El panorama
Un hombre ora mientras sus enemigos buscan matarlo. Aquí no se menciona ningún suceso concreto. Acude a Dios en busca de refugio y luego cuenta cómo el dolor lo ha desgastado. Hasta sus vecinos mantienen la distancia. Su confianza es real, pero también lo son su miedo y su dolor. Al final recuerda la ayuda que recibió cuando se sentía excluido. Anima a otros que adoran a Dios a mantener la esperanza.
En este capítulo
- Una vida atrapada en manos seguras Salmos 31:1-8
Pide al Señor que lo salve y que su confianza no termine en vergüenza.
- El dolor y el rechazo lo desgastan Salmos 31:9-13
El dolor vuelve a irrumpir en la oración.
- El futuro pertenece a Dios Salmos 31:14-18
Ante estas amenazas, sigue diciéndole al Señor que le pertenece.
- Escuchado pese a un temor precipitado Salmos 31:19-24
Ahora alaba a Dios por el bien que da a quienes confían en él y lo honran.
Verdad central
Un hombre cuyos enemigos buscan su vida confía su futuro a Dios y recuerda que fue escuchado cuando se sentía olvidado.

Las Escrituras junto al resumen
Salmos · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 24Salmos 31:1-8
Una vida atrapada en manos seguras
Pide al Señor que lo salve y que su confianza no termine en vergüenza. Dios es como una fortaleza de roca donde puede refugiarse. Necesita un guía y una salida de las trampas tendidas en secreto. Pone su vida al cuidado de Dios, seguro de que dice la verdad y lo ha rescatado. Rechaza a quienes confían en dioses falsos. Luego pasa a dar gracias. Dios ha visto su dolor y le ha dado espacio para moverse, en vez de entregarlo a sus enemigos.

En la vida diaria
Una pasajera de teleférico se abrocha un arnés de rescate a gran altura. Escucha al equipo y sale por la puerta abierta. La cuerda sostiene su peso. Cuando sus pies tocan la amplia plataforma de abajo, puede volver a respirar con libertad. El equipo la lleva al suelo. El hombre que ora confía a Dios toda su vida.
Observe
Salmos 31:7 Se dice que Dios conoce al hombre en su angustia. El alivio consiste tanto en ser reconocido personalmente como en escapar de un lugar peligroso.
Salmos 31:1-8
Santa Biblia Reina Valera 19091Al Músico principal: Salmo de David. EN ti, oh Jehová, he esperado; no sea yo confundido para siempre: líbrame en tu justicia.
2Inclina á mí tu oído, líbrame presto; séme por roca de fortaleza, por casa fuerte para salvarme.
3Porque tú eres mi roca y mi castillo; y por tu nombre me guiarás, y me encaminarás.
4Me sacarás de la red que han escondido para mí; porque tú eres mi fortaleza.
5En tu mano encomiendo mi espíritu: tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad.
6Aborrecí á los que esperan en vanidades ilusorias; mas yo en Jehová he esperado.
7Me gozaré y alegraré en tu misericordia; porque has visto mi aflicción; has conocido mi alma en las angustias.
8Y no me encerraste en mano del enemigo; hiciste estar mis pies en anchura.
Salmos 31:9-13
El dolor y el rechazo lo desgastan
El dolor vuelve a irrumpir en la oración. El hombre pide misericordia a Dios porque la pena ha agotado todo su cuerpo. Dice que sus propias faltas también han debilitado sus fuerzas. Sus enemigos lo desprecian, pero el daño viene asimismo de su entorno cercano. Sus vecinos le temen y sus conocidos se apartan de él en la calle. Se siente desechado como una vasija rota y olvidado como los muertos. No se trata solo de orgullo herido. Se extienden mentiras y sus enemigos planean matarlo.

En la vida diaria
Un trabajador de lavandería en duelo está fuera del cuarto de lavado mientras sus antiguos compañeros cruzan hacia la otra entrada. Los rumores sobre su ausencia los han vuelto reacios a hablar con él. Gira una taza agrietada entre las manos y se siente descartado antes de decir una palabra. El aislamiento añade peso al dolor que ya siente. El salmo también incluye culpa y un complot contra la vida del hombre que ora.
Observe
Salmos 31:12 Se compara con una vasija rota, algo que se tira. La imagen muestra cómo el rechazo de sus vecinos agrava el dolor que ya siente en el cuerpo.
Salmos 31:9-13
Santa Biblia Reina Valera 19099Ten misericordia de mí, oh Jehová, que estoy en angustia: hanse consumido de pesar mis ojos, mi alma, y mis entrañas.
10Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar: hase enflaquecido mi fuerza á causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.
11De todos mis enemigos he sido oprobio, y de mis vecinos en gran manera, y horror á mis conocidos: los que me veían fuera, huían de mí.
12He sido olvidado de [su] corazón como un muerto: he venido á ser como un vaso perdido.
13Porque he oído afrenta de muchos; miedo por todas partes, cuando consultaban juntos contra mí, é ideaban quitarme la vida.
Salmos 31:14-18
El futuro pertenece a Dios
Ante estas amenazas, sigue diciéndole al Señor que le pertenece. Dios tiene en sus manos los días de su vida, por eso pide escapar del poder de sus enemigos. Quiere que Dios se vuelva hacia él con bondad y lo salve por su misericordia. Su siguiente petición es dura. Pide que los malvados queden callados en la muerte. Han dicho mentiras arrogantes contra quienes hacen el bien. Quiere que sus palabras cesen y su vergüenza quede expuesta, en vez de quedar él avergonzado por haber invocado a Dios.

En la vida diaria
Una solicitante de asilo pone un conjunto de cartas amenazantes junto al escritorio de su asesor. No puede controlar a quienes las escribieron, pero pide que su futuro se decida mediante una audiencia justa. El asesor registra cada amenaza y explica el paso siguiente. Ella se va con la cita bien presente. Su asesor no puede tener en sus manos la duración de su vida como Dios lo hace aquí.
Observe
Salmos 31:15 Las manos representan dos clases de poder. El hombre confía en que Dios tiene sus días en sus manos mientras pide escapar del dominio de quienes lo persiguen.
Salmos 31:14-18
Santa Biblia Reina Valera 190914Mas yo en ti confié, oh Jehová: yo dije: Dios mío eres tú.
15En tu mano están mis tiempos: líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores.
16Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo: sálvame por tu misericordia.
17No sea yo confundido, oh Jehová, ya que te he invocado; sean corridos los impíos, estén mudos en el profundo.
18Enmudezcan los labios mentirosos, que hablan contra el justo cosas duras, con soberbia y menosprecio.
Salmos 31:19-24
Escuchado pese a un temor precipitado
Ahora alaba a Dios por el bien que da a quienes confían en él y lo honran. Dios los protege de personas arrogantes y palabras amargas. Recuerda una gran bondad recibida en una ciudad fuerte, aunque no da su nombre. En medio del pánico, una vez pensó que Dios ya no lo veía. Sin embargo, su clamor fue escuchado. Se dirige a otras personas fieles y las anima a amar al Señor. Dios las guarda y paga a los soberbios según sus actos. Termina llamando a quienes esperan en Dios a ser valientes.

En la vida diaria
Una voluntaria de un refugio para tormentas encuentra a un anciano sentado aparte porque cree que han omitido su nombre. Le muestra la cama ya preparada y la comida que han mantenido caliente. Más tarde, él cuenta a otra persona recién llegada y ansiosa que su miedo se adelantó a los hechos. La acogida estaba allí mientras él se sentía olvidado. Una cama preparada cubre una necesidad. La oración también busca protección frente a enemigos arrogantes.
Observe
Salmos 31:22 El hombre admite que su conclusión anterior fue precipitada. Sentirse apartado no significaba que la oración no hubiera sido escuchada, y la alabanza posterior corrige aquel temor.
Salmos 31:19-24
Santa Biblia Reina Valera 190919¡Cuán grande es tu bien, que has guardado para los que te temen, que has obrado para los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!
20Los esconderás en el secreto de tu rostro de las arrogancias del hombre: los pondrás en un tabernáculo á cubierto de contención de lenguas.
21Bendito Jehová, porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fuerte.
22Y decía yo en mi premura: Cortado soy de delante de tus ojos: tú empero oíste la voz de mis ruegos, cuando á ti clamaba.
23Amad á Jehová todos vosotros sus santos: á los fieles guarda Jehová, y paga abundantemente al que obra con soberbia.
24Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, y tome vuestro corazón aliento.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Salmos 31:1 comienza con “Al Músico principal: Salmo de David. EN ti, oh Jehová, he esperado; no sea yo confundido para siempre: líbrame en tu justicia.”
Dónde cambia el capítulo
Salmos 31:12 forma un giro natural: “He sido olvidado de [su] corazón como un muerto: he venido á ser como un vaso perdido.”
La nota final
Salmos 31:24 deja al lector con “Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, y tome vuestro corazón aliento.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, para, porque, mano, misericordia, brame ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- oprobio
- Deshonra o desprecio que una persona recibe de otras.
- premura
- Prisa o urgencia que aquí acompaña una conclusión precipitada.
- tabernáculo
- Tienda o refugio, usado aquí como imagen de protección.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



