7:11Si pues la perfección era por el sacerdocio Levítico (porque debajo de él recibió el pueblo la ley) ¿qué necesidad [había] aún de que se levantase otro sacerdote según el orden de Melchîsedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón?
7:12Pues mudado el sacerdocio, necesario es que se haga también mudanza de la ley.
7:13Porque aquel del cual esto se dice, de otra tribu es, de la cual nadie asistió al altar.
7:14Porque notorio es que el Señor nuestro nació de la tribu de Judá, sobre cuya tribu nada habló Moisés tocante al sacerdocio.
7:15Y aun más manifiesto es, si á semejanza de Melchîsedec se levanta otro sacerdote,
7:16El cual no es hecho conforme á la ley del mandamiento carnal, sino según la virtud de vida indisoluble;
7:17Pues se da testimonio [de él]: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melchîsedec.
7:18El mandamiento precedente, cierto se abroga por su flaqueza é inutilidad;
7:19Porque nada perfeccionó la ley; mas [hízolo] la introducción de mejor esperanza, por la cual nos acercamos á Dios.
7:20Y por cuanto no [fué] sin juramento,
7:21(Porque los otros cierto sin juramento fueron hechos sacerdotes; mas éste, con juramento por el que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote eternamente según el orden de Melchîsedec:)
7:22Tanto de mejor testamento es hecho fiador Jesús.
7:23Y los otros cierto fueron muchos sacerdotes, en cuanto por la muerte no podían permanecer.
7:24Mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable:
7:25Por lo cual puede también salvar eternamente á los que por él se allegan á Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
7:26Porque tal pontífice nos convenía: santo, inocente, limpio, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;
7:27Que no tiene necesidad cada día, como los [otros] sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus pecados, y luego por los del pueblo: porque esto [lo] hizo una sola vez, ofreciéndose á sí mismo.
7:28Porque la ley constituye sacerdotes á hombres flacos; mas la palabra del juramento, después de la ley, [constituye] al Hijo, hecho perfecto para siempre.
Dos reyes salen al encuentro de Abram por el mismo camino, y el Libro de Génesis los pone uno junto al otro a propósito. El rey de Sodoma viene a negociar. Melquisedec, rey de Salem, sacó pan y vino. Llega con provisión en vez de propuesta, y el versículo añade el detalle del que depende todo lo demás: era sacerdote del Dios Altísimo. Es el primer sacerdote nombrado en la Biblia, y no es israelita, ni descendiente de Abram, ni parte de ningún pacto todavía hecho. Salem es casi con seguridad Jerusalén, que el Salmo 76:2 nombra en la misma forma breve. Una ciudad cananea ya tiene un sacerdote que sirve al Dios a quien Abram sirve, y Abram lo encuentra sin sorpresa.