Objetos de la Biblia

La serpiente de bronce

La cura era una figura de lo que los estaba matando, y había que mirarla.

La queja que lo desata es la vieja con un filo nuevo: nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano. Vienen serpientes ardientes entre el pueblo y muchos mueren, y la confesión que sigue es inusualmente directa: hemos pecado por haber hablado contra Jehová y contra ti. Moisés ora, y la respuesta no es quitar las serpientes. Hazte una serpiente ardiente y ponla sobre una asta, y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá.

Dónde apareceNúmeros 21 · Juan 3

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Los movimientos, en el orden en que el texto los da.

La historia de La serpiente de bronce

  1. 01

    Números 21:4-5

    Nuestra alma tiene fastidio de este pan

    El camino rodea la tierra de Edom y el ánimo del pueblo se abatió por el camino. La queja nombra el maná como el agravio.

  2. 02

    Números 21:6-7

    Hemos pecado

    La admisión es inmediata y completa, y la petición es que quite de ellos las serpientes, que no es lo que ocurre.

  3. 03

    Números 21:8-9

    El que mirare a ella, vivirá

    El remedio es visible, público y pasivo. Un hombre demasiado débil para andar todavía puede girar la cabeza, y eso parece ser el diseño.

  4. 04

    2 Reyes 18:4

    La llamó Nehustán

    Ezequías la destruye porque se había vuelto objeto de incienso. Una reliquia auténtica de un rescate auténtico se convierte en aquello que una vez curó.

  5. 05

    Juan 3:14-15

    Así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado

    La comparación se hace a un hombre que vino de noche, y pone toda la lógica de mirar en vez de lograr en el centro de la conversación.

Por qué importa

No se pide nada al mordido salvo una mirada, y lo que han de mirar es una imagen de su propia aflicción levantada donde todos puedan verla. Las serpientes no se quitan; el morir sí. Luego el objeto tiene una posteridad larga y mala. Siete siglos después Ezequías hace pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban incienso los hijos de Israel, y la llamó Nehustán, un pedazo de bronce. Y Jesús, hablando con Nicodemo de noche, recurre justo a esto: como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado.

2 canciones

La música

Todas las canciones del catálogo cuyo pasaje cae dentro de estos capítulos.

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