9:22Y después que Abimelech hubo dominado sobre Israel tres años,
9:23Envió Dios un espíritu malo entre Abimelech y los hombres de Sichêm: que los de Sichêm se levantaron contra Abimelech:
9:24Para que el agravio de los setenta hijos de Jerobaal, y la sangre de ellos, viniera á ponerse sobre Abimelech su hermano que los mató, y sobre los hombres de Sichêm que corroboraron las manos de él para matar á sus hermanos.
9:25Y pusiéronle los de Sichêm asechadores en las cumbres de los montes, los cuales salteaban á todos los que pasaban junto á ellos por el camino; de lo que fué dado aviso á Abimelech.
9:26Y Gaal hijo de Ebed vino con sus hermanos, y pasáronse á Sichêm: y los de Sichêm se confiaron en él.
9:27Y saliendo al campo, vendimiaron sus viñas, y pisaron [la uva], é hicieron alegrías; y entrando en el templo de sus dioses, comieron y bebieron, y maldijeron á Abimelech.
9:28Y Gaal hijo de Ebed dijo: ¿Quién es Abimelech y qué es Sichêm, para que nosotros á él sirvamos? ¿no es hijo de Jerobaal? ¿y [no es] Zebul su asistente? Servid á los varones de Hemor padre de Sichêm: mas ¿por qué habíamos de servir á él?
9:29Fuérame dado este pueblo bajo de mi mano, yo echaría luego á Abimelech. Y decía á Abimelech: Aumenta tus escuadrones, y sal.
9:30Y Zebul asistente de la ciudad, oyendo las palabras de Gaal hijo de Ebed, encendióse su ira;
9:31Y envió sagazmente mensajeros á Abimelech, diciendo: He aquí que Gaal hijo de Ebed y sus hermanos han venido á Sichêm, y he aquí, que han cercado la ciudad contra ti.
9:32Levántate pues ahora de noche, tú y el pueblo que está contigo, y pon emboscada en el campo:
9:33Y por la mañana al salir del sol te levantarás y acometerás la ciudad: y él y el pueblo que está con él saldrán contra ti, y tu harás con él según que se te ofrecerá.
9:34Levantándose pues de noche Abimelech y todo el pueblo que con él estaba, pusieron emboscada contra Sichêm con cuatro compañías.
9:35Y Gaal hijo de Ebed salió, y púsose á la entrada de la puerta de la ciudad: y Abimelech y todo el pueblo que con él estaba, se levantaron de la emboscada.
9:36Y viendo Gaal el pueblo, dijo á Zebul: He allí pueblo que desciende de las cumbres de los montes. Y Zebul le respondió: La sombra de los montes te parece hombres.
9:37Mas Gaal tornó á hablar, y dijo: He allí pueblo que desciende por medio de la tierra, y un escuadrón viene camino de la campiña de Meonenim.
9:38Y Zebul le respondió: ¿Dónde está ahora aquel tu hablar, diciendo: Quién es Abimelech para que le sirvamos? ¿No es este el pueblo que tenías en poco? Sal pues ahora, y pelea con él.
9:39Y Gaal salió delante de los de Sichêm, y peleó contra Abimelech.
9:40Mas persiguiólo Abimelech, delante del cual él huyó; y cayeron heridos muchos hasta la entrada de la puerta.
9:41Y Abimelech se quedó en Aruma; y Zebul echó fuera á Gaal y á sus hermanos, para que no morasen en Sichêm.
9:42Y aconteció al siguiente día, que el pueblo salió al campo: y fué dado aviso á Abimelech.
9:43El cual, tomando gente, repartióla en tres compañías, y puso emboscadas en el campo: y como miró, he aquí el pueblo que salía de la ciudad; y levantóse contra ellos, é hiriólos:
9:44Pues Abimelech y el escuadrón que estaba con él, acometieron con ímpetu, y pararon á la entrada de la puerta de la ciudad; y las dos compañías acometieron á todos los que estaban en el campo, y los hirieron.
9:45Y después de combatir Abimelech la ciudad todo aquel día, tomóla, y mató el pueblo que en ella estaba, y asoló la ciudad, y sembróla de sal.
Es nuestro hermano financia la matanza de sus hermanos. Los dos vínculos familiares no son el mismo: Abimelec acude a los parientes de su madre en Siquem y utiliza su apoyo contra los hijos de su padre en Ofra. El lenguaje del parentesco consigue los seguidores, mientras el propio parentesco proporciona las víctimas. Nada en el pasaje dice que los setenta hijos estuvieran preparando un gobierno conjunto. Esa es la alternativa que presenta Abimelec, no un plan confirmado por el Libro de los Jueces.
Las cuentas son dolorosamente precisas: setenta piezas de plata, hombres contratados con dinero del templo, setenta hijos reunidos bajo una misma descripción, una piedra. La supervivencia de Jotam queda expresamente preservada dentro de esa descripción; el número repetido no debe borrar la excepción. Gedeón había rechazado en 8:23 la propuesta de que gobernara su hijo. Este hijo consigue una corona mediante otra secuencia: parientes maternos, un tesoro, seguidores contratados, la sangre de sus hermanos. Siquem lo hace rey después de la matanza. El orden importa. La ceremonia no está separada de la piedra.