El panorama
Personas violentas se reúnen, planean daño y ponen trampas ocultas para quien ora. Sus palabras se representan como veneno de serpiente. La oración pide protección al Señor y lo recuerda como escudo en la batalla. También pide que las propias palabras y planes de los atacantes vuelvan sobre ellos en un juicio severo. El final confía en que Dios defienda a los afligidos y a los pobres. El futuro que se les promete es gratitud en su presencia, en lugar de la red tendida junto a su camino.
En este capítulo
- Palabras y trampas amenazan el camino Salmos 140:1-5
La petición inicial busca liberación de personas malas y violentas.
- La protección pasada sostiene otra petición Salmos 140:6-8
Al declarar que el Señor es su Dios, quien ora pide ser escuchado.
- Los pobres esperan defensa de Dios Salmos 140:9-13
Que las palabras dañinas de los atacantes vuelvan sobre ellos: esta es ahora la petición a Dios.
Verdad central
La persona amenazada pide a Dios bloquear los planes violentos, devolver el daño a los malvados y defender los derechos de los afligidos.

Las Escrituras junto al resumen
Salmos · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 13Salmos 140:1-5
Palabras y trampas amenazan el camino
La petición inicial busca liberación de personas malas y violentas. Por dentro planean daño y se reúnen una y otra vez para el conflicto. Sus lenguas están afiladas como las de una serpiente, con veneno bajo los labios. Las palabras son parte del ataque, no solo de una discusión que lo rodea. La petición de protección nombra luego el plan de hacerlo tropezar. Enemigos orgullosos han ocultado cuerdas, redes y trampas junto a su ruta. El peligro está tanto en la hostilidad abierta como en cosas puestas donde no las espera. Necesita protección antes del siguiente paso.

En la vida diaria
Una trabajadora de almacén descubre que un compañero ha alterado el registro de existencias y ha difundido una acusación que la culpa de mercancía perdida. Fotografía las páginas y pide al supervisor revisar los registros de acceso antes de acabar el turno. Las palabras y los actos ocultos trabajan juntos contra ella. El salmo describe una amenaza de violencia, no solo daño a un empleo.
Observe
Salmos 140:3 El veneno pertenece a lenguas y labios. El habla se trata como medio de herir, lo que une las palabras de quienes conspiran con la violencia que buscan.
Salmos 140:1-5
Santa Biblia Reina Valera 19091Al Músico principal: Salmo de David. LÍBRAME, oh Jehová, de hombre malo: guárdame de hombre violento;
2Los cuales maquinan males en el corazón, cada día urden contiendas.
3Aguzaron su lengua como la serpiente; veneno de áspid hay debajo de sus labios. (Selah.)
4Guárdame, oh Jehová, de manos del impío, presérvame del hombre injurioso; que han pensado de trastornar mis pasos.
5Hanme escondido lazo y cuerdas los soberbios; han tendido red junto á la senda; me han puesto lazos. (Selah.)
Salmos 140:6-8
La protección pasada sostiene otra petición
Al declarar que el Señor es su Dios, quien ora pide ser escuchado. Recuerda que la fuerza divina protegió su cabeza durante una batalla. Ese cuidado anterior da una base clara a la petición presente. Pide a Dios no conceder el deseo del malvado ni hacer prosperar el plan perverso. El éxito permitiría a los atacantes elevarse con orgullo. Por tanto, pide tanto seguridad como un límite al triunfo de ellos. La protección recordada no se toma como excusa para dejar de orar mientras quedan nuevos planes.
En la vida diaria
Una antigua voluntaria de rescate llama a la coordinadora que la guio durante una crisis anterior cuando aparece una nueva amenaza en la ruta. Explica lo que ocurre y pide detener el plan inseguro antes de que otros lo sigan. La ayuda pasada le da motivo para volver a llamar. El salmo recuerda a Dios protegiendo a quien ora en la batalla.
Observe
Salmos 140:7 La cabeza estuvo cubierta en un día de batalla. La protección recordada es lo bastante concreta para sostener la nueva petición contra otro plan peligroso.
Salmos 140:6-8
Santa Biblia Reina Valera 19096He dicho á Jehová: Dios mío eres tú; escucha, oh Jehová, la voz de mis ruegos.
7Jehová Señor, fortaleza de mi salud, tú pusiste á cubierto mi cabeza el día de las armas.
8No des, oh Jehová, al impío sus deseos; no saques adelante su pensamiento, [que no] se ensoberbezca. (Selah.)
Salmos 140:9-13
Los pobres esperan defensa de Dios
Que las palabras dañinas de los atacantes vuelvan sobre ellos: esta es ahora la petición a Dios. Brasas, fuego y hoyos profundos describen un juicio del que no se levantarán. Quien ora quiere que el mentiroso violento no tenga lugar seguro y que el mal lo persiga. Son peticiones severas para que termine la amenaza. La confianza final es que el Señor sostiene a los afligidos y los derechos de los pobres. Las personas rectas le darán gracias y vivirán ante él. Su seguridad depende de un defensor más fuerte que quienes ahora las rodean.
En la vida diaria
Una coordinadora de apoyo a víctimas se sienta junto a una familia amenazada mientras se lee una orden de protección. Los padres escuchan las condiciones que impiden que el agresor regrese. El alivio depende de algo más que palabras amables; la amenaza necesita un límite efectivo. La coordinadora los ayuda a entender los próximos pasos. El salmo pide un juicio mucho más severo, que incluye la muerte.
Observe
Salmos 140:12 El derecho de los pobres se nombra junto a su aflicción. La petición trata su causa como algo que Dios sostiene, no solo como una necesidad que despierta lástima.
Salmos 140:9-13
Santa Biblia Reina Valera 19099En cuanto á los que por todas partes me rodean, la maldad de sus propios labios cubrirá su cabeza.
10Caerán sobre ellos brasas; [Dios] los hará caer en el fuego, en profundos hoyos de donde no salgan.
11El hombre deslenguado no será firme en la tierra: el mal cazará al hombre injusto para derribarle.
12Yo sé que hará Jehová el juicio del afligido, el juicio de los menesterosos.
13Ciertamente los justos alabarán tu nombre; los rectos morarán en tu presencia.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Salmos 140:1 comienza con “Al Músico principal: Salmo de David. LÍBRAME, oh Jehová, de hombre malo: guárdame de hombre violento;”
Dónde cambia el capítulo
Salmos 140:7 forma un giro natural: “Jehová Señor, fortaleza de mi salud, tú pusiste á cubierto mi cabeza el día de las armas.”
La nota final
Salmos 140:13 deja al lector con “Ciertamente los justos alabarán tu nombre; los rectos morarán en tu presencia.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, hombre, Selah, cabeza, caer, Dios ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- áspid
- Serpiente venenosa cuya mordedura puede causar daño grave o muerte.
- menesterosos
- Personas que carecen de lo necesario y necesitan ayuda para vivir.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



