Génesis 3:24
Una espada encendida que se revolvía á todos lados
La guardia se pone al final del tercer capítulo de la Biblia, y nada la retira en sesenta y cuatro libros.
Versículo por versículo
- 3:24
El árbol de la vida es distinto del árbol del conocimiento del bien y del mal en Génesis 2:9. La prohibición de 2:17 se refiere al segundo.
- 3:24
El versículo no dice que un querubín sostenga la espada. Sitúa a los querubines y la llama de la espada giratoria junto al acceso custodiado.
- 3:24
El propósito declarado de la exclusión aparece en Génesis 3:22: impedir que el hombre tome del árbol de la vida y viva para siempre.












El árbol no es talado. Lo que se guarda es el camino hacia él. Esa diferencia da a la última frase del capítulo su gravedad particular: la vida no ha desaparecido de la creación, pero Adán ya no puede tomarla por su cuenta. La frase cierra un acceso, no una discusión sobre la existencia del árbol.
La razón ya aparece en el versículo 22. Después de tomar del árbol prohibido, el hombre no debe tomar también del árbol de la vida y vivir para siempre. Son dos árboles distintos. Confundirlos borra el paso de la desobediencia a la exclusión. El árbol que da vida no era aquel cuyo fruto había sido prohibido en Génesis 2:17.
Dios ha vestido al hombre y a su mujer en el versículo 21, pero vestirlos no equivale a permitirles regresar. El cuidado y la expulsión aparecen en el mismo capítulo sin anularse. Tampoco el último versículo describe a un ángel con una espada en la mano. Menciona querubines y el resplandor de una espada que gira, sin precisar su disposición. El Libro de Génesis cierra la escena con el acceso custodiado. El árbol permanece. El camino está cerrado.