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Portada de El SEÑOR, Él Es Dios

1 Reyes 18:1-46

El SEÑOR, Él Es Dios

Letras · 1 Reyes

El SEÑOR, Él Es Dios

1 Reyes 18:1-46

Letras

Acerca de esta canción

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Esta canción pertenece a la colección de 1 Reyes. Hay una grabación disponible para escuchar aquí, con la letra completa más abajo.

Libro bíblico
1 Reyes
Colección
1 Reyes
Estilos musicales
Sin clasificar
[Verso 1] El camino de Elías llegó a un punto sin retorno. Nadie pudo detener lo que la palabra comenzó. Elías caminó bajo la palabra, y la historia cambió. Pero el propósito siguió avanzando aquella vez. [Pre-Coro] El camino se estrechó delante de sus pies, Pero la verdad no retrocedió aquella vez. [Coro] El SEÑOR, Él Es Dios, que los cielos oigan hoy, El orgullo fue sacudido y la misericordia quedó. Elías caminó bajo la palabra que no caerá, Y cada generación la historia guardará. [Verso 2] La voz llamó, y la respuesta cambió el rumbo. La voz llamó con claridad, no había dónde huir. Piedra sobre piedra, la obra volvió a levantarse. Y lo que parecía final abrió otro amanecer. [Puente] Una oración subió delante de Dios, y el corazón quedó expuesto. Lo que el hombre había sembrado comenzó a responder. El camino de Elías llegó a un punto sin retorno. Y la historia llegó al punto que no podía regresar. [Coro Final] El SEÑOR, Él Es Dios, que los cielos oigan hoy, El orgullo fue sacudido y la misericordia quedó. Elías caminó bajo la palabra que no caerá, Y cada generación la historia guardará. [Outro] Cesó el trueno, permaneció la respuesta. Toda la creación se inclinó ante la sabiduría eterna.

Nombrados en esta canciónElías

Sobre el pasaje

1 Reyes 18: La respuesta por fuego y el regreso de la lluvia

El regreso de la lluvia se promete antes de que Elías se presente ante Acab, así que el Carmelo no es un recurso para forzar el fin de la sequía. El capítulo muestra primero la presión del hambre mediante la búsqueda de hierba por parte de Acab y la peligrosa obra de Abdías al preservar a los profetas del SEÑOR. Cuando Acab llama a Elías el turbador de Israel, Elías devuelve la acusación al abandono real del SEÑOR. En el Carmelo, el pueblo no dice nada al principio. Los profetas de Baal claman, saltan y se hieren durante horas, pero ninguna voz responde. Elías repara un altar roto con doce piedras, empapa el sacrificio y ora brevemente. El fuego consume no solo la víctima sino la leña, las piedras, el polvo y el agua. El pueblo habla al fin: el SEÑOR es Dios. Los profetas de Baal mueren en Cisón. Solo entonces la vigilancia repetida hacia el mar termina con una nube del tamaño de una mano y gran lluvia.

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