El panorama
Los cautivos se sientan junto a los ríos de Babilonia y lloran por Sión, el monte santo que representa su hogar perdido. Babilonia es la tierra cuyas fuerzas se los llevaron. Sus captores exigen canciones, pero el dolor vuelve intolerable ese entretenimiento. Quien habla promete no olvidar Jerusalem, la ciudad de culto arruinada. Se culpa a Edom, un pueblo vecino, de haber alentado su destrucción. El final pide que se devuelva a Babilonia lo que hizo e incluye una bendición estremecedora sobre quien mate a sus niños.
En este capítulo
- Los músicos cautivos rechazan la alegría forzada Salmos 137:1-4
Los desterrados se sientan junto a los ríos y lloran al recordar su hogar.
- Un voto costoso protege la memoria Salmos 137:5-6
Quien habla se dirige a la ciudad perdida y une la memoria a las habilidades de su propio cuerpo.
- El deseo de venganza alcanza a niños Salmos 137:7-9
Quien ora pide a Dios que recuerde a los vecinos que alentaron la destrucción total de la ciudad.
Verdad central
El dolor por un hogar arruinado se convierte en un voto de recuerdo y en una amarga petición de represalia violenta contra quienes lo destruyeron.

Las Escrituras junto al resumen
Salmos · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 9Salmos 137:1-4
Los músicos cautivos rechazan la alegría forzada
Los desterrados se sientan junto a los ríos y lloran al recordar su hogar. Las arpas cuelgan de árboles cercanos en vez de sonar en sus manos. Quienes se los llevaron y arruinaron sus vidas exigen una canción alegre de la ciudad perdida. Los cantores preguntan cómo pueden interpretar el canto del Señor en tierra extranjera. El problema no es una simple falta de instrumentos. Sus captores exigen su culto como entretenimiento. La pregunta expresa dolor, humillación y rechazo a tratar lo perdido como una actuación ligera.

En la vida diaria
Una cantante refugiada deja su instrumento en el estuche cuando un visitante pide una canción alegre del hogar que ha perdido. Explica que no puede convertir esa pérdida en entretenimiento para los presentes. Los demás guardan silencio mientras ella cierra el broche. La negativa protege el peso de su dolor. En el salmo, la exigencia viene de los propios captores.
Observe
Salmos 137:2 Las arpas están presentes, pero colgadas. El silencio nace del dolor y del significado de la exigencia, no de carecer de medios para hacer música.
Salmos 137:1-4
Santa Biblia Reina Valera 19091JUNTO á los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos, y aun llorábamos, acordándonos de Sión.
2Sobre los sauces en medio de ella colgamos nuestras arpas.
3Y los que allí nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos, y los que nos habían desolado [nos pedían] alegría, [diciendo]:
4Cantadnos algunos de los himnos de Sión. ¿Cómo cantaremos canción de Jehová en tierra de extraños?
Salmos 137:5-6
Un voto costoso protege la memoria
Quien habla se dirige a la ciudad perdida y une la memoria a las habilidades de su propio cuerpo. Si la olvida, que su mano derecha pierda su capacidad. Si no la pone por encima de su mayor alegría, que su lengua se pegue inútilmente dentro de su boca. La mano y la lengua son los medios para las canciones que exigían sus captores. El voto hace que olvidar sea más costoso que callar. La ciudad sigue siendo central incluso a distancia. Rechaza una forma de alegría que exigiría apartar de la mente su ruina.
En la vida diaria
Una pianista desterrada coloca una foto de su sala de conciertos dañada junto al teclado antes de un recital público. Cambia la presentación prevista para nombrar el lugar y su pérdida. Volver a tocar no significa dejarlo atrás. Sus manos esperan mientras habla. El salmo hace un voto severo contra el olvido, que incluye perder la capacidad musical.
Observe
Salmos 137:6 La lengua que cantaría queda bajo el voto. Recordar la ciudad importa más a quien habla que conservar la libertad de actuar con alegría.
Salmos 137:5-6
Santa Biblia Reina Valera 19095Si me olvidare de ti, oh Jerusalem, mi diestra sea olvidada.
6Mi lengua se pegue á mi paladar, si de ti no me acordare; si no ensalzare á Jerusalem como preferente asunto de mi alegría.
Salmos 137:7-9
El deseo de venganza alcanza a niños
Quien ora pide a Dios que recuerde a los vecinos que alentaron la destrucción total de la ciudad. Luego se dirige a la nación captora y llama feliz a quien le devuelva su violencia. El último deseo va más lejos. Bendice a quien tome a sus niños pequeños y los estrelle contra piedras. Las palabras son estremecedoras y no deben suavizarse como si pidieran una justicia leve. Expresan una venganza amarga de personas cuyo mundo fue destruido. La oración da voz a esa ira sin describir su cumplimiento ni hacer responsables a los niños de los actos de sus gobernantes.
En la vida diaria
Una consejera de duelo escucha a una sobreviviente decir que las pérdidas han vuelto insoportable cualquier pensamiento sobre el futuro de los atacantes. Deja que se exprese el dolor sin convertir la venganza en un plan de acción. La sala contiene una ira demasiado intensa para una frase cortés. No se hace daño a ningún niño. El propio salmo expresa un deseo brutal contra los niños del enemigo.
Observe
Salmos 137:9 Los últimos blancos son niños pequeños, lo cual hace especialmente severo el deseo de venganza. Su mención impide reducir el final a un castigo solo de gobernantes culpables.
Salmos 137:7-9
Santa Biblia Reina Valera 19097Acuérdate, oh Jehová, de los hijos de Edom en el día de Jerusalem; quienes decían: Arrasadla, arrasadla hasta los cimientos.
8Hija de Babilonia destruída, bienaventurado el que te diere el pago de lo que tú nos hiciste.
9Bienaventurado el que tomará y estrellará tus niños contra las piedras.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Salmos 137:1 comienza con “JUNTO á los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos, y aun llorábamos, acordándonos de Sión.”
Dónde cambia el capítulo
Salmos 137:4 forma un giro natural: “Cantadnos algunos de los himnos de Sión. ¿Cómo cantaremos canción de Jehová en tierra de extraños?”
La nota final
Salmos 137:9 deja al lector con “Bienaventurado el que tomará y estrellará tus niños contra las piedras.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jerusalem, alegr, arrasadla, Babilonia, bamos, bienaventurado ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- diestra
- La mano derecha, aquí relacionada con la capacidad de tocar música.
- bienaventurado
- Considerado feliz o digno de dicha por lo que hace o recibe.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



