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Hageo 2:1-9

La Gloria Postrera de Esta Casa

Letras · Hageo

La Gloria Postrera de Esta Casa

Hageo 2:1-9

Letras
[Memoria] ¿Quién vio esta casa en su primera gloria? ¿Quién mira ahora y siente que es menor? Los ancianos guardan imágenes antiguas, y el nuevo muro parece sin esplendor. [Exhortación] Esfuérzate, Zorobabel; esfuérzate, Josué, sumo sacerdote. Esfuérzate, pueblo entero, y trabajad, porque el SEÑOR no se esconde. [Coro] La gloria postrera de esta casa será mayor que la que tuvo atrás. No midas el futuro por la pobreza que hoy tus ojos pueden calcular. La gloria postrera de esta casa crecerá por la presencia del SEÑOR. Él sacudirá naciones y tesoros, y en este lugar concederá paz y honor. [Verso II] El pacto del éxodo permanece, el Espíritu sigue en medio del lugar. Una vez más cielo y tierra serán movidos, mar y suelo aprenderán a temblar. [Puente] La plata es suya, suyo es el oro, ninguna escasez limita su intención. El templo pequeño no reduce la promesa, ni el recuerdo viejo cancela la construcción. [Coro Final] La gloria postrera de esta casa será mayor que la que tuvo atrás. Trabajad con memoria, trabajad con lágrimas, el SEÑOR de los ejércitos la edificará. La gloria postrera de esta casa llegará más allá de lo visible. En este lugar él dará su paz, y su Espíritu permanecerá invencible. [Coda] Los viejos recordaron; las piedras nuevas también importaron.

Nombrados en esta canciónZorobabelJosué

Sobre el pasaje

Hageo 2: Una casa pequeña dentro de una promesa que hace temblar la tierra

El segundo capítulo del Libro de Hageo comienza con una comparación difícil que a todos se les permite ver: la casa presente parece nada junto a la gloria anterior que algunos de los obreros recuerdan. El SEÑOR no niega la pérdida de escala. La responde con presencia, pacto, Espíritu, gloria prometida y paz, y luego ensancha el horizonte hasta que el cielo, la tierra, el mar, la tierra seca y las naciones rodean este pequeño edificio. El capítulo pasa después por dictámenes sacerdotales para mostrar que el trabajo sagrado no transmite automáticamente santidad a quienes lo realizan. Sigue una nueva promesa fechada antes de que la cosecha pueda verificarla: «desde aqueste día daré bendición». Al fin, en ese mismo día, se habla a Zorobabel como siervo escogido y anillo de sellar mientras los reinos y los poderes militares son sacudidos a su alrededor.

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