Jonás 1:1-6
Descendió a Jope, descendió al barco
Los verbos bajan a lo largo del capítulo. Paga el pasaje, baja al interior, y duerme profundamente mientras la tripulación echa la carga al mar y el capitán va a pedirle que ore.
Personajes de la Biblia
Huyó de un encargo, se lo dieron otra vez, lo cumplió en cinco palabras, y luego se enfurruñó porque funcionó.
A Jonás se le manda ir a Nínive, capital del imperio que con el tiempo destruirá su país, y él va a Jope y toma un barco en dirección contraria. La tormenta no lo asusta; duerme bajo cubierta mientras los marineros paganos oran. Les dice que lo echen al mar, ellos intentan primero remar a tierra, y solo cuando no pueden lo hacen, y entonces temen y ofrecen sacrificio. Tres días después predica el sermón más corto de la Escritura, y la ciudad entera se arrepiente.
Baja para ver la historiaLos movimientos, en el orden en que el texto los da.
Jonás 1:1-6
Los verbos bajan a lo largo del capítulo. Paga el pasaje, baja al interior, y duerme profundamente mientras la tripulación echa la carga al mar y el capitán va a pedirle que ore.
Jonás 1:11-16
Les da la respuesta y ellos la rechazan, remando con fuerza para llegar a tierra. Cuando por fin hacen lo que dice, oran para que no se les cargue sangre inocente, y después sacrifican.
Jonás 2:1-10
Un salmo desde dentro del pez, hecho casi enteramente de citas de otros salmos. El alga se enredó en su cabeza, y la salvación es del SEÑOR.
Jonás 3:1-10
Ocho palabras en hebreo, sin mención de Dios, de arrepentimiento ni de esperanza. El pueblo cree, el rey se levanta de su trono, y hasta a las bestias les ponen cilicio.
Jonás 4:1-11
Se enoja y dice que sabía que Dios era clemente y misericordioso, y por eso huyó. Se sienta al oriente de la ciudad a mirar, y la discusión termina con una calabacera, un gusano, y una pregunta sobre una gran ciudad.
Jonás es el único libro profético donde el profeta es el problema, y la broma es a costa suya todo el tiempo: los marineros se portan mejor que él, el pez obedece, la planta obedece, el gusano obedece, el viento obedece, y la ciudad obedece. Se enoja por la misericordia y dice que sabía que pasaría esto, y por eso huyó. El libro termina con una pregunta que Dios le hace y él nunca responde, sobre ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su izquierda.
8 canciones
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