Hechos 9:10-12
Heme aquí, Señor
Las instrucciones son precisas hasta la calle y la casa. Saulo ya está orando y ya ha visto venir a Ananías en una visión propia.
Personajes de la Biblia
Discutió con la visión, fue de todos modos, y llamó hermano al hombre que venía a arrestarlo.
Es cierto discípulo en Damasco, descrito en otro lugar como varón piadoso según la ley, que tenía buen testimonio de todos los judíos de allí. Ha oído de Saulo, y lo que ha oído es exacto: cuánto mal ha hecho a los santos en Jerusalén, y que tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que aquí invocan el nombre. Así que cuando el Señor lo llama en visión y le dice la calle, la casa y el hombre, hace lo razonable y objeta.
Baja para ver la historiaLos movimientos, en el orden en que el texto los da.
Hechos 9:10-12
Las instrucciones son precisas hasta la calle y la casa. Saulo ya está orando y ya ha visto venir a Ananías en una visión propia.
Hechos 9:13-14
Expone el caso contra ir, y cada palabra es cierta. El registro de la objeción queda en el texto en vez de ser retirado.
Hechos 9:15-16
La respuesta no niega el peligro, lo aumenta. Al instrumento escogido se le dice de antemano cuánto padecerá.
Hechos 9:17-19
La primera palabra que la iglesia dirige a su peor enemigo es una palabra de familia. Vuelve la vista, es bautizado, y come.
La objeción es respondida y no anulada, lo cual vale la pena notar. Ve, porque instrumento escogido me es éste, y yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre. Entonces Ananías entra en la casa donde el hombre más peligroso de Judea está sentado ciego, le pone las manos encima, y abre con una palabra: hermano Saulo. Caen las escamas, vuelve la vista, y el hombre que escribirá la mitad del Nuevo Testamento es bautizado por alguien a quien el libro no vuelve a mencionar.
La música
Todas las canciones del catálogo cuyo pasaje cae dentro de estos capítulos.
Todavía ninguna canción del catálogo llega a estos capítulos.