Un clamor entre aguas pide misericordia

Salmos 69

El panorama

El salmista se siente como alguien que se hunde en barro y aguas profundas. Los enemigos lo odian sin causa, aunque también admite sus propios pecados ante Dios. Su devoción por la casa de Dios le ha traído burlas y distanciamiento, incluso en su familia. La oración pasa por súplicas de rescate, la falta de consuelo humano y peticiones severas contra los atacantes. Termina ampliando la esperanza a Sión, el monte santo de Jerusalén, y a las ciudades de Judá, la tierra que lo rodea.

En este capítulo

Verdad central

El salmista avergonzado y en peligro pide a Dios que lo rescate, y luego espera alabanza y un hogar restaurado para el pueblo en general.

Salmos 69: Un clamor entre aguas pide misericordia
Escena del capítuloSalmos 69

Las Escrituras junto al resumen

Salmos · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 36

Salmos 69:1-4

Las aguas amenazan su vida

La súplica empieza con aguas que alcanzan la vida del salmista. Se hunde en barro profundo sin un apoyo firme, mientras las corrientes pasan sobre él. El clamor le ha agotado la garganta y los ojos mientras espera a Dios. Los enemigos son más numerosos que los cabellos de su cabeza, fuertes y decididos a destruirlo injustamente. Incluso debe devolver lo que no robó. Las imágenes de agua llevan una queja concreta: la presión lo abruma y se le imponen exigencias sin fundamento justo.

Salmos 69:1-4: Las aguas amenazan su vida
Escena del capítuloSalmos 69

En la vida diaria

Una mujer con un pequeño negocio de comidas se sienta ante una demanda de dinero que nunca recibió. Cada intento de explicar trae otra carta, y las llamadas le han dejado la voz ronca. Extiende los registros bancarios sobre la mesa, pero la presión no cesa. La falta de una base justa resulta agotadora. El salmista se enfrenta a enemigos que buscan quitarle la vida.

Observe

Salmos 69:4 Devolver lo que no se tomó hace concreta la injusticia. El salmista no solo cae mal; se le obliga a responder por un acto que niega haber cometido.

Salmos 69:1-4

Santa Biblia Reina Valera 1909

1Al Músico principal: sobre Sosannim: Salmo de David. SÁLVAME, oh Dios, porque las aguas han entrado hasta el alma.

2Estoy hundido en cieno profundo, donde no hay pie: he venido á abismos de aguas, y la corriente me ha anegado.

3Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido; han desfallecido mis ojos esperando á mi Dios.

4Hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; hanse fortalecido mis enemigos, los que me destruyen sin por qué: he venido pues á pagar lo que no he tomado.

Salmos 69:5-12

La devoción se vuelve motivo de burla

Dios conoce la necedad y los pecados del salmista, así que este no afirma ser totalmente inocente. Pide que otros que confían en Dios no sean avergonzados por su sufrimiento. Ha soportado insultos por causa de Dios y se ha vuelto extraño incluso para sus hermanos. La preocupación por la casa divina lo consume, y los insultos contra Dios también recaen sobre él. El ayuno y la ropa de duelo solo traen más burlas. Tanto las figuras públicas como los bebedores hacen de él su tema. El relato distingue la culpa admitida de la hostilidad causada por su devoción.

Salmos 69:5-12: La devoción se vuelve motivo de burla
Escena del capítuloSalmos 69

En la vida diaria

Una voluntaria de cuidados paliativos vuelve de un homenaje tranquilo y encuentra a vecinos burlándose del tiempo que dedica a desconocidos moribundos. Su familia ha dejado de invitarla a comer porque resiente ese compromiso. Ella admite errores en otras partes de su vida, pero la burla apunta a este cuidado. Pide a una amiga que siga escuchando. La devoción del salmo se centra en la casa y la honra de Dios.

Observe

Salmos 69:5 El salmista admite que Dios conoce sus pecados antes de describir un odio injusto. Las faltas personales y un ataque injusto no se presentan como hechos que se excluyan entre sí.

Salmos 69:5-12

Santa Biblia Reina Valera 1909

5Dios, tú sabes mi locura; y mis delitos no te son ocultos.

6No sean avergonzados por mi causa los que te esperan, oh Señor Jehová de los ejércitos; no sean confusos por mí los que te buscan, oh Dios de Israel.

7Porque por amor de ti he sufrido afrenta; confusión ha cubierto mi rostro.

8He sido extrañado de mis hermanos, y extraño á los hijos de mi madre.

9Porque me consumió el celo de tu casa; y los denuestos de los que te vituperaban, cayeron sobre mí.

10Y lloré [afligiendo] con ayuno mi alma; y esto me ha sido por afrenta.

11Puse además saco por mi vestido; y vine á serles por proverbio.

12Hablaban contra mí los que se sentaban á la puerta, y [me zaherían] en las canciones de los bebedores de sidra.

Salmos 69:13-18

La misericordia debe llegar pronto

El salmista dirige su oración al Señor y pide que lo escuche favorablemente, basándose en su abundante misericordia. Vuelve a las imágenes del barro y la inundación y pide no hundirse, ser tragado ni quedar encerrado en el pozo. La bondad de Dios da el motivo para que se vuelva hacia él. Ruega por un rostro visible, una respuesta pronta y rescate de sus enemigos. Las imágenes repetidas transmiten urgencia sin cambiar al destinatario. Sigue buscando la cercanía de Dios mientras el peligro que lo rodea hace que todo lo demás parezca inestable.

Salmos 69:13-18: La misericordia debe llegar pronto
Escena del capítuloSalmos 69

En la vida diaria

Un trabajador de mantenimiento atrapado vuelve a llamar desde una zanja de servicio inundada. Informa del nivel creciente y pide al jefe de rescate que siga en la línea. El sonido de una voz que responde importa mientras el agua continúa subiendo. Necesita acción además de la seguridad de que alguien ha oído. El salmo basa su súplica en la misericordia de Dios.

Observe

Salmos 69:17 La petición de un rostro visible se une a una súplica de rapidez. El salmista necesita tanto la cercanía de Dios como ayuda pronta en la angustia que nombra.

Salmos 69:13-18

Santa Biblia Reina Valera 1909

13Empero yo [enderezaba] mi oración á ti, oh Jehová, al tiempo de [tu] buena voluntad: oh Dios, por la multitud de tu misericordia, por la verdad de tu salud, óyeme.

14Sácame del lodo, y no sea yo sumergido: sea yo libertado de los que me aborrecen, y del profundo de las aguas.

15No me anegue el ímpetu de las aguas, ni me suerba la hondura, ni el pozo cierre sobre mí su boca.

16Oyeme, Jehová, porque apacible es tu misericordia; mírame conforme á la multitud de tus miseraciones.

17Y no escondas tu rostro de tu siervo; porque estoy angustiado; apresúrate, óyeme.

18Acércate á mi alma, redímela: líbrame á causa de mis enemigos.

Salmos 69:19-21

Ningún testigo ofrece consuelo

Los insultos, la vergüenza y los enemigos están todos ante Dios. El salmista dice que la afrenta le ha roto el corazón. Buscó compasión y alguien que lo consolara, pero no encontró a nadie. Incluso la comida y la bebida forman parte del daño: le dan amargura para el hambre y una bebida agria para la sed. La queja no es solo que la ayuda llegara tarde. Quienes lo rodeaban respondieron a la necesidad con algo cruel o inútil. La oración expone esa falta de compasión ante el Dios que ya ve a las personas involucradas.

Salmos 69:19-21: Ningún testigo ofrece consuelo
Escena del capítuloSalmos 69

En la vida diaria

Una defensora de víctimas se sienta junto a una mujer después de que varios contactos de confianza se negaran a oír lo sucedido. Uno respondió a una petición de ayuda con otra acusación. La defensora trae agua y permite un largo silencio antes de preguntar algo más. Un pequeño cuidado importa donde se negó el consuelo básico. El salmo describe comida y bebida amargas dadas a una persona sufriente e indefensa.

Observe

Salmos 69:20 La búsqueda de alguien que consuele termina sin encontrar a nadie. El versículo nombra la ausencia de compasión humana como otra herida dentro del sufrimiento.

Salmos 69:19-21

Santa Biblia Reina Valera 1909

19Tú sabes mi afrenta, y mi confusión, y mi oprobio: delante de ti están todos mis enemigos.

20La afrenta ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado: y esperé quien se compadeciese de [mí], y no lo hubo: y consoladores, y ninguno hallé.

21Pusiéronme además hiel por comida, y en mi sed me dieron á beber vinagre.

Salmos 69:22-28

La oración pide un cambio severo

Una súplica severa pide que la mesa y la seguridad de los enemigos se conviertan en trampas. El salmista pide oscuridad, cuerpos temblorosos, ira divina y moradas vacías. Ellos persiguen a personas ya heridas por Dios. Sus palabras aumentan ese dolor. Pide que se acumule la culpa contra ellos y que sean quitados del registro de los vivos y de la compañía de los justos. Son peticiones severas de juicio, no deseos leves de corrección. La oración busca poner fin a la crueldad al pedir que Dios invierta la aparente seguridad de los atacantes.

En la vida diaria

Una defensora independiente presenta un largo registro de acoso ante una investigación después de que varias familias fueran atacadas repetidamente durante su duelo. Pide que se retire la protección de la que disfrutan los responsables y que el daño reciba una respuesta formal. Las familias esperan fuera en lugar de representar de nuevo su sufrimiento ante la sala. El salmo pide muerte y exclusión divina, mucho más que rendir cuentas ante la ley.

Observe

Salmos 69:26 Los enemigos intensifican el dolor de personas ya heridas. Esa crueldad añadida se da como motivo del juicio de dureza inusual que se pide en estos versículos.

Salmos 69:22-28

Santa Biblia Reina Valera 1909

22Sea su mesa delante de ellos por lazo, y [lo que es] para bien por tropiezo.

23Sean oscurecidos sus ojos para ver, y haz siempre titubear sus lomos.

24Derrama sobre ellos tu ira, y el furor de tu enojo los alcance.

25Sea su palacio asolado: en sus tiendas no haya morador.

26Porque persiguieron al que tú heriste; y cuentan del dolor de los que tú llagaste.

27Pon maldad sobre su maldad, y no entren en tu justicia.

28Sean raídos del libro de los vivientes, y no sean escritos con los justos.

Salmos 69:29-33

La voz pobre será escuchada

El salmista vuelve a su pobreza y dolor y pide que el rescate de Dios lo eleve a un lugar seguro. Promete canto y gratitud, y dice que esto agradará al Señor más que un gran animal sacrificado. Las personas humildes verán y se alegrarán, y quienes buscan cobrarán ánimo. La razón es que Dios oye a los necesitados y no desprecia a los cautivos. El contraste pasa de la falta de consuelo humano a la atención divina. El salmista imagina una alabanza cuyo valor nace de la verdad agradecida, no del precio de la ofrenda.

En la vida diaria

Una residente de un refugio se levanta durante una cena compartida y da las gracias a los voluntarios que la escucharon cuando tenía poco que ofrecer. No trae un regalo costoso, pero sus palabras claras hacen que otra huésped desanimada levante la mirada. La gratitud de una voz vulnerable cambia la sala. Quienes escuchan comprenden que la necesidad no la volvió invisible. El salmo alaba a Dios porque oye a los pobres.

Observe

Salmos 69:31 La gratitud se valora más que una ofrenda animal imponente. La comparación da a la alabanza sincera de una persona pobre un peso que no se puede medir por su costo material.

Salmos 69:29-33

Santa Biblia Reina Valera 1909

29Y yo afligido y dolorido, tu salud, oh Dios, me defenderá.

30Alabaré yo el nombre de Dios con cántico, ensalzarélo con alabanza.

31Y agradará á Jehová más que [sacrificio] de buey, ó becerro que echa cuernos y uñas.

32Veránlo los humildes, y se gozarán; buscad á Dios, y vivirá vuestro corazón.

33Porque Jehová oye á los menesterosos, y no menosprecia á sus prisioneros.

Salmos 69:34-36

La restauración alcanza la próxima generación

Se llama al cielo, la tierra, los mares y sus criaturas a alabar. Dios salvará su ciudad y reconstruirá las poblaciones de la tierra que la rodea para que las personas se establezcan y las posean. Los descendientes de sus siervos heredarán un hogar allí. Quienes aman su nombre vivirán seguros. El final es mucho más amplio que una vida en peligro. La esperanza del salmista se abre a una comunidad restaurada con futuro, y responde a las primeras imágenes de inestabilidad mediante la promesa de un lugar donde vivir.

En la vida diaria

Una coordinadora de reconstrucción marca en un mapa las casas reparadas mientras las familias desplazadas empiezan a volver. Una madre señala el cuarto que usará su hijo y piensa en años de vida cotidiana, no solo en el refugio de esta noche. El trabajo da un futuro a una comunidad que había vivido pendiente de avisos de emergencia. El salmo espera que Dios restaure las ciudades y la herencia de su pueblo.

Observe

Salmos 69:36 Los descendientes están incluidos entre quienes heredarán. El rescate esperado crea un hogar duradero, en lugar de terminar solo con la supervivencia de la generación presente.

Salmos 69:34-36

Santa Biblia Reina Valera 1909

34Alábenlo los cielos y la tierra, los mares, y todo lo que se mueve en ellos.

35Porque Dios guardará á Sión, y reedificará las ciudades de Judá; y habitarán allí, y la poseerán.

36Y la simiente de sus siervos la heredará, y los que aman su nombre habitarán en ella.

Detalles que vale la pena notar

36versículos en esta lectura
7movimientos principales

La imagen inicial

Salmos 69:1 comienza con “Al Músico principal: sobre Sosannim: Salmo de David. SÁLVAME, oh Dios, porque las aguas han entrado hasta el alma.”

Dónde cambia el capítulo

Salmos 69:18 forma un giro natural: “Acércate á mi alma, redímela: líbrame á causa de mis enemigos.”

La nota final

Salmos 69:36 deja al lector con “Y la simiente de sus siervos la heredará, y los que aman su nombre habitarán en ella.”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras Dios, Porque, Jehov, sean, sobre, afrenta ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

cieno
Barro blando y profundo en el que resulta difícil mantenerse en pie.
hiel
Sustancia amarga que aquí se da en lugar de alimento nutritivo.
saco
Tela áspera que se llevaba como señal de duelo o arrepentimiento.
denuestos
Insultos y palabras ofensivas dirigidos contra otra persona.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20