qué pruebas bastan para imponerla.

Números 35:30-34

Santa Biblia Reina Valera 1909

30Cualquiera que hiriere á alguno, por dicho de testigos, morirá el homicida: mas un solo testigo no hará fe contra alguna persona para que muera.

31Y no tomaréis precio por la vida del homicida; porque está condenado á muerte: mas indefectiblemente morirá.

32Ni tampoco tomaréis precio del que huyó á su ciudad de refugio, para que vuelva á vivir en su tierra, hasta que muera el sacerdote.

33Y no contaminaréis la tierra donde estuviereis: porque esta sangre amancillará la tierra: y la tierra no será expiada de la sangre que fué derramada en ella, sino por la sangre del que la derramó.

34No contaminéis, pues, la tierra donde habitáis, en medio de la cual yo habito; porque yo Jehová habito en medio de los hijos de Israel.

Detalles que vale la pena notar

34versículos en esta lectura
6movimientos principales

La imagen inicial

Números 35:1 comienza con “Y HABLÓ Jehová á Moisés en los campos de Moab, junto al Jordán de Jericó, diciendo:”

Dónde cambia el capítulo

Números 35:17 forma un giro natural: “Y si con piedra de mano, de que pueda morir, lo hiriere, y muriere, homicida es; el homicida morirá.”

La nota final

Números 35:34 deja al lector con “No contaminéis, pues, la tierra donde habitáis, en medio de la cual yo habito; porque yo Jehová habito en medio de los hijos de Israel.”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras ciudades, homicida, morir, para, ciudad, tierra ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

ejidos
Terrenos alrededor de las ciudades destinados aquí a mantener el ganado.
yerro
Error o accidente por el que alguien mata sin haberlo querido.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20